Ecotasa en el turismo: ¿Para qué sirve o para que debería servir?

Ecotasa en el turismo: ¿Para qué sirve o para qué debería servir? Por (*) Arturo Crosby

Ecotasa en el turismo: ¿Para qué sirve o para qué debería servir? Por (*) Arturo Crosby

Una de las ideas que fueron surgiendo por el año 1995, fue inventar una herramienta financiera para el control y gestión ambiental, que se denominó tasa ecológica o ecotasa, y que trata así de cubrir los costes de un servicio público relativo a los bienes ambientales, es decir que su recaudación debe ir directa a paliar o sufragar dichos costes.

Ya creo que todo el mundo sabe que la antigua frase de que el turismo es la industria sin chimeneas, ha quedado obsoleta, caduca o fuera de lugar, porque no solo los destinos con su oferta turística contaminan, emitiendo gases a nuestra atmósfera (comparten la misma que la de turistas y empresariado), sino que esta actividad económica necesita una serie de servicios e infraestructuras, como gestión de residuos, consumo de agua, energías, antropización del medio natural y rural, deterioro de la biodiversidad, etc… sin meterse en el tema social y cultural, que obviamente tiene sus grandes impactos.

Además a esto, habría que sumar el coste total a nivel de gastos ambientales, de los viajes, ya sean en automóvil, aviones, barcos, etc.. que son necesarios para transportar a los turistas y por tanto dejan su huella ecológica, que se puede medir fácilmente.

Pues precisamente una de las ideas que fueron surgiendo por el 1995, fue inventar una herramienta financiera para el control y gestión ambiental, que se denominó tasa ecológica o ecotasa (Worldwatch Institute). Se trata así de cubrir los costes de un servicio público relativo a los bienes ambientales, es decir que su recaudación debe ir directa a paliar o sufragar dichos costes y no otros o intervenciones genéricas.

Otra herramienta utilizada como medida recaudatoria son los impuestos verdes, es decir se demanda el pago de una cantidad a quien contamine, con el objetivo de disuadirlo y así reducir o evitar su daño ambiental.

Este impuesto viene de la conocida frase de “quien contamina, paga”, que también quiere decir, quien puede pagar, puede contaminar, por lo que el derecho asiste más bien a los que tienen capacidad económica o financiera, versus los que no. Es un hecho en el mercado del carbono y otros, donde países ricos compran derechos de emisión a países con pocos recursos económicos, dándole de esta forma un balance final, exactamente igual que si no existiese estas limitaciones a nivel global.

Si nos referimos a la ecotasa, ya hay experiencia por ejemplo en Baleares, donde se implementó, se anuló y se volvió a implantar, y en Cataluña donde puede llegar a más de 2euros por persona y día (entiendo que hasta un máximo de 7 días).

Una ecotasa, obviamente se debería destinar para acciones o proyectos ambientales

Recientemente en estos últimos años, se está aplicando este concepto de ecotasa, para supuestamente evitar o reducir la saturación turística, causante de la turismofobia, en sitios como Venecia, Barcelona, etc… o para cruceros también, uno de los transportes más contaminantes sino el que mas, de nuestro planeta.

La tasa, está diseñada para recaudar fondos que se destinan a un fin determinado y especifico. Si es una ecotasa, obviamente se debería destinar para acciones o proyectos ambientales, pero ¿cómo es posible hacer cumplir este principio si es el departamento de Hacienda quien lo gestiona y no los responsables de la gestión de estas acciones o proyectos?

Quizás a un nivel local-municipal podría gestionarse con una transparencia en su gestión, pero subiendo de nivel administrativo es muy complicado, salvo con una auditoría externa lo que conlleva mas gastos que habría que cubrir.

La verdad es que si la Administración Pública, se comprometiese legalmente con aquellas actuaciones o proyectos concretos a cubrir con la ecotasa, se podría fácilmente evaluar los resultados. ¿Conocen estos casos?

El turismo es una actividad económica que ya esta acostumbrándose a pagar tasas, al menos en el contexto europeo, donde desde hace años son muchas las ciudades que cobran la tasa turística o de alojamiento (véase Berlín, Florencia, Milán, Ámsterdam, Porto, París…la mayoría de las ciudades turísticas de Francia), pero la pregunta sería para qué valen las tasas turísticas y específicamente la ecotasa?

El turismo sin duda se beneficia de su entorno, Patrimonio, su capital natural y por tanto debe compensar esos beneficios económicos

Prefiero que respondan Vds. mismos, pero mi opinión es que de poco sirven, tal y como están diseñadas y debería plantearse otro tipo de herramienta financiera más eficaz y justa, que ayude a cumplir los objetivos a cumplir.

El turismo sin duda se beneficia de su entorno, Patrimonio, su capital natural y por tanto debe compensar esos beneficios económicos, revirtiendo o devolviendo con inversiones verdes hasta llegar al menos a un balance de compensación, o beneficio mutuo: El famoso win-win.

Este, para mí, debería ser el principio de la ecotasa en el turismo y mas actualmente en esta etapa de cambio global por la antropización y la crisis climática.

Un cordial saludo,

Arturo Crosby

Editor Natour

www.forumnatura.org




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