Empanadillas caseras de bonito

Empanadillas caseras de bonito

Empanadillas caseras de bonito

Aparte de los almíbares, los hojaldres, los alfajores, las almohadas y las álgebras, los árabes también nos dejaron las empanadas y las empanadillas. Llegaron a España en las alforjas de los invasores moros, quienes las preparaban con carne de cordero y trigo y les daban el nombre de “esfiha” y “fatay”. Al tratarse de una masa de pan rellena de ingredientes que se envolvía y después se cocinaba, el pueblo español acuñó el nombre “empanada” para referirse a este alimento.

Cuenta la historia que una vez las empanadas y empanadillas formaban parte de nuestro recetario, los españoles las llevaron a América a partir de 1492. Hoy, en los diferentes países de Latinoamérica la empanada es uno de sus platos más preciados y presenta distintas variantes: más o menos jugosa, más o menos picante, horneada en horno común, de barro, o frita.

A día de hoy en España una de las empanadas y empanadillas más famosas y extendidas a toda la geografía, es la gallega que se elabora con diversos ingredientes procedentes de las costas y tierras del norte.

Esta semana os propongo una receta de empanadillas en la que lo fundamental es el relleno y el secreto no es otro que la calidad del bonito, que a ser posible el tomate frito sea casero y que la cebolla esté bien pochada. A parte de ser un plato tradicional, siempre gusta y es perfecto para picotear algo con amigos.

Ingredientes para dos personas

Obleas para empanadillas La Cocinera

Una lata de bonito en escabeche

Un vaso de tomate frito, casero a ser posible

Una cebolla

Un pimiento verde

Unas aceitunas verdes sin hueso

Un huevo cocido

Aceite de oliva

sal

Preparación

Picamos la cebolla y el pimientos verde y lo ponemos en una sartén con el aceite caliente

Rehogamos hasta que la cebolla esté bien pochada

Añadimos el bonito escurrido y removemos bien

Después agregamos el tomate, las aceitunas verdes cortadas en trozos pequeños y una pizca de sal

Dejamos reposar la mezcla un rato hasta que se enfríe un poco

Una vez fría la mezcla le echamos el huevo cocido bien picadito y reservamos en la nevera hasta la hora de formar las empanadillas

Para formar las empanadillas, se pone un poco de relleno en cada oblea, no demasiado para que no se nos rompa la empanadilla.

Normalmente las empanadillas se hacen con forma de media luna, pero yo decidí hacerlas de forma redonda. Se hace exactamente igual solo que en vez de utilizar una sola oblea que se dobla para acoger el relleno, yo utilicé dos acogiendo el relleno como si fuera una especie de sandwich. Luego hay que plegar los bordes, con un tenedor o con la mano para que no se salga nada.

Luego freímos u horneamos las empanadillas. Si preferimos hacerlas al horno las pincelamos con un poco de huevo batido y las horneamos a 180º, sobre papel sulfirizado, hasta que estén bien doradas. El tiempo dependerá del tamaño que las hagamos.

Por último servimos. Yo decoré con tres líneas de colores para darle una apariencia alegre al plato: tomate natural, salsa de mango y yema de huevo picada

¡Espero que les guste!

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