El turismo y la Tierra: necesidad de entenderse. Por Arturo Crosby

Arbolado. Benamira. Fotografía de A. Larena para EFEverde

Acaba de ser el Día de la Tierra, es decir el escenario donde convergen los intereses de los turistas, oferentes turísticos, comunidad local y medio natural, cultural,…es decir nuestro Patrimonio más preciado, porque es aquello que podemos dejar en herencia a nuestros descendientes. Es cierto, que en estos días señalados se recuerda todo lo que …

Acaba de ser el Día de la Tierra, es decir el escenario donde convergen los intereses de los turistas, oferentes turísticos, comunidad local y medio natural, cultural,…es decir nuestro Patrimonio más preciado, porque es aquello que podemos dejar en herencia a nuestros descendientes.

Es cierto, que en estos días señalados se recuerda todo lo que se puede hacer, lo que se hará y todos los implicados hacen promesas del buen hacer para un futuro.

Pero en este caso, cuando nos concentramos en la actividad turística y mas si ésta se realiza en escenarios naturales, se deben tener en cuenta algunas premisas claves, como asumir que la sola presencia de seres humanos, es decir visitantes, turistas, viajeros,…causan un impacto negativo en estos entornos naturales y su nivel de afección dependerá tanto de la vulnerabilidad del entorno, como de las actividades que se lleven a cabo.

Recuerdo que hace ya años, algunos grupos de tinte ecologista, identificaban al turismo como uno de los mayores enemigos del medio natural, fijando su atención sobre todo en el turismo convencional del sol y playa y demonizando la urbanización vertical y horizontal del litoral. Por cierto olvidando muchas veces las replicas en las zonas de montaña, que también han sufrido impactos similares aunque a menor y diferente escala.

Curiosamente sus viajes organizados estaban bajo el paraguas de la educación ambiental, pero apenas existía diferencias operativas con las actividades turísticas, salvo por su falta de diseño en función de la demanda, pero que luego fue evolucionando hasta nuestros días, donde la educación ambiental evoluciono mas hacia la interpretación, mucho mas eficiente y lógica, si queremos obtener resultados mas exitosos y desde hace años estas técnicas de comunicación con la demanda se van incorporando paulatinamente en el turismo, especialmente en las áreas naturales protegidas y también en el turismo cultural.

Porque creo, que no se debe olvidar que el turismo además de causar una serie de impactos negativos ambientales, culturales y sociales en el territorio donde se desarrolla, puede ser una herramienta potente para la preservación y desarrollo inteligente o sostenible de una zona, tanto como llamada de atención, ante una amenaza inminente, como a la hora de sensibilizar sobre el patrimonio a la sociedad, que es la consumidora de esta actividad productiva y por supuesto como actividad productiva menos dañina que muchas otras.

Si sabemos que el turismo se basa en el uso productivo del #Patrimonio Natural, es decir la #Tierra, seria fácil pensar que esta industria seria la mas interesada en su conservación, ya que su negocio depende de la existencia del recurso y a mayor calidad, mas fácil conseguir destinos y productos turísticos de calidad o ¿ hay dudas?

Sin embargo si nos remitimos a los hechos, en muchas ocasiones y lugares se demuestra un muy poco interés por esta conservación y a la vez una mirada despectiva o quizás menospreciativa al desarrollo sostenible del turismo. Tal vez por la desconexión, brecha o gap que todavía existe entre la sostenibilidad y la competitividad turística, ligadas directamente a la conservación de un territorio.

Se debería dar más énfasis al medio ambiente productivo, la conservación activa y productiva, los servicios ambientales, porque las grandes urbes crean mas necesidades de consumo de ocio, bienestar y salud en sus habitantes y es precisamente la calidad ambiental y las áreas naturales, la terapia y medicina mas eficaz para combatir esta lacra y responder a las necesidades de la población.

Pongamos nuestro granito de arena para lograr esta concienciación colectiva, al menos en la industria turística y celebrar así que tenemos una Tierra, que podemos disfrutarla en todos los sentidos.

Un cordial saludo,

 Arturo Crosby 

 Editor Naturalae

Fotografía: Benamira, Jesus Brumal




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Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com