POBREZA ENERGÉTICA

Crean un Banco de Energía para promover ahorro energético en beneficio de familias pobres

  • Los recursos económicos recaudados por el Banco de Energía se destinan a la misma ciudad de donde provienen, ofreciendo un retorno social de proximidad, mientras que las familias que se benefician de las donaciones son escogidas por los servicios sociales locales, quienes priorizan los hogares más vulnerables.

Crean un Banco de Energía para promover ahorro energético en beneficio de familias pobres Banco de Energía promueve ahorro energético en beneficio de familias pobres. EFE Nacho Gallego

Enseñar a gestionar de forma eficiente la energía del hogar a cambio de dar un porcentaje del ahorro a familias que, debido a problemas económicos, no tienen capacidad para cubrir sus necesidades básicas de electricidad, agua o gas es la meta del recientemente creado Banco de Energía.

La iniciativa de esta asociación catalana, que se ha experimentado durante el año pasado en los municipios barceloneses de Premià de Dalt y Sabadell, ha sido impulsada por la cooperativa Tarpuna, con la colaboración de la Generalitat y la Diputación de Barcelona, entre otros, convirtiéndose en un proyecto pionero en España que busca tener un impacto social, además de incidir económica y ambientalmente.

El Banco de Energía proporciona formación para hacer un uso más responsable de la energía a aquellos hogares, empresas o instituciones adheridos, y posteriormente destina una parte del ahorro conseguido por éstas a mejorar las condiciones energéticas de los hogares pobres, a la vez que también les da consejos y recursos para que gestionen correctamente los recursos.

El presidente del Banco de Energía, David Maruny, ha explicado a Efe que “el punto de referencia del consumo es el gasto del año anterior a la adhesión, a partir del cual se aplican medidas de ahorro con la conciencia de que los beneficios no son solo propios, sino que conllevan un impacto social, lo que contribuye a mantener el compromiso diario”.

Los recursos económicos recaudados por el Banco de Energía se destinan a la misma ciudad de donde provienen, ofreciendo un retorno social de proximidad, mientras que las familias que se benefician de las donaciones son escogidas por los servicios sociales locales, quienes priorizan los hogares más vulnerables.

De momento se ha ensayado en Premía de Dalt y en Sabadell  

Por el momento, el proyecto solo se ha implantado en Premià de Dalt y en Sabadell, donde en 2015 se inició la prueba piloto, ya que “nos interesaba hacer la prueba en dos municipios con características distintas: Sabadell es una ciudad con muchos habitantes, mientras que Premià de Dalt nos permite captar la realidad en un entorno más acotado”, ha apuntado Maruny.

Aun así, otros municipios como Sant Boi de Llobregat (Barcelona), el Prat de Llobregat (Barcelona) y Vidreres (Girona), así como el Área Metropolitana de Barcelona, han mostrado su interés por conocer la iniciativa y evaluar su viabilidad.

Un hogar en situación de pobreza energética es aquel incapaz de pagar la energía suficiente para satisfacer sus necesidades domésticas, mantener una temperatura de confort en el hogar y también el que se ve obligado a destinar una parte excesiva de sus ingresos a la factura energética.

La pobreza energética tiene efectos sobre el bienestar y las oportunidades de igualdad social, a la vez que produce efectos notables en la salud: puede provocar hipotermias, artritis, reumatismo o desórdenes mentales como depresión o ansiedad.

OMS: 30 % de tasa de mortalidad adicional de invierno se asocia a esta pobreza

Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que un 30 % de la Tasa de Mortalidad Adicional de Invierno puede estar asociada a la pobreza energética.

Según el informe “Pobreza Energética en España. Análisis de tendencias” publicado en 2014 por la Asociación de Ciencias Ambientales, casi el 17 % de hogares presentaban gastos de energía desproporcionados en 2012, lo que equivale a algo más de 7 millones de personas y supone un aumento respecto al 2010, cuando la cifra era del 12 % (5 millones de personas).

Además, en 2012 un 9 % de los hogares españoles, unos 4 millones de personas, se declaraban incapaces de mantener su vivienda a una temperatura adecuada, siendo España el cuarto país de la Unión Europea más afectado por este indicador. EFE




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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