El proyecto de Mare Terra, también es su gente. Por (*) Ángel Juárez Almendros

Mare Terra Fundació Mediterrània nació en el 1993. Desde entonces más de 200.000 personas han participado en las más de 400 diferentes actividades de educación ambiental. Este mismo año, realizamos la 28ª edición del Curso Científico, con más de 150 participantes, y también llegamos a los 250 Premis Ones entregados, siempre reconociendo entidades y personas que desarrollan una gran labor.

Estas cifras se han conseguido con trabajo incesante, transparencia, independencia y solidaridad, siempre con los valores ambientales por delante. Y todo esto se ha conseguido gracias a todas las personas que han estado vinculadas a este proyecto, ya sea como trabajadores, colaboradores, etc. todos se han entregado.

Podría decir que me recuerda al caso de la Cadena SER. A lo largo de mi trayectoria he conocido a muchos profesionales, y a día de hoy puedo decir que tengo la suerte que tengo grandes amigos periodistas.

Bien, de lo que más recuerdo es como todos ellos, al terminar los estudios, querían hacer prácticas o trabajar en la SER. Aunque a veces no fuesen las mejores condiciones, estar ahí les aportaba un gran aprendizaje y, posteriormente, les ayudaba a abrir muchas puertas del mundo laboral.

Durante muchos años, la Cadena SER ha sido una fábrica de calidad periodística: Carles Francino, Andreu Buenafuente o Xavier Graset, por dar algunos ejemplos.

Personalmente, siento que en Mare Terra ha pasado algo por el estilo, y tenía ganas de expresar este pensamiento, y reconocer estos grandes talentos.

Muchas personas que han estado en nuestra oficina, están ahora con grandes puestos de trabajo y asumiendo muchas responsabilidades; tanto en el campo de la comunicación, como en política o en entidades medioambientales internacionales. También nos enorgullecen alumnos de los primeros cursos científicos, que ahora colaboran dando ponencias.

Algunos ejemplos son de Adrián Muñoz, que actualmente dirige Radio Cambrils, la política y exconsejera Begoña Floria, o Eduardo Boné, manager del programa de océanos de Cuba en la Fundación Internacional de la Defensa del Medio Ambiente (EDF), una entidad que este año cumple 50 años de incansable trabajo. Y, por supuesto, también las hermanas Quílez.

Encarna Quílez, licenciada en Geología, estuvo con nosotros para dirigir un proyecto LIFE del río Francolí desde Mare Terra. Fue un grandísimo trabajo, nos recorrimos toda la conca del rio y toda la provincia. Por poco no salió.

Su hermana, Raquel Quílez, se mudó de Madrid a Tarragona cuando quedó una vacante de secretaria en la oficina. Estuvo muchos años aquí, viajamos por muchos países para desarrollar grandes proyectos. Puedo decir que fue mi mano derecha.

Posteriormente, iniciaron la etapa del comedor social de Bonavista. Desde aquí, las quiero felicitar de nuevo por el título recibido, de hijas adoptivas de la ciudad de Tarragona.

Estos reconocimientos también hacen crecer a la Fundación. Sentimos que Mare Terra también es premiada. Y como responsable de la Fundación, siento orgullo. Y es que todo trabajo, vale la pena.

Trabajamos con personas por su valía humana, pero también profesional. Hoy siento valor, satisfacción y orgullo.

Y recordad, ¡que nadie os robe vuestra sonrisa!

(*) Ángel Juárez Almendros es presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània, de la Coordinadora de Entidades de Tarragona y de la Red de Escritores por la Tierra.




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