CINE NATURALEZA

La biodiversidad, presente en la nueva versión de aventuras del Dr. Dolittle

El actor Robert Downey Jr. durante el estreno de Dr. Dolittle. EFE/EPA/DAVID SWANSON/Archivo

Laia Mataix Gómez.- La pérdida de biodiversidad es “el hecho más alarmante” al que se enfrenta el ser humano porque “cuando la tierra está enferma, también lo estamos nosotros” y así lo entiende también el doctor Dolittle en la nueva adaptación de sus aventuras al cine, han explicado a Efe varios expertos.

El personaje del médico y naturalista John Dolittle, capaz de hablar con los animales, nace de la imaginación del escritor e ingeniero inglés Hugh Lofting, quien a partir de 1920 publicó con éxito una veintena de libros sobre sus andanzas, lo que condujo a varias adaptaciones cinematográficas, incluyendo la versión musical de Richard Fleischer en 1967 con Rex Harrison en el papel protagonista que ganó dos Óscar de Hollywood.

El director Stephen Gaghan firma la nueva versión, que presenta a Robert Downey Junior como Dolittle y a Antonio Banderas como su enemigo, el pirata Rassouli, reinterpretando las aventuras del popular aventurero.

Una herramienta de divulgación

Para el naturalista y divulgador ambiental, José Luis Gallego, su historia “más allá de una película, es una herramienta de divulgación masiva para que los niños vuelvan a conectar con la Naturaleza” porque el guión “entiende la biodiversidad en su conjunto, un concepto que aún no está socializado aun siendo clave para entender lo que ocurre con nuestro planeta”.

El principal impacto de las peripecias de Dolittle es en su opinión entre el público infantil porque la Naturaleza es “una hechicera que seduce con su belleza a todos los que se le acercan” y, para los niños, acudir a ella “siempre supone una película de aventuras”.

De hecho, “para salvar el planeta, hay que llevar a los niños al campo”, visto el aumento del síndrome de déficit de Naturaleza entre los más jóvenes, “un trastorno del comportamiento que afecta a los niños que viven en las ciudades” con pérdida de calidad ambiental y sin acceso al entorno natural.

En este sentido, “es necesario disponer de referencias que consigan contagiar e impregnar a los niños el amor por la Naturaleza y el respeto a los animales”, sin importar que sean de ficción como el doctor Dolittle o reales como el doctor Félix Rodríguez de la Fuente, de cuyo fallecimiento se cumple en breve 40 años.

Lucha contra la pérdida de biodiversidad

La primatóloga de la Fundación Jane Goodall, Rebeca Atencia, también se declara fan del doctor Dolittle, con el que se compara al asegurar que desde siempre “mi mundo eran los animales, pero me di cuenta de que sola no podría salvar el planeta” y buscó formación y vías de colaboración para concretar su esfuerzo.

Con una vida dedicada a la reinserción de chimpancés en el Congo, Atencia insiste en que “la educación y la aplicación de la ley tienen un impacto tremendo en la lucha contra la pérdida de biodiversidad”, lo que hace necesario tener a “ciudadanos concienciados que a su vez pidan a los gobiernos” luchar eficazmente contra este problema.

Atencia advierte de que la crisis climática “está enseñando sus garras” y “si sigue avanzando sin control, no va a hacer que desaparezcan los animales, sino que desaparezcamos los animales”, en primera persona del plural, ya que, “cuando la tierra está enferma, también lo estamos nosotros”, ha indicado.

El nuevo Dolittle no sólo habla y cura a los animales, sino que los reintroduce en su hábitat “con vocación de ayudar, sin coleccionarlos ni tener un zoológico en casa”, lo que puede ser un ejemplo para los niños y “que se den cuenta de que, aunque sean muy pequeños, pueden tomar la iniciativa”, ha concluido Atencia.

En la versión de Gaghan, inspirada en el segundo libro de Lofting -‘Los viajes del doctor Dolittle’, publicado en 1922-, el protagonista emprende la búsqueda de una cura para una joven reina Victoria y viaja acompañado de un aprendiz al que enseña cómo cuidar a los animales. EFEverde




Secciones: