UE SOJA

La Policía acaba con la protesta de Greenpeace contra la deforestación

Buque de soja bloqueado por Greenpeace en el puerto de Ámsterdam. EFE/EPA/Koen van Weel

La Policía neerlandesa ha detenido a 11 activistas de la ONG ambientalista Greenpeace en Países Bajos por bloquear durante 18 horas el acceso al puerto de Ámsterdam a un buque con 60 millones de kilos de soja de Brasil, en una protesta para exigir una ley «fuerte» en la Unión Europea (UE) contra la deforestación.

Según explicó este jueves Greenpeace, los agentes neerlandeses detuvieron a 8 escaladores y a 3 activistas que iban en botes y que formaban parte de un grupo de más de 60 voluntarios de Europa y Brasil que bloquearon durante 18 horas las esclusas por las que iba pasar el buque Crimson Ace, de 225 metros de largo, para entrar al puerto de la capital neerlandesa.

La organización exige una legislación sólida y subraya que ya hay un proyecto de ley de la UE sobre la mesa que “podría poner fin a la complicidad de Europa en la destrucción de la naturaleza, pero está lejos de ser lo suficientemente fuerte”.

El plan inicial de Greenpeace era levantar el bloqueo solo si los ministros de la UE se comprometían públicamente a ajustar el proyecto legislativo de cara a una reunión prevista para finales de junio.

Responsabilidad compartida

“Cientos de barcos con soja para alimentación animal, carne y aceite de palma llegan a nuestros puertos cada año. Puede que los europeos no sean los que manejan las excavadoras, pero a través de este comercio, Europa comparte la responsabilidad de la tala total en Borneo y los incendios en Brasil”, señaló Andy Palmen, director de Greenpeace Países Bajos.

Consideró este buque como “parte de un sistema alimentario roto vinculado a la destrucción de la naturaleza” con el objetivo de la producción industrial de carne, y subrayó que la gran mayoría de la soja desaparece entre los alimentos de vacas, cerdos y pollos.

Los escaladores bloquearon las puertas de las esclusas con una pancarta en la que rezaba: “UE: detener la destrucción de la naturaleza ahora”.

“Hemos sido expulsados de nuestra tierra y nuestros ríos han sido contaminados con veneno, todo para dar cabida a la expansión del agronegocio. Europa comparte la responsabilidad por la destrucción de nuestros hogares. Pero esta legislación puede ayudar a detener la destrucción futura”, advirtió Alberto Terena, líder indígena del Consejo del Pueblo Terena en el estado de Mato Grosso do Sul.

Terena instó a los ministros de la UE a garantizar los derechos de los pueblos indígenas y el futuro del planeta, y alertó de que “la producción de alimentos para sus animales industriales y la carne de vacuno que se importa ya no deberían significar” el sufrimiento de su pueblo. EFEverde




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Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com