NATURALEZA AVES

El IREC participa en la constatación de la primera cría de aguilucho papialbo en España

aguilucho Fotografía facilitada por el investigador François Mougeot

El Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), con sede en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), ha participado en la constatación de la primera de la primera cría de aguilucho papialbo (Circus macrourus) en España, junto a la Asociación de Naturalistas Palentinos.

Primera cría

Según ha explicado a EFE el investigador François Mougeot, científico titular del IREC, centro de investigación multidisciplinar dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la UCLM y la Junta de Comunidades, el descubrimiento tuvo lugar el pasado mes de junio en la provincia de Palencia, cuando se encontraban realizando el programa de seguimiento de rapaces en la comarca Tierra de Campos.

Mougeot, que investiga sobre ecología del comportamiento, dinámica de la poblaciones y la conservación de las aves, ha relatado que él y el naturalista y autor de numerosos trabajos y estudios sobre fauna salvaje, Fernando Jubete Tazo, tuvieron la oportunidad de constatar esta importante cita que constituye la primera evidencia de cría de la especie en España.

El nido, que contenía dos pollos, uno de los cuales finalmente voló con éxito a medianos de junio, se encontraba en un campo de trigo.

Los naturalistas también pudieron constatar que la hembra aguilucho papialbo llevaba una anilla de lectura a distancia que la identifica como uno de los cuatro pollos que salieron del primer nido de aguilucho papialbo de Holanda y de toda Europa occidental en 2017.

“Sorprendentemente”, han explicado los naturalistas, “esta hembra resultó ser la primera en reproducirse en España”.

Presencia de topillos comunes

El encuentro de esta pareja reproductora, ha explicado Jubete a EFE, se produjo en un momento en que los topillos comunes eran particularmente abundantes en la comarca Tierra de Campos, algo que justificaría la presencia de esta pareja en la zona, puesto que esta especie está especializada en la captura de pequeños mamíferos que son localmente abundantes.

De hecho, han recordado Jubete y Mougeot, “coincidiendo con explosiones demográficas, o plagas, de topillos en esta zona, como ocurre cada tres o cuatro años, muchas rapaces se concentran en este territorio para alimentarse de estos pequeños roedores”.

François Mougeot ha comentado que desde el descubrimiento de crías reproductoras regulares en Finlandia en 2011, el número de avistamientos de aguiluchos papialbos que migran por España ha aumentado notablemente.

El aumento se produce especialmente cuando su presa preferida es localmente abundante, como ha ocurrido este año en la comarca Tierra de Campos, donde como ha ocurrido en este caso, “una pareja pueden decidir quedarse y reproducirse”, ha añadido.

El aguilucho papialbo es un ave que habitualmente se localiza en Asia, desde el sur de Rusia hasta el noroeste de China y el norte de Mongolia, y en menor medida en el este de Europa.

Su área de distribución europea, según la organización conservacionista SEO/BirdLife se ha contraído mucho, después de que sus poblaciones hayan sufrido una notable merma a causa de la transformación de su hábitat por la agricultura.

Inverna repartido entre África, especialmente en el sur del Sáhara, y en distintas zonas del sur de Asia, desde Pakistán hasta China. EFEverde

 




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