Los abetos de Navidad y su segunda vida en los viveros municipales

ABETOS NAVIDAD

Los abetos de Navidad tienen una segunda vida en los viveros municipales

Los abetos de Navidad tienen una segunda vida en los viveros municipales El ciclista alemán Didi Senft con un hacha en un bosque en Alemania. EFE/Patrick Pleul/ARCHIVO

En Navidad se compran decenas de miles de árboles para decorar los hogares, sin embargo son muy pocos los que llegan vivos a los viveros municipales para su recuperación una vez pasados los días festivos, y tan solo la mitad de ellos consigue consolidarse de nuevo, según han señalado a Efe fuentes municipales de Madrid.

El vivero de la Casa de Campo y el de Estufas del Retiro de Madrid recogerán árboles de Navidad que estén vivos a partir del 7 de enero y hasta el día 31, dentro de una campaña iniciada hace más de 20 años por el Ayuntamiento de la capital española con el objetivo de ofrecer una segunda vida a los abetos tras las fiestas.

Especies de fuera 

La condición indispensable para que los árboles puedan recuperarse es que el cepellón se conserve en buenas condiciones, cohesionado y humedecido ligeramente, preferiblemente “a razón de dos vasos de agua a la semana aproximadamente”, ha explicado a Efe el técnico de los viveros del Ayuntamiento, Francisco Javier Espalla.

Sin embargo, hay otras variables, como la elección del tipo de abeto, que se han de tener en cuenta si los compradores quieren ayudar a los árboles a resarcirse.

Según Espalla, las especies de abeto más compradas en la Comunidad -y que más llegan hasta los viveros de vuelta- son la ‘Picea abies’ y el ‘Abies pinsapo’, a pesar de que “ninguna de las dos es la más indicada para Madrid”.

El primero proviene del centro de Europa y de algunas zonas altas de España, cuenta Espalla, quien advierte de que esta planta “requiere más humedad de la que tenemos aquí” y no agradece el calor.

Tampoco resiste muy bien las altas temperaturas el ‘Abies pinsapo’, autóctono de la sierra de Ronda en Málaga, que se compra en menor cantidad por su coste más elevado a pesar de que “tienen más arraigue”, lo que favorece su trasplante.

“Estas especies son malas para repoblar”, subraya Espalla, que estima más recomendable comprar otro tipo de coníferas, como cedros y pinos que, en su opinión, serían más adecuadas para colocarlas en los jardines particulares una vez terminada la época festiva.

“Son plantas de exterior que deberían mantenerse fuera, con tiempo invernal y heladas, y se meten al interior, con una temperatura alta y sin riego”, puntualiza.

Educar a la gente a la hora de comprar árboles 

En ese sentido, el portavoz de Ecologistas en Acción, Juan García, apunta que habría que “educar a la gente” a la hora de comprar los abetos, con unas “instrucciones” para su cuidado, o bien decantarse desde el principio por otras opciones más sostenibles, como “colocar un nacimiento, unas luces u otro tipo de adornos” menos contaminantes.

Por su parte, el técnico municipal recuerda que, una vez que se han adquirido y trasladado a casa, las plantas han de pasar el menos tiempo posible dentro de la casa y alejados de fuentes intensas de calor como radiadores o estufas.

Además, para facilitar su trasplante se recomienda prestar especial al cepellón, que en muchos casos suele estar ya dañado con anterioridad, puesto que se extraen “rápidamente” de su zona de cultivo, “sin apenas raíz”.

En el vivero de la Casa de Campo, la recogida se hará desde las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde, y en el de Retiro, durante todo el día.

El Ayuntamiento recuerda que no se recogerán ramas cortadas, abetos con el cepellón deshecho, sin raíces o secos ni árboles artificiales. EFEverde




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