Un movimiento mundial para proteger los océanos.

Un movimiento mundial para proteger los océanos.

Un movimiento mundial para proteger los océanos.

Tribuna de John F. Kerry, Secretario de Estado de los Estados Unidos de América

Secretario de Estado de los Estados Unidos de América.

Secretario de Estado de los Estados Unidos de América.

Por John F. Kerry.- Los océanos cubren casi tres cuartas partes de nuestro planeta y sostienen la vida en la tierra tal y como la conocemos. Pero nuestros océanos están en grave riesgo, y hoy sabemos por qué.

La actividad humana amenaza a los océanos del mundo. A menudo, la práctica de pesca ilegal alrededor del mundo está diezmando las pesquerías. Una isla de basura dos veces más grande que el estado de Texas flota en el Océano Pacífico como evidencia de la basura que arrojamos en nuestras vías fluviales. El aumento de los niveles de emisiones de dióxido de carbono incrementa la acidez de los océanos, poniendo en peligro los arrecifes de coral y otras especies marinas.

La advertencia no puede ser más clara: a menos que se reviertan estas tendencias, los efectos sobre el planeta serán profundos. Se sentirá el daño tanto en las zonas costeras como a cientos de millas del litoral oceánico. Los océanos producen la mitad del oxígeno del mundo, crean las nubes que traen el agua dulce y regulan nuestro clima. Más de mil millones de personas comen pescado como su principal fuente de proteína. La pesca es una industria global de más de 5 mil millones de dólares, y uno de cada seis empleos en los Estados Unidos depende del mar.

La buena noticia es que sabemos qué está causando la degradación del medioambiente marino. Sabemos cuáles son los pasos necesarios para hacer frente a estos peligros y restaurar la salud de nuestros océanos, para esta generación y las venideras. Tenemos el conocimiento científico necesario para cambiar el futuro de los océanos.

Lo que también sabemos es que a nivel mundial, la voluntad política para hacer frente a este peligro aún no ha sido convocada. Tenemos que cambiar el paradigma. La difícil situación de los océanos nos obliga a luchar contra la complacencia y construir un consenso para tomar la acción.

Estados Unidos ha demostrado que el progreso es posible. Empezamos a restaurar las poblaciones de peces de las cuales nuestros pescadores dependen para su sustento. Hemos reducido el flujo de residuos en el medioambiente marino y pusimos en marcha amplios estudios sobre cómo el aumento de los niveles de acidez afecta la vida marina. Otras naciones también están abordando los retos de una forma innovadora.

Pero los gobiernos no van a emprender esta enorme campaña sin la intervención del sector privado, de las empresas que dependen de un océano saludable, de organizaciones no gubernamentales comprometidas a cuidarlo y de todos los que reconocen que el océano es imprescindible para la vida de nuestro planeta.

Es por ese motivo que vamos a celebrar la primera conferencia del Departamento de Estado sobre los océanos, el 16 y 17 de junio. Líderes gubernamentales de todo el mundo – jefes de Estado y ministros extranjeros – se unirán a científicos, ambientalistas y líderes empresariales para discutir las amenazas a nuestros océanos y determinar los pasos que se deben tomar para revertir el daño y restaurar el equilibrio.

Nuestra intención es crear un movimiento mundial para proteger los océanos y sus recursos. Vamos a debatir soluciones reales y elaborar planes concretos para implementarlas. También lanzaremos un llamado a la acción que establece los pasos claves para asegurarnos de que un océano saludable nos siga proporcionando su abundancia.

Como oriundo de Massachusetts, el mar ha sido una constante en mi vida. Pero cuidar del océano es más que una pasión personal para las comunidades costeras. Al igual que este tema fue una prioridad para mí como Senador, es una prioridad para mí ahora como Secretario de Estado, porque afecta el empleo, la salud, la industria y la seguridad de nuestro planeta.

He vivido y trabajado lo suficiente para saber que los gobiernos no pueden resolver todos estos problemas por sí solos. Como todos dependemos de los océanos, debemos unirnos en un esfuerzo común para salvarlos de los daños causados por los seres humanos.

En pocos días, voy a pedir a los líderes de todo el mundo que tomen medidas para salvar nuestros océanos. Estoy convencido de que la conferencia sobre los océanos será un catalizador importante, para que los gobiernos y los expertos abran el camino. Pero también sé que se necesita más para ganar esta lucha crucial.

Lo que hacemos como individuos, en última instancia, hará la diferencia. Algunos actos son simples. No tirar basura en las vías fluviales. Comprar productos que provengan de pesca sostenible. Ser voluntario al menos un día al año para limpiar las playas o los cursos de agua en sus comunidades. También se requiere que los pueblos de todo el mundo se comprometan a salvar los océanos y así asegurar que esta causa sea una prioridad para sus gobiernos.

Durante la celebración del Día Mundial de los Océanos, recordamos que la protección de nuestros océanos no es un lujo, sino que es una necesidad que contribuye a nuestra economía, nuestro clima y nuestra forma de vida. Trabajando juntos, podemos cambiar el curso actual y trazar un futuro sostenible.

 

John F. Kerry es el Secretario de Estado de los Estados Unidos de América

 

(Las tribunas expresan la opinión de los autores, sin que EFE comparta necesariamente sus puntos de vista)




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