CRECIDA EBRO

La alcaldesa de Pina de Ebro descarta la evacuación general

La alcaldesa de Pina de Ebro descarta la evacuación general La alcaldesa de Pina de Ebro (Ribera Baja) descarta evacuación general.EFE/Javier Belver

La alcaldesa de Pina de Ebro (Zaragoza), Marisa Fanlo, ha descartado, de momento, la evacuación del municipio a causa de la crecida del río, cuya cresta llega hoy a los municipios de la Ribera Baja.

La evacuación no va a ser necesaria” a menos que de “algún susto” alguna de las motas, que hace días soportan una gran presión por el alto nivel del río y las persistentes lluvias, ha explicado a Efe la alcaldesa.

Las personas con movilidad reducida y dependientes ya fueron evacuadas este domingo en previsión de un empeoramiento de la situación, y en cualquier caso la decisión final sobre el desalojo total deberá tomarse en la reunión del Centro de Coordinación Operativa (CECOP).

La Unidad Militar de Emergencias (UME) trabaja desde el sábado en el reforzamiento y recrecimiento de las motas que protegen el caso urbano del municipio.

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Trabajos de reparación de motas del río en Pina de Ebro, en la Ribera Baja, donde hoy llega la cresta de la crecida. EFE/Javier BELVER

La que parece que está más en riesgo es una mota de defensa del perímetro norte del pueblo, hacia Osera de Ebro, pero de momento “esta aguantando”, al igual que las que están más cerca del casco urbano, especialmente en el parque, que a pesar de que presentan “algunas rajas“, están resistiendo bien y, además, están siendo recrecidas por la UME.

Pero también por los bomberos de la DPZ y por los propios vecinos, que están “nerviosos”, según Fanlo, a la espera de cómo se desarrollen los acontecimientos.

Las previsiones de la alcaldesa es que finalmente se vean afectadas unas 450 hectáreas, aunque hasta que no baje el nivel del agua no se podrá hacer un análisis de los datos causados, algo que “va para largo”, ha lamentado.

Fuentes de Ebro

Unos doce kilómetros aguas arriba de Pina se ubica Fuentes de Ebro, cuyo casco urbano no corre ningún peligro al distar unos tres kilómetros del cauce del Ebro.
No obstante, según ha explicado a Efe la alcaldesa de ese municipio, María Pilar Palacín, el río ha anegado ya unas 2.000 hectáreas, además de dañar de forma importante infraestructuras como caminos, acequias y sistemas de riego.
A su juicio, la riada de este año, que parece que en la Ribera Alta ha causado menos daños que la de 2015, ha afectado la misma superficie que entonces en la Ribera Baja. “Tenemos agua por todos los sitios”, ha reconocido.
Palacín ha hecho un llamamiento a la “valentía” de los habitantes de estas zonas para que digan “hasta aquí hemos llegado”. A su juicio, los pueblos ribereños “no pueden ser la escombrera de las ciudades”. EFEverde




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Redacción EFEverde
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