DESARROLLO SOSTENIBLE

Alianza por la solidaridad denuncia el “amargo negocio” socioambiental de la caña de azucar

Alianza por la solidaridad. Uso editorial

Ciudad de Guatemala, 6 may (EFE).- La organización no gubernamental española Alianza por la solidaridad presentó este jueves el informe “El amargo negocio de la caña de azúcar. ¿Desarrollo para quién?” sobre Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Colombia, en el que denuncia las vulneraciones de derechos socioambientales.

La investigación, elaborada por la ONG española y organizaciones locales de los países en cuestión, da a conocer el “incremento de vulnerabilidades sociales y del ambiente, así como la violación de los derechos colectivos, desde la perspectiva de género, causada por la expansión del cultivo de la caña de azúcar”.

Desastre socioambiental

El informe concluye que las comunidades de los cuatro países donde se ha expandido el cultivo de la caña de azúcar ha habido un “desastre socio ambiental”, además de que los beneficios de “ser el foco de uno de los cultivos que más riqueza generan en los países”, no llega a las poblaciones locales productoras.

En los tres territorios centroamericanos y la nación sudamericana comenzó la expansión de la caña azucarera en los años 90, “con un modelo de concentración de tierras y de recursos basados en el acaparamiento y despojo de los campesinos”, señaló el documento, disponible en el sitio web de la ONG española.

Sustitución de cultivos

La actividad cañera en los cuatro países “provoca altos niveles de malnutrición en áreas donde se ha producido la sustitución de cultivos dirigidos a la seguridad alimentaria por un monocultivo orientado a la exportación, favorecen la escasez de agua, incrementan la contaminación de suelos y generan la proliferación de enfermedades, especialmente renales”, esgrimió la investigación.

El monocultivo de la caña provoca “desequilibrios medioambientales”, como “la ampliación del corredor seco centroamericano”, debido a que “la una hec´tarea de caña requiere de media 36 metros cúbicos de agua al día, mientras que uina familia de cinco miembros precisa 0,6 metros cúbicos diarios”, afirma la ONG.

El agua que es utilizada, además, “procede tanto de los ríos y de aguas subterráneas en los cuatro países”, subrayó el texto.

El informe recomendó a los Estados cumplir con tratados y convenios internacionales en materia de derechos humanos, ambiente, cambio climático y biodiversidad; fortalecer o crear legislación para regular el uso de “agrotóxicos”; además de priorizar el agua para desarrollo humano, entre una decena de soluciones.

También, instó a la sociedad civil de los países a no dejar solas a las comunidades afectadas, así como generar información sobre la afectación que produce el cultivo a gran escala de la caña de azúcar.

Defensores del territorio

A las empresas, por su parte, exigió que cumplan con los estándares internacionales, abandonar el acoso, persecución y criminalización de defensores del territorio y de DD.HH. y mitigar y reparar los daños ambientales.

Durante la presentación del documento, la periodista española Rosa Tristán, aseguró que la pregunta “¿Desarrollo para quién?” es fundamental en el estudio, debido a que “los monocultivos son desiertos alimenticios” y enfatizó que la caña de azúcar no solo alimenta a la humanidad, sino también a los automóviles con el uso del etanol en las gasolinas.

“A veces no somos conscientes del consumo que hacemos de los recursos que no se están produciendo aquí (Europa), si no allá (América) y se nos olvida qué tipo de impacto ha ocasionado, tomando en cuenta que cada año cada persona del continente Europeo consume 35 kilos de azúcar, pues no nos damos cuenta de la cantidad de alimentos que nos llevamos a casa en la cesta de la compra cada día que contienen azúcar”, concluyó Tristán.

Al evento virtual organizado desde España se sumaron la coordinadora de Desarrollo Sostenible de Alianza por la Solidaridad, Almudena Moreno; la representante de la organización guatemalteca Madreselva, Simona Yagenova; la salvadoreña Karen Ramírez, integrante de Pro Vida -que forma parte del Foro del Agua-; así como la representante de la Asociación para el Desarrollo Integral de la Mujer de Nicaragua, Ana Celia Tercero. EFE

ecs

Para saber más:

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