Seamos valientes, seamos responsables y cambiemos el mundo. Por (*) Juán José Litrán

En estos pasados días de silencio y confinamiento, hoy en fase de desescalada, la salud, bajo todas sus derivadas y perspectivas ha sido la gran protagonista. Prácticamente la única. Y no sin razón, porque nunca el mundo se había enfrentado a un riesgo tan global, urgente y apremiante. Un riesgo que, a primera vista, nos ha afectado a todos por igual y que ha dejado en segundo plano otras prioridades que, hace apenas tres meses, encabezaban las agendas de los mandatarios de medio mundo.

Pero lo cierto es que ni nos ha afectados a todos por igual la pandemia, ni debemos dejar de lado estas otras urgencias que nos preocupan. Porque todo está relacionado y todo forma parte de un delicado equilibrio, el frágil ecosistema planetario en el que vivimos. Y como todo buen sistema, señalan los matemáticos en la Teoría del Caos, una perturbación mínima de las condiciones iniciales modifica drásticamente la totalidad del sistema. Y se pierde el equilibrio. Otros, aplicado a la meteorología, lo llaman el efecto Mariposa. Aquella teoría por la cual un simple estornudo en China desencadena… una pandemia mundial.

La cuestión es que, aunque los problemas sanitarios acaparen toda nuestra atención, no podemos ni debemos olvidar esa otra crisis, más larvada, lenta pero quizás más grave a largo plazo, que supone el tremendo impacto en el entorno de la actividad humanad. El Cambio Climático y sus consecuencias, como es la amenaza constante a nuestra biodiversidad, no son para nada ajenos a la situación que vivimos en la actualidad. Y deben formar parte de cualquier solución que pongamos en marcha para salir de esta crisis.

Salud y Medio Ambiente, como un  sistema íntimamente relacionado, no pueden analizarse ni tratarse separadamente. Ambas cuestiones, como un sistema estelar binario, orbitan en equilibrio, y cualquier estrategia para preservar una de estas áreas no solo debe tener en cuenta a la otra, sino que debe considerarla como una prioridad también.

Es inaplazable por lo tanto que aprendamos cuanto antes  las lecciones que nos ha enseñado, por las duras, esta pandemia. Y que actuemos en consecuencia.

La primera lección es que los problemas globales y complejos que nos afectan – desigualdad, salud, cambio climático, degradación de la biodiversidad- pueden tener consecuencias muy serias en todo el planeta. Por tanto, ya no podemos aplazar las soluciones, pensando que tenemos tiempo por delante y que hay “otras cosas más urgentes”  que resolver antes.

La segunda lección es que, para afrontar estos retos, debemos tener una visión holística. Todo es parte de un sistema, y la degradación de un elemento de ese sistema lo desequilibra todo. Esta pandemia es buena prueba de ello, ya que su origen puede encontrarse en un salto en la cadena trófica que ha llevado hasta la especie humana un virus hasta entonces limitado en un espacio biológico muy restringido.

De ahí que, a pesar de la pandemia, a pesar de la crisis económica en la que ya estamos inmersos, seamos conscientes de que nuestro error sería aplazar las soluciones en torno a la sostenibilidad.  Soluciones como la Economía Circular, una forma de cambiar el actual sistema económico del compra-y-tira por otro casi autosostenible, en el que los residuos se reciclan y reutilizan.

En este Día del Medio Ambiente que estamos viviendo, tan atípico en muchos sentidos – confinados, temerosos de salir y de relacionarnos- es más importante que nunca plantearnos esta prioridad. No en vano, en estas semanas, el uso de plásticos para fines sanitarios se ha disparado, demostrando que este material, por si sólo, es útil y puede salvar vidas. El problema no está en el material en sí, sino en el destino que le damos después de utilizarlo.

También en estos días, el Gobierno ha aprobado la Estrategia de Economía Circular, así como el anteproyecto de Ley de Residuos, que responde al reto lanzado desde Europa con el New Green Deal. Es  vital que, en esta fase de recuperación de la pandemia, en el que el mundo se enfrenta a un “restart” global, seamos capaces de arrancar una reconstrucción verde, en el sentido apuntado por el Green Recovery planteado desde Bruselas. Ese debe ser nuestra prioridad.

Como decía recientemente el gran Noam Chomsky, “si no conseguimos un Green New Deal, sucederá una desgracia”.

Un futuro sin residuos pasa, inevitablemente, porque desterremos el modelo de producir, usar y tirar, y pasemos a un sistema circular, en el que los residuos se conviertan en recursos. En el caso de Coca-Cola, situamos la economía circular en el centro de nuestras decisiones y aplicamos sus principios a todo el ciclo de vida de nuestros envases, con un objetivo muy claro: que cada botella de Coca-Cola, Fanta o Aquarius pueda convertirse en otra botella de Coca-Cola, Fanta o Aquarius. Esto nos permitirá consumir menos materias primas, ahorrar energía, reducir emisiones…

Compañías como la nuestra, cuya actividad de negocio principal es ofrecer bebidas a los consumidores, refrescando al mundo y dándole momentos de relax , debemos asumir que los residuos procedentes de nuestros envases son una realidad. Y que es nuestra responsabilidad aportar las soluciones. Cada envase desempeña un rol en función de su formato. En el caso de las botellas de plástico, este formato, además de ser ligero y de generar menor huella de carbono que otros, es fácilmente reciclable en otras botellas. El reto surge cuando, al igual que ocurre con otros formatos como el vidrio o las latas, no se desecha correctamente. Por eso, en Coca-Cola nos hemos marcado el ambicioso objetivo de recoger y reciclar el equivalente al 100% de las latas y botellas que comercialicemos para 2025 en Europa Occidental.

El primer paso para que esto sea realmente asumible para nuestra compañía, y en general para la gran mayoría de las compañías del sector de alimentación y bebidas, pasa por seguir avanzando en el ecodiseño. Es decir, diseñar los envases teniendo en cuenta la huella ambiental asociada a su producción, distribución o consumo con el fin de minimizarla. Envases más ligeros, con cada vez mayor presencia de material reciclado o materiales de origen vegetal. Siempre, garantizando la calidad y la seguridad del producto. En definitiva, envases más sostenibles. En Coca-Cola hemos invertido 180 millones de euros a nivel europeo en ecodiseño e innovación a través de la Sustainable Packaging Office. Porque queremos llegar al consumidor sabiendo que hacemos todo lo posible para que nuestros envases no acaben como residuo, sino que se conviertan en un recurso para otro envase.

Unos compromisos como Compañía que no solo mantenemos, sino que reforzamos y consideramos aún más prioritario y urgente que antes. Y lo hacemos precisamente porque la pandemia nos ha dado un serio toque de alerta que no podemos permitirnos el lujo de ignorar.

No sé si todas las compañías son conscientes de este cambio de paradigma que ha supuesto la pandemia. Si no lo son, pronto lo serán. Porque el futuro pasa por recuperar ese desequilibrio perdido, superar ese Caos del Sistema que nos ha llevado hasta el punto en el que un virus ajeno a la especie humanad obligue a un planeta entero a confinarse durante semanas.

Tenemos una oportunidad única para empezar de nuevo, para reiniciar el sistema. Debemos hacerlo desde otras premisas, más sostenibles, socialmente justas y respetuosas con el entorno. Solo así evitaremos volver a enfrentarnos a una nueva crisis tan debilitados y desprevenidos como en esta ocasión.

Nuestra fortaleza, nuestra resiliencia futura a la hora de afrontar nuevos retos, depende sin duda de que seamos capaces de aprender la lección que nos ha enseñado el Covid-19 de que los problemas globales que nos amenazan pueden cambiar -a mal- nuestro mundo . Si queremos evitarlo, modifiquemos nosotros – a mejor- las reglas del juego.

Porque el futuro post Covid-19 será verde o nos costará mucho trabajo, desigualdades y sufrimiento seguir adelante. Seamos valientes, por una vez, seamos conscientes y responsables y cambiemos el mundo.

Juan José Litrán, Iberia Packaging Office Director Coca Cola

 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

 

Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Efeverde Efefuturo

     



Secciones:   
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com