Cestitas de aguacate y gambas. Por Alba García Cañadas, periodista ambiental y gastronómica

Cestitas de aguacate y gambas. Por Alba García Cañadas, periodista ambiental y gastronómica

Autor: Alba García Cañadas, periodista ambiental y gastronómica

 

O gusta mucho o disgusta del todo. El aguacate es una fruta un tanto controvertida; su alto contenido en grasa hace que muchos lo eliminen directamente de su cesta de la compra, y en cambio a otros les encante y lo quieran añadir continuamente en ensaladas, aperitivos, salsas…
La versatilidad es quizá una de las cualidades más importantes del aguacate porque le va bien a todo tipo de platos: entrantes, primeros, segundos y postres. Aunque es su carácter delicado y neutro, y su textura fina y untuosa la que termina de perfilar la personalidad propia del aguacate.
Es originario de México y, pese a su alto contenido calórico, tiene alto contenido en vitamina E, un antioxidante que contribuye a retrasar el envejecimiento y a prevenir enfermedades como el cáncer, además de una larga lista de propiedades beneficiosas para el cabello, la piel, los huesos, la visión, etc.
Por otro lado es importante saber que un buen aguacate es aquel que presenta un color verde brillante y que al presionarlo con los dedos está ligeramente blando. Esa esa la prueba de que está maduro y listo para comer.
He de reconocer que descubrí el aguacate hace algunos años, porque antes no me gustaba. Tampoco lo había probado. Cosas de niños supongo. El caso es que ahora me pirra y me he convertido en una de esas adeptas que quiere añadir aguacate a todo. Un ejemplo son las cestitas de aguacate, gambas y queso de cabra que me marqué ayer para comer. ¡Exquisitas!
Ingredientes para dos personas
2 aguacates maduros
100 gr de gambas o langostinos
100 gr de queso de cabra
1/2 puerro
Cebolla crujiente para decorar
sal
Preparación
Abrimos los aguacates por la mitad, haciendo un leve corte alrededor del los mismos, tomando como referencia el gran hueso central que tiene.
Nos ayudamos con las manos para separarlo en dos mitades y procedemos a vaciar toda la pulpa teniendo cuidado de no romper la piel, por eso es importante que el aguacate esté maduro.
La cáscara sobrante nos servirá de “cesta” para rellenarlo posteriormente.
Por otro lado, cocemos las gambas y cuando estén cocidas las pelamos y las picamos en trozos pequeños.
Para el relleno, troceamos bien el aguacate y lo salteamos en una sartén con lunas rodajas de puerro, los trocitos de gamba y una pizca de sal.
Con esa “farsa” rellenamos las cestitas que habíamos dejado preparadas anteriormente.
Cortamos el queso de cabra en láminas y las colocamos encima de nuestras cestitas ya rellenas.
Lo metemos 1 minuto al microondas para que se funda el queso y decoramos a nuestro gusto.
Yo añadí unos tropezones de cebolla crunjiente para darle un toque “crunchy” y sabroso al plato.




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