¿Turismo rural o turismo de nieve? La experiencia del Valle D’Ossau. ¿Y por qué no ambos para ser más sostenibles y competitivos? Por (*) Arturo Crosby

Estoy convencido que existe una imagen desconocida por los viajeros que son parte de la demanda del turismo rural sobre el turismo de nieve y específicamente el de esquí (estaciones de esquí alpino) y quizás también viceversa aunque en menor escala.

Pero esa posible incompatibilidad en la oferta turística de los destinos no debería existir si el planteamiento y la gestión se hace de forma correcta, es decir exitosa, aunque hay que admitir que hay muchos casos donde se evidencia que las estaciones de esquí (no de montaña) están fuera de la órbita del territorio donde se localizan y esto es negativo y mejor dicho insostenible.

Hay que admitir que hay muchos casos donde se evidencia que las estaciones de esquí están fuera de la órbita del territorio

Pero me gustaría compartir una visión positiva en base a una experiencia recientemente vivida en el Valle D’ Ossau (Pirineos atlánticos franceses) donde, de diferentes formas, se demuestra que ambas ofertas turísticas son compatibles y responden a un importante segmento de la demanda, que crece de acuerdo a una mayor relevancia del mercado verde europeo.

Es importante recordar la gran diferencia entre el turismo de nieve de los Alpes y del Pirineo, donde las estaciones de esquí se están transformando en centros de montaña 360º y 365 días o 4 temporadas, tanto por su integración en el territorio, como por adaptación a la crisis climática, ya que la presencia de nieve en la altura y latitud de la mayoría de estas les hacen muy vulnerables.

El primer paso es reinventar el destino o más bien evolucionar la oferta turística hacia un destino y así responder más eficazmente a la demanda actual y futura

Seguramente este es uno de los principales motivos de cambio de actitud y por tanto de estrategia. Por ello es necesario que las ofertas basadas en la nieve, se orienten a la montaña y pasar de tener una temporada (invierno) a 4 temporadas (365 días) y el primer paso es reinventar el destino o más bien evolucionar la oferta turística de la estación hacia un destino y así responder más eficazmente a la demanda actual y futura.

Es verdad que una importante porcentaje de turistas esquiadores se centran casi en una sola actividad cuando viajan a este tipo de destinos, pero sin embargo tanto la madurez del mercado, como el relevo de otras generaciones está cambiando las motivaciones y expectativas hacia una multiactividad que requiere una respuesta acorde.

He preparado una tabla donde quienes me leen pueden hacer su propio experimento y trasladarlo a otros.

Si superan más de 25 puntos de un total de 45, confirman que lo que les estoy contando es correcto. Tengan en cuenta que la evaluación propuesta es para quienes viajen a destinos que tengan nieve apta para esquiar, y no necesariamente que sean o no esquiadores (snowboard, skimo, etc.)

 

Tipo de actividad

valor 0 – 5
Naturaleza  

Pueblos y rural

Gastronomía  

Productos de la tierra

 
Nieve  
Montaña  
Outdoor  
Ski  

Combinada de varias

 

 

Es curioso ver como en el Congreso Mundial de Turismo de Nieve y Montaña de la OMT que se celebra en Andorra a finales de este mes de marzo, las temáticas abarcan el turismo gastronómico, la naturaleza, sostenibilidad y transformación digital, una gran sinergia con lo que aquí se escribe.

Pero hablemos del Valle de Ossau, (región del Bearn, Pirineo francés) donde he comprobado que esta relación de experiencia combinada entre la nieve, el esquí y lo rural si es posible y además deseable tanto para los visitantes o turistas, como para el territorio.

Pero hablemos del Valle de Ossau, (región del Bearn, Pirineo francés) zona rural y de montaña, con 2 centros de esquí alpino y montaña: Gourette y Artouste

Esta zona rural y de montaña, tiene 2 centros de esquí alpino y montaña: Gourette y Artouste.

La primera, Gourette es una estación más tradicional para esquiadores convencionales con un importante número de camas turísticas, remontes mecánicos tanto modernos como algunos telesquíes todavía, con un parking disuasorio del que parte una telecabina que distribuye el flujo de visitantes a la zona de pistas, pero que también está apostando por mas experiencias como tirolina, raquetas, trineo con perros, etc .

La segunda, Artouste, es muy diferente y por cierto están físicamente conectadas, pero no de forma operativa. Es una estación con unos paisajes naturales increíbles, con remontes mecánicos con un promedio de 25 a 30 años de antigüedad, sin cañones de nieve artificial y este año ha optado por limitar su capacidad de carga diaria a 2.500 personas, lo que garantiza el mínimo impacto y la mejor experiencia en calidad. Un paso hacia la sostenibilidad deseada.

Pero si lo que el turista busca es combinar poder esquiar con hacer turismo rural y todo lo que conlleva: gastronomía, cultura, ganadería, relax, pueblos, etc. a tan solo 10 km de Gourette y a 20 de Artouste, se encuentra Laruns, un pueblo tranquilo, acogedor con unos cuantos restaurantes que se esmeran en hacer una cocina tradicional innovadora, un spa pirenaico con vistas increíbles, y claro quesos de oveja por doquier, ya que es el sector productivo estrella del valle, junto con el turismo, por lo que las ovejas no pueden faltar y se dejan visitar. Les recomiendo que pregunten por Regis, un pastor que habla un perfecto español y que le encanta el turismo, tanto como oferente como consumidor.

Lo cierto es que en toda esta parte de Francia, es muy fácil encontrar gente que hable español, algo que siempre ayuda.

Por la mañana se puede subir a cualquiera de las 2 estaciones para hacer esquí alpino o esquí de montaña en muchas otras, como el circo de Aneu, en la frontera con España y después se tiene un gran abanico de opciones, visitando no solo Laruns sino mas pueblos, comprando productos de la tierra, montando en bici o e-bike, paseos con raquetas por diferentes lugares, o simplemente paseando para disfrutar del entorno. Y no se puede olvidar el pequeño tren de Artouste, por cierto el más alto de Europa, uno de los atractivos más populares del valle.

Y si bien muchos turistas esquiadores tienen en mente alojarse lo más cerca de las pistas, cada vez mas hay otros que una vez que prueban alojarse en los pueblos y por tanto combinar lo rural con la nieve, repiten porque es una experiencia diferente y en la mayoría de las ocasiones más confortable y sobre todo enriquecedora como experiencia de viaje.

Del mismo modo el turismo de nieve y las estaciones de esquí y montaña, son un complemento importante para el turismo rural haciéndolo más sostenible y competitivo, ya que además reduce su fuerte estacionalidad.

 

¡¡¡Buen viaje!!!

 

Editor Natour magazine

www.forumnatura.org

 




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