(Re)hacer la historia. Por (*) Alejandro Quecedo del Val

alejandro quecedo

La última luz de la tarde se reflejaba en los neveros de los Alpes, cada año más marginales. El impacto de la Crisis Climática se sienta también en estos valles de ensueño que atraviesa el tren con el que me dirijía a Milán. Estos días, la ciudad italiana alberga la cumbre preparatoria para la COP26. Sí, una Conferencia del Clima más, ¿será una oportunidad menos? Parece como si lo que ocurriera en estas cumbres estuviese absolutamente desarraigado de la realidad que sacude nuestras sociedades: pérdida de biodiversidad, climatología extrema, colapso de ecosistemas, refugiados climáticos… La enumeración parece tópica. ¿Lo es realmente?

Creíamos que la Crisis Ecosocial era una realidad, asumida por la sociedad y sus líderes, una realidad que estábamos dispuestos a mitigar y aprovecharla como una oportunidad para iniciar una transición justa hacia lo sostenible. Sin embargo, durante el año pasado, hemos invisibilizado, negligido y acrecentado la Crisis Ecosocial. Otra de las muchas tragedias que nos ha traído la COVID-19 ha sido sin duda darnos una excusa para perpetuar la destrucción sistemática de la naturaleza y nuestro futuro.

Estación central de Milán. Me bajé del tren junto a un reducido grupo de activistas entre quienes apenas destaca la figura discreta de Greta Thunberg. Nadie nos esperaba en el andén. Los jóvenes bromeamos haciendo comparativas con Madrid, cuando una vorágine de periodistas se abalanzó sobre Greta para conseguir lo que entonces se consideraba como la fotografía clave de la COP25. Ahora, ni siquiera los transeúntes se detienen a hacerse fotos con ella.

La precumbre se inauguró con el evento Youth4Climate que ha reunido a casi cuatrocientos jóvenes, todos ellos seleccionados entre miles de candidatos para ser uno de los dos representantes de cada país. Es inevitable pensar en el paralelismo con la Cumbre Mundial de Juventud y Clima que acogieron las Naciones Unidas en 2019. Es inevitable temer que esta fracase de la misma manera: que se trate únicamente de un nuevo acto del teatro climático. Un teatro donde se grita al presente, sin preguntar al pasado ni pensar el futuro.

Ahora bien, está cumbre ha tenido por delante un objetivo ambicioso: que los jóvenes redacten un documento en el que se recopilen las exigencias, perspectivas y ambiciones de la juventud global en relación con la Crisis Ecosocial. Un primer encuentro internacional para prender la mecha de la ambición ecológica y volver a poner nuestras especies, nuestro futuro y nuestro planeta en lo más alto de la agenda política.

No sé si realmente este documento tendrá el peso que merece en las negociaciones que están por venir en la COP26. Pero lo que sí sé es que Youth4Climate tiene una significancia que va más allá del puro espectáculo; llegamos a Milán con el cometido de volver a construir de nuevo un movimiento sin precedentes. Articular a la sociedad civil en las calles, en su individualidad, en lo local y en lo colectivo para hacer que la consigna de ni un grado más ni una especie menos esté presente en todos los niveles de nuestra vida porque la vida, en todos sus niveles, depende de que luchemos por ella. Se trata de construir un momento que sea resiliente y duradero. La evidencia del sentir de una generación que crece sin futuro, un hito al que mirar con orgullo desde el futuro y que podamos reivindicar el día de mañana para evitar que vuelvan a invisibilizar el problema más urgente que amenaza nuestra sociedad: la Crisis Ecosocial. De lo que se trata es, en definitiva, de (re)hacer historia.

(*) Alejandro Quecedo del Val es asesor de la Junta directiva infantil y juvenil de SEO/BirdLife y activista climático

 

 

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de EFEverde 

Esta tribuna se puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)

 




Secciones:   
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com