Este grupo operativo, que durante dos meses ha realizado una serie de jornadas de información a agricultores y un cuestionario dirigido a municipios de todo el país, esta formado por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, la mancomunidad de la Vega del Henares, la Unió de Llauradors, entre otras entidades.
[box type=»shadow» ]El agrocompostaje consiste en la recogida selectiva de la materia orgánica residual, que se transporta a corta distancia a un agricultor para que la trate y la transforme en compost para aplicar en sus fincas, reduciendo el consumo de fertilizantes de síntesis y fijando carbono en suelo.[/box]
Según el grupo Operativo Agrocompostaje un centenar de agricultores y 75 municipios de 10 comunidades autónomas se han interesado en este proyecto que pretende incentivar una opción «eficiente» de gestión de residuos que, además, puede funcionar como renta complementaria del mundo agrario.
Para conseguir unas 200 toneladas de compost, estiman que se necesita que, entre unos 1.500 y 2.100 habitantes, aporten sus restos orgánicos domésticos al año al agrocompostador, mezclados con unas 150 toneladas de restos de poda triturada u otros subproductos agrícolas y ganaderos.
Producción de Proximidad
Los impulsores del proyecto destacan que esta técnica despierta interés sobre todo en las fincas enfocadas a la producción y venta orgánica y de proximidad, pues el 65 % de los agricultores interesados son productores ecológicos certificados o agroecológicos y el 52 % cuenta con menos de 4 hectáreas de superficie.
Además, el 35 % de estos productores no recibe ninguna ayuda de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea, y el 37 % recibe menos de 3000 € de subvención al año.
El 65 % de los 75 municipios interesados en estas técnicas son pequeñas localidades con menos de 500 habitantes, lo que supone que el agrocompostaje de los residuos orgánicos municipales serviría para complementar las rentas de sus agricultores y fijar población en el medio rural. EFEverde




