LOBO IBÉRICO

ASCEL afirma que “la protección del lobo supone reparar un error histórico”

ASCEL lobo Dos ejemplares de lobo ibérico (Canis lupus). EFE/Eloy Alonso

La inclusión del lobo ibérico en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) supone “reparar un error histórico” ha asegurado a Efe el miembro de la junta directiva de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL), Jorge Echegaray.

El consultor ambiental ha asegurado que se trata de “un paso adelante, pero insuficiente” teniendo en cuenta que el lobo “era la única especie de gran carnívoro terrestre de España que no estaba protegida hasta ahora“, a diferencia de otros animales como el oso pardo (Ursus arctos) y el lince ibérico (Lynx pardinus).

Una victoria de la sociedad civil

Echegaray ha defendido la idea de que “aunque la noticia afirme que es el Gobierno quien ha blindado al lobo“, el cambio administrativo “no se debe tanto a la voluntad del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), sino a la sociedad civil“.

Así, recuerda que ASCEL fue “la única asociación que presentó la petición” de incluir al lobo en el LESPRE en 2019, cuando cursó la solicitud al respecto incluyendo la justificación técnico-científica.

La publicación hoy martes de la orden correspondiente en el Boletín Oficial del Estado (BOE) permitirá ahora “uniformizar el estatus de la gestión del lobo en España“, dado que “estábamos en una situación variopinta” con diversas opciones.

Un nuevo marco jurídico

Así, la especie estaba protegida en el País Vasco, era cinegética en La Rioja, Cantabria, Castilla y León y Galicia, y mantenía la calificación de “especie singular” pero sin figura de protección en Asturias.

La primera consecuencia de la decisión del MITECO es que “todos los planes y programas de gestión y control de lobos caen por su propio peso, especialmente los de Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León“.

Prevención sin excepciones

En cuanto a las excepciones contempladas en la captura de ejemplares con autorización de los gobiernos autonómicos “nunca podrían tener lugar en España, porque hay soluciones preventivas y satisfactorias“, según Echegaray, quien considera que el lobo ibérico “no supone un problema en términos globales para la ganadería, porque los daños son evitables“.

De todas formas, a partir de hoy cazar lobos “tiene consecuencias administrativas y penales” pero su protección es “de carácter menor” ya que no va acompañada de “planes de conservación“.

Las especies que gozan del mayor rango de protección son aquellas que figuran como vulnerables o en peligro de extinción y el lobo aspira a ser considerado vulnerable, dados los criterios legales y científicos que avalan esa consideración“, según el representante de ASCEL. EFEverde




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