AGROECOLOGÍA ARTIM

La IV edición de ARTIM busca ayudar a salvar el mundo rural

La IV edición de ARTIM busca ayudar a salvar el mundo rural Recuperar y potenciar la vida rural es uno de los objetivos de ARTIM. EFE/Javier Lizón

"Nuestro afán es generar puentes entre el mundo rural y el urbano para salvar a nuestros pueblos", ha explicado a Efeverde Elena Díez, una de las organizadoras del Encuentro internacional de agroecología y tradiciones rurales (ARTIM) que se celebrará en julio en Espinosa de los Monteros, al norte de Burgos.

La cuarta edición de este festival, articulado en torno a la idea “Todo lo cría la tierra”, buscará fomentar entre el 7 y el 16 del próximo mes de julio la participación de los habitantes rurales en la gestión de recursos y la organización de la vida de sus propios pueblos, la recuperación de entornos degradados o abandonados y, sobre todo, la generación de vías para un futuro sostenible.

Su filosofía pasa por “el desarrollo local en respuesta a la globalización económica”, además de impulsar la agroecología en lugar de los productos transgénicos y el consumo consciente como opción alternativa al derroche de recursos.

La formación que ofrece ARTIM a los asistentes tiene la intención de dotarles de técnicas, herramientas y recursos informativos para ayudar a crear autoempleo en el mundo rural.

Asistencia creciente

“Cuando empezamos en 2014, pensábamos en un encuentro pequeño y para jóvenes, pero está funcionando tan bien que este año prácticamente hemos triplicado la asistencia inicial”, ha precisado Díez, “y además con un rango de edad muy abierto, que incluye desde chavales de 3 años a mayores de 60”.

Así, este año los artimers más jóvenes contarán con un área infantil que incluirá talleres de educación ambiental, gymkanas o teatro, entre otras actividades, “lo que permitirá a muchos padres concentrarse en los cursos y propuestas para adultos”.

El calendario de ARTIM se divide habitualmente entre cursos de formación intensiva por las mañanas y ciclos temáticos y talleres por las tardes, mientras que los fines de semana se reservan para el ocio, incluyendo conciertos de música tradicional y otros estilos.

Este año, los participantes podrán escoger entre un amplio abanico de posibilidades desde el uso y transformación de plantas medicinales y comestibles hasta la bioconstrucción de una cocina, el fomento de la educación alternativa, la construcción de rabeles o el aprendizaje de técnicas de permacultura, etnobotánica y cosmética natural, entre otras propuestas.

“Queremos hacer especial hincapié en la lucha contra la despoblación rural y para ello hay que poner en valor la cultura de los pueblos”, ha insistido Díez, quien subraya la importancia especial de dos de los cursos previstos: ‘Semilla de proyectos’ y ‘Escuela de saberes tradicionales y ancestrales’.

El primero facilitará herramientas para el desarrollo de proyectos y organizaciones a través de la creatividad, la colaboración y la sostenibilidad y, el segundo, rescatará ideas valiosas de las culturas campesinas “sin nostalgias ni idealizaciones” para recuperar “las riendas de nuestras vidas y hacernos más conscientes y menos dependientes”.

Recuperar antiguos saberes

El jueves 13 se celebrará una jornada especial: el Día Etnográfico, con demostraciones de diferentes oficios y elaboración de productos artesanos.

“Muchos de estos oficios se están perdiendo y algunos ni se conocen ya, por lo que queremos recuperarlos”, ha señalado Díez, en referencia a la fabricación de cerveza e hidromiel, el tejido tradicional con telar, los bancos de historias populares o la elaboración de mantequilla en todas sus fases, desde el ordeño de las vacas hasta su degustación.

Este encuentro “genera muchas conexiones entre pequeños proyectos”, incluso entre personas que en un principio descartaban la vida en un pueblo “porque pensaban que no era para ellos pero, tras pasar por aquí, suelen cambiar de opinión: salen con la conciencia de que se pueden hacer más cosas de las que creían” y terminan involucrándose en el rejuvenecimiento del mundo rural.

ARTIM acoge asistentes no sólo de distintas localidades de España sino de distintos puntos de Europa, “en especial de Francia y también de Italia e Inglaterra, aunque también hemos tenido visitantes de Argentina y otros puntos de Suramérica”, ha añadido Díez.

Además, todo el encuentro se desarrollará sobre bases sostenibles, apostando por iluminación de bajo consumo, coches compartidos, minimización de la contaminación acústica, reutilización de envases e incluso una plantación popular de árboles para compensar la emisión de CO2 durante las actividades. Efeverde.




Secciones:        
Pedro Pablo G. May
Periodista y escritor, con más de treinta y cinco años de experiencia, siempre interesado en la Naturaleza, la ciencia y las nuevas tecnologías.