Andalucía niega haber subvencionado a la constructora del hotel del Algarrobico

URBANISMO ALGARROBICO

Andalucía niega haber subvencionado a la constructora del hotel del Algarrobico

Andalucía niega haber subvencionado a la constructora del hotel del Algarrobico Vista de las obras del hotel de El Algarrobico, en Carboneras (Almería). EFE/Jose Manuel Vidal

La consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, María Jesús Serrano, ha negado hoy que el Gobierno andaluz haya subvencionado a la empresa Azata del Sol, que construyó el hotel del Algarrobico, y ha recordado que el Gobierno de José María Aznar le concedió una subvención de 2,8 millones.

En conferencia de prensa en Córdoba, Serrano ha informado de que la subvención que recibió la empresa promotora del hotel construido en Carboneras (Almería), en el parque natural de Cabo de Gata, está fechada el 6 de mayo de 2002, cuando José María Aznar era presidente del Gobierno y Rodrigo Rato ministro de Economía, y ha mostrado la orden, que fue publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Según ha especificado, dicha orden fue aprobada por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos y permitió a un centenar de empresas recibir ayudas económicas, entre ellas, Azata del Sol, que recibió unos 2,8 millones para un proyecto de más de 28 millones.

Doble vara de medir

“Quiero que este punto quede meridianamente claro. Fue el Gobierno de Aznar el que aprobó subvencionar la construcción del Hotel Algarrobico”, ha manifestado la titular de Medio Ambiente, quien ha criticado la “doble vara de medir” del PP en este asunto.

La consejera ha contestado así al presidente del PP provincial de Almería y de la Diputación, Gabriel Amat, quien preguntó por qué “se le otorgó una subvención” a Azata del Sol para la construcción del Hotel Algarrobico.

Según Serrano, Amat “sabe mejor que nadie” que la subvención salió del Gobierno de España, y cree que sus palabras “pueden llevar al engaño” a los andaluces. Ha apuntado que el presidente del PP-A, Juanma Moreno, aún “no ha dicho por qué opción se decanta”, si por que el hotel se abra o porque se derribe.

Ha insistido en que, en el terreno institucional, las dos administraciones que quieren regenerar la zona por la vía de la demolición del hotel son la Junta de Andalucía y el Gobierno central, y ha recordado que los dos últimos titulares del Ministerio de Medio Ambiente del PP han “ratificado” la idea de “hacer realidad la demolición cuando haya seguridad jurídica”.

Sentido común

Por ello, ha animado a Moreno a posicionarse a favor “de lo que piensa su ministra, de lo que piensa la Junta, de lo que la Ley de Costas marca, y de lo que el sentido común ambiental también impone”, en vez de “criticar a la Junta”.

La consejera ha asegurado que el 12 de septiembre la Junta formalizará el derecho de retracto que le concedió la justicia y que se ejerció en 2006.

En aquel momento la Junta anunció que ejercería el derecho de retracto mediante el abono de 2,3 millones de euros a la empresa, decisión que fue objeto de tres recursos por parte de el Ayuntamiento de Carboneras, Azata del Sol y Azata Patrimonio.

Sobre ese dinero, ha aclarado que está depositado desde entonces en una cuenta, por lo que esta decisión no supondrá sustraer “ningún céntimo” de dinero público destinado a otras partidas.

 Plazos

La consejera no se ha pronunciado sobre cuándo se producirá la demolición del hotel, puesto que la Junta está a la espera de que se resuelvan tres recursos.

Serrano ha manifestado su respeto a las decisiones judiciales, pero ha indicado que los ciudadanos no entienden que haya 22 pronunciamientos judiciales, y entre ellos “muchos contradictorios”. “Los tiempos no los manejamos nosotros, corresponde a los tribunales hacer su trabajo. Y vamos a pedir que sea cuánto antes, para que cuanto antes tengamos esa seguridad jurídica”, ha concluido la consejera de Medio Ambiente. EFE




Secciones:            
Periodista ambiental de la Agencia EFE. Premio Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad 2017. 2013/14 Knight Science Journalist Fellow en MIT y Harvard. Investigadora de la comunicación del cambio climático en la Universidad de Oxford.