HURACANES ANDREW

Andrew, “The Big One”, de la memoria colectiva a la sala de exposiciones

Andrew, Destrucción del huracán Andrew hace 25 años en Miami. EFE/MASUD QURAISHY Photo Collection

Andrew, "The Big One" (el grande), es el protagonista de una exposición que el Museo de Historia de Miami  (EE.UU.) le dedica desde hoy al devastador huracán con ese nombre que hace 25 años asoló el condado Miami-Dade.

“Hurricane Andrew: 25 Years Later” (Huracán Andrew: 25 años después)  abre hoy al público para recordar aquella fuerza de la naturaleza que con rachas de viento de más de 260 kilómetros por hora dejó a su paso un espantoso paisaje de destrucción y muerte.
Fue un evento que transformó el sur de la Florida. Cambió la cara de Miami”, dice Jorge Zamanillo, director del History Miami Museum, en una entrevista con Efe.
El Andrew se formó en Bahamas como tormenta tropical y de pronto se convirtió en un huracán que pasó de la categoría 1 a la 5 (la máxima). En menos de 48 horas llegó a Miami“, recuerda Zamanillo sobre ese día, el 24 de agosto de 1992, que marcó un antes y un después para esta comunidad.

Recuerdos de Andrew

Masud Quraishy photo collection

Damnificados por el huracán Andrew en una foto de la exposición “Andrew, ‘The Big One’ en Miami. EFE/Masud Quraishy photo collection

El director del museo lavaba su automóvil en el preludio del Andrew, un sábado por la mañana, junto a su novia, hoy su esposa. Con 23 años, disfrutaba de un “bonito día”, según sus palabras.

“El domingo ya teníamos la protección puesta en la casa de la Pequeña Habana, donde vivíamos”.

“En la madrugada no teníamos luz eléctrica, el viento golpeaba las ventanas y el agua entraba. El lunes todo estaba destruido al sur de esta ciudad”, recuerda Zamanillo.

El director del museo pudo ver, y filmar, el desastre en el área de Homestead, la llamada “zona cero” del huracán, donde se registró una presión de 922 hectopascales, porque un amigo le pidió ayuda para localizar a un pariente perdido.

Zamanillo recuerda que el Andrew no trajo asociada mucha lluvia como otros meteoros grandes, pero la fuerza del viento fue inusitada.

La exposición

La exposición, que significativamente se inaugura un 1 de junio, el mismo día que comienza la temporada ciclónica cada año, explora el tema a través de testigos oculares, narración en primera persona, material histórico, fotografía documental, artefactos y obras de arte inspiradas en el Andrew, que ocasionó 65 muertes.

Captura de pantalla de un vídeo del meteorólogo Bryan Norcros, quien durante 23 horas consecutivas informó al público sobre la llegada del huracán Andrew.

Captura de pantalla de un vídeo del meteorólogo Bryan Norcros, quien durante 23 horas consecutivas informó sobre el huracán Andrew. EFE/MUSEO DE HISTORIA DE MIAMI

El museo ha hecho énfasis en las transmisiones televisivas del entonces canal 4 (hoy NBC, canal 6) que tuvieron que mudarse a la radio cuando el fluido eléctrico desapareció.

Por ello entre los objetos de la exposición, semáforos caídos, vallas publicitarias y otros artefactos de todo tipo, no podían faltar los radios de transistores que fueron los héroes de las comunicaciones aquellos días.

En una de las pantallas que cuelgan del techo se observa al meteorólogo Bryan Norcross pronosticando la catástrofe. Son imágenes de archivo.

Un cuarto de siglo después el propio Norcross ofrecerá una charla en el museo sobre aquel terrible evento que destruyó innumerables viviendas y dejó una honda huella psicológica.

El cubano-estadounidense Ralph Suárez, que vende material para joyeros en una tienda situada en el centro de Miami, nunca agradecerá lo suficiente a su padre por haber comprado una casa de mampostería, en Miami Beach, cuando llegaron de Cuba en los años sesenta.

“De todos los ciclones que he pasado, paradójicamente, la noche del Andrew ha sido la única en la que he dormido”, sostiene en declaraciones a Efe, aunque recuerda, sin embargo, que una parte de su familia, que se hallaba en Kendall (al sur del condado), pasó un gran susto.

El rinoceronte Toshi del Zoo de Miami asoma la cabeza por la valla destruida tras el paso del huracán Andrew.

El rinoceronte Toshi del Zoo de Miami asoma la cabeza por la valla destruida tras el paso del huracán Andrew. EFE/Masud Quraishy photo collection

Una valla caída de Farm Store, unos pequeños locales de venta de alimentos que aún existen, que alguien guardó en el patio de su casa, comparte espacio ahora con el aparato que la National Geographic Society utilizó para medir la velocidad del viento minuto a minuto.

“El papel impreso de esas mediciones también lo tenemos. Se ve cómo se interrumpen las mediciones porque el equipo se rompió al sobrepasar lo que podía registrar”, explica Zamanillo.

Algunos de los objetos expuestos serán donados por particulares a los fondos permanentes del Museo de Historia de Miami, donde esta exposición permanecerá hasta el 15 de enero del 2018. Efeverde




Secciones:            

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies