El ahora y el después del COVID-19 en el turismo

El ahora y el después del COVID-19 en el turismo. Por (*) Arturo Crosby

El ahora y el después del COVID-19 en el turismo. Por (*) Arturo Crosby

A pesar de que quería evitar escribir sobre el COVID-19, me gustaría aportar mi opinión sobre cómo estamos hoy y qué posibles escenarios pueden aparecer posteriormente a la pandemia.

Dar cifras es muy difícil porque cada día cambian, pero personalmente trato solo de escuchar las oficiales, porque a pesar de lo que algunos puedan opinar, a mi me dan todo el respeto científico y procuro no dejarme influenciar sobre otros datos, artículos, etc. que hablen sobre el virus sin criterio científico, como está ocurriendo muy a menudo.

Para comenzar me basaré en España, donde vivo y sufro el confinamiento al igual que los demás. A día de hoy, 24 de Marzo, la cifra de fallecidos está sobre los 2.500 (puedo tener un margen de error porque cambia por horas), unos 40.000 contagiados y unos 4.000 han recibido el alta médica en los hospitales.

En mi opinión, que no soy virólogo ni epidemiólogo (aunque en su día estudie biología, incluyendo microbiología, etc.), la cifra de 40.000 contagiados probablemente será de al menos 70.000 casos o más, es decir unos 30.000 al menos no identificados, por ser asintomáticos, casos leves, etc., es decir la tasa de mortalidad es inferior a la que se muestra, donde solo aparecen los contagiados identificados y lo cuento con un cierto optimismo, para entender las comparaciones con otros países donde sí ha habido numerosas identificaciones. Tampoco se cuenta las altas de los no ingresados, que podrían ser un número importante en términos relativos.

En el resto del mundo hay ya más de 380.000 contagiados, con 16.500 fallecidos, pero con un número de altas hospitalarias de al menos 101.000, donde tampoco se cuentan asintomáticos y altas no hospitalarias.

           Lo que se está olvidando es el tremendo impacto psicológico y sociológico del confinamiento, factores clave para predecir posibles escenarios futuros en el turismo

Aparte de esta situación actual, lo que hay que tener en cuenta es que la recuperación es posible y de hecho en China, foco de la pandemia, ya está ocurriendo y el impacto será diferente en los países, como Alemania y seguramente en Latinoamérica y África, donde el segmento de población joven es más dominante.

Sin embargo, lo que se está olvidando es el tremendo impacto psicológico y sociológico que deriva la enfermedad y especialmente el confinamiento, que serán factores clave a la hora de poder predecir posibles escenarios futuros para el turismo.

Cuantos más días o semanas confinados mayor impacto y peor la recuperación,  a la que habría que añadir la económica, que tan solo en turismo se están perdiendo la cantidad de 1 millón de empleos al día. Las cifras globales que se manejan dan vértigo y el coste para Gobiernos, empresas y ciudadanía son tremendas y afectarán sin duda o serán a veces contrapeso a la decisión y motivación de viajar.

Es un hecho, tremendo la insolidaridad que se está mostrando en algunos escenarios, como la respuesta de muchas líneas aéreas de no cambiar pasajes o subir la tarifa 2 y 3 veces su valor o reacciones como la alcaldesa de Guayaquil, prohibiendo el aterrizaje de un avión de Madrid que iba a recoger un grupo de españoles. Uno puede comprender el miedo al contagio y que se pongan las mejores barreras, pero llegar al casi desprecio, maltrato, es un insulto para aquellas personas, que son posiblemente sus futuros turistas. Las “formas” en una crisis humanitaria son importantes y fallar en eso, denota la capacidad de gestión, porque los contagiados son víctimas, aunque también los haya insolidarios.

No obstante si miramos a las empresas especialmente, se está disparando la RSC, aportando compras de material sanitario, ofreciendo sus hoteles, barcos de cruceros, y en concreto la aportación desde China, pero más aun me llama la de Cuba con sus escasos recursos. La RSE se pone en valor para muchos.

Si tratamos de visualizar escenarios post-pandemia, hace unos días invitaba a los seguidores de mi grupo en facebook Covid-19 VOLUNTARIADO TS, y asimismo a una encuesta muy interesante sobre percepción de destinos, para entre todos dibujar ese mapa.

Como antes mencioné, la etapa posterior dependerá mucho del nivel y cantidad del impacto psicológico, socioeconómico que la pandemia deje en la población, empresas y gobiernos.

Por una parte se conjugará un miedo a las multitudes y lugares con mucho flujo de viajeros (turistas y excursionistas) con una necesidad inmensa de libertad de movimiento, que se traducirá en viajes de horas o días. ¿Cuál de estos dos factores prevalecerá? No lo sé, pero dependerá de cada persona sin duda alguna.

        Como antes mencioné, la etapa posterior dependerá mucho del nivel y cantidad del impacto psicológico, socioeconómico que la pandemia deje

¿Los que no querían turistas nacionales de su país y extranjeros, querrán ahora que vengan? ¿Habrá una guerra sin cuartel de precios? ¿Qué harán las líneas aéreas? ¿Cuándo subirá el petróleo?

Supongo que el miedo irá disminuyendo con el paso del tiempo al igual que ocurrió con guerras como la del Golfo, ataques terroristas etc. pero me temo que esta pandemia tendrá quizás efectos que tardarán mas en eliminarse, mas quizás porque nadie sabe cuánto tardará en desaparecer la “percepción de riesgo” que el riesgo per se.

Creo sin duda que la clave en la gestión de crisis radicará en saber gestionar esa percepción, para lo cual los medios de comunicación son clave, ya que pueden motivar a los consumidores a viajar a destinos que les ofrezcan cada vez más confianza.

Puede y repito puede que en una primera fase o etapa, sean las zonas rurales y naturales las que puedan tener una respuesta más rápidamente positiva, pero la mayoría del turismo se orienta hacia el  sol y playa (escenarios también naturales) y al turismo urbano.

     Puede que en una primera fase o etapa, sean las zonas rurales y naturales las más beneficiadas

Muchos de los que han contestado a esta pregunta, confían en que la demanda exija un turismo mucho más sostenible, no masificado, responsable, etc. pero eso es algo que ya venía ocurriendo previo al COVID-19 y que seguro volverá y más fuerte, excepto la masificación que aunque en unas primeras etapas se reducirá, volverá. ¿Cómo? No lo sé, pero los destinos capaces de absorber esos flujos turísticos, con una oferta enorme de camas, restaurantes, y atracciones, harán lo imposible para que sigan funcionando como antes o mejor.

Un saludo muy afectuoso desde el confinamiento en Madrid y les invito a que me envíen sus comentarios.

 

Arturo Crosby

 

Editor Natour

 

www.forumnatura.org

 




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