La "agricultura espiritual" se ofrece a descontaminar el mundo

ITALIA AGRICULTURA

La “agricultura espiritual” se ofrece a descontaminar el mundo

Tomates Fotoilustraci贸n de diferentes variedades de tomates. EFE/ARCHIVO/John Watson-Riley

Siente la responsabilidad de limpiar lo que otros contaminan y, desde hace d茅cadas, el italiano Enzo Nastati investiga m茅todos para solucionar todo tipo de problemas en la agricultura, aunque sea desde su visi贸n “espiritual” y, como 茅l dice, “directamente desde el coraz贸n”.

Los razonamientos cient铆ficos no son su prioridad y cuando tiene que justificar el empleo de cierta t茅cnica para descontaminar o desalinizar suelos, se escuda en los “buenos resultados” que ha obtenido con sus pr谩cticas e insiste en que destina “gran parte de sus recursos a verificar el m茅todo”.

En una charla impartida esta semana en la sede de la Organizaci贸n de la ONU para la Alimentaci贸n y la Agricultura (FAO) en Roma, Nastati abog贸 por descontaminar los suelos ya afectados para que vuelvan a ser aptos para la agricultura mediante la llamada isoterapia.

“Al igual que una sustancia en gran cantidad crea un problema, una peque帽a parte de esa misma sustancia sirve de remedio”, un principio que igual se emplea con las vacunas, asegura el investigador, que est谩 a favor de tratar los suelos con los componentes que los contaminan pero en una proporci贸n m铆nima.

Si uno contamina la tierra, otro tiene la responsabilidad de limpiarla

Para Nastati, se debe contribuir a cuidar el medio ambiente puesto que, “si uno contamina la tierra, otro tiene la responsabilidad de limpiarla”.

En su centro de investigaci贸n Eureka, en la provincia de Udine (norte de Italia), promueve la “agricultura homeodin谩mica”, que parte de la biodin谩mica basada en las teor铆as del austr铆aco Rudolf Steiner y que entiende que los componentes de un organismo o ecosistema est谩n en constante cambio mientras se mantiene su equilibrio global.

Desde esa 贸ptica, argumenta, aquellos animales que ponen en riesgo un ambiente “no tienen que ser asesinados”, sino obligados a marcharse creando en el sitio condiciones que les sean adversas para que lo hagan por s铆 mismos.

“Todos los par谩sitos son indicadores de un desequilibrio”, sostiene Nastati, que explica su teor铆a recurriendo a las ense帽anzas del pensamiento cl谩sico y de otros siglos.

As铆 como menciona el manual de agricultura del latino Virgilio, recuerda c贸mo los antiguos griegos ten铆an la palabra “bios” para referirse a la vida de un individuo que acababa en muerte y la de “zoe” para hablar de la vida infinita en general.

Los agricultores s铆 lo entienden聽

En medio de sus intentos por explotar el “librepensamiento”, la “creatividad” y las “convicciones emocionales”, destaca que, cuando ayuda a los agricultores a resolver sus problemas de manera pr谩ctica, “ellos s铆 que le entienden”.

No sucede lo mismo con los acad茅micos, como los quince profesores que durante una sequ铆a en Italia en 2004 acudieron a su centro a observar por qu茅 las parcelas no estaban sufriendo el fen贸meno y luego “no volvieron” porque, en opini贸n del italiano, no estaban de acuerdo con sus planteamientos.

Nastati defiende que para lograr que las plantas resistan a la sequ铆a hace falta tratar sus semillas o utilizar un determinado producto para que el agua las ba帽e mejor con el fin de adaptarlas a unas nuevas condiciones ambientales.

Insiste en que no pretende lucrarse con esos m茅todos para llevar agua a la planta y llama a potenciar antiguos sistemas como el que -explica- se usa en los oasis para nutrirse de la humedad de la noche.

Desde c贸mo trabajar con los campos electromagn茅ticos para proteger las plantas hasta c贸mo “inyectar dinamismo” para retirar sal del suelo, pasando por la adaptaci贸n al cambio clim谩tico, cualquier forma de “agricultura espiritual” cabe en el centro Eureka, concebido como una aldea ecol贸gica.

El especialista confiesa que su sue帽o es construir en el futuro una ciudad en la que juntar a artistas e investigadores para desarrollar “una nueva agricultura” en un contexto m谩s amplio.

“Todo lo que est谩 sucediendo es muerte, pero despu茅s de la muerte hay un renacimiento y yo trabajo por el renacimiento”, se帽ala. EFE

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