¡Vaya verano!. Por (*) José María Cernuda

Unos gamos en Aldeaquemada, en Sierra Morena, donde se retrasa la berrea por el calor.

José María Cernuda.- A pocos días de dejar la estación y abandonar los días largos y los sudores que caracterizan al verano, va siendo hora de comentar cómo se ha comportado el Clima para concluir, en cualquier caso, que los negacionistas del cambio climático siguen teniendo muy difícil encontrar argumentos para defender sus teorías.

Y es que han sido unos meses de “extremos”, con demasiado calor y muy continuado en zonas no demasiado habituadas a ello, como por ejemplo en Rusia, lo que provocó devastadores incendios y muertes; y con lluvias torrenciales en Asia, cuyas consecuencias todavía se siguen notando en la cordillera del Himalaya y en Pakistán con enormes pérdidas de vidas y bienes, además de las que van siendo habituales en Centroeuropa y en América Central, agravadas en esa región con las clásicas tormentas tropicales y los huracanes.

Vaya verano

En el otro hemisferio también hemos podido leer en los medios las bajas temperaturas que “disfrutaban” en Buenos Aires y los temporales de nieve en Chile, así como los temporales que han azotado el Sur de Australia y, en especial, en Nueva Zelanda.

En la Península todo indica que los meses de julio y agosto han sido muy caluroso; según las estadísticas, quizás los más calurosos en décadas.

El clima se acelera

El Clima parece que se “acelera” y lo hace en todas direcciones, extremándose, pero con una clara tendencia a volverse más caliente y menos frío; esa es la única Ley a la que obedece, la de ir en esa dirección. Imagino otros comentarios en el mismo sentido cuando tengamos que hablar del otoño y del invierno que están por llegar. Y es que tenemos que tener en cuenta que ya forma parte del conocimiento colectivo la percepción de que ahora hace mucho más calor que antes, y las generaciones nacidas antes de la mitad del siglo pasado no hacen más que recordárnoslo.

Ley y Clima.

Septiembre, 2010.

 

 




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