París – Marraquech, un paso firme hacia la sostenibilidad. Por (*) Amalio de Marichalar

Amalio de Marichalar. Fundación Soria 21en COP21

(*) Amalio de Marichalar.- Tras la Conferencia de las partes de París -COP 21- , donde el Foro Soria 21 para el Desarrollo Sostenible, estuvo presente, se abre una nueva oportunidad para fortalecer los acuerdos alcanzados hace un año, y donde por primera vez un acuerdo vinculante ha identificado el éxito histórico de la Cumbre de Cambio Climático de París.

Hace pocos días (4 de noviembre), el Acuerdo de París ha entrado en vigor, gracias a la ratificación de lo que se adoptó en París por una gran mayoría de los países que lo firmaron.

El mundo ya no es igual que hace muy pocas décadas, y la globalización está presente en nuestras vidas, lo queramos o no, con sus enormes ventajas y oportunidades, pero también con grandes brechas e incógnitas, que es urgente despejar.

La cumbre de París nos ha traído sobre todo una esperanza, en lo que significa recuperar la confianza y la responsabilidad a nivel global, en bien del conjunto de la humanidad, y ese caudal tan positivo hemos de saber preservarlo, tanto desde los gobiernos, como desde el conjuro de la sociedad civil.

Paso firme hacia la sostenibilidad

Tenemos que enfrentarnos ya sin prórroga al enorme problema del cambio climático, en sus diversas facetas, no superar los 2 grados de calentamiento global del planeta, y aplicar todas las soluciones innovadoras imaginables, además de saber adaptarnos rápidamente a las nuevas exigencias que vienen aparejadas, en los hábitos de producción y consumo muy principalmente, abordando los grandes desajustes que genera la población mundial,  cuyo desplazamiento a las ciudades va a representar cerca del 60% de aquí al 2030, los problemas energéticos, el agua, la contaminación, la naturaleza y la biodiversidad, la salud, la alimentación y la agricultura, la desertificación, y desde luego los enormes retos y consecuencias de la pobreza.

Por eso, París, ha sido tan importante a nivel mundial, porque tras muchísimos años de diagnosticar al enfermo y enunciar con distintos niveles de voluntariedad las soluciones, nunca se había dado un paso de compromiso definitivo, en una parte importante de los acuerdos.

Cultura de sostenibilidad

Ahora toca ponerlos en marcha conforme al calendario previsto, con todo lo que ello conlleva, y seguir trabajando con férrea disciplina en los muchos puntos donde aún se debe consensuar un compromiso.

Los grandes retos de la humanidad exigen compromisos innovadores, urgentes y firmes, y necesidad imperiosa de una gobernanza global que acepten los países por encima de sus inmediatos intereses, ya que los retos medioambientales a los que nos enfrentamos no conocen fronteras ni limites geopolíticos.

Honrábamos en la Cumbre de Cambio Climático de París en diciembre del año pasado a Maurice Strong, Secretario General de la Cumbre de Naciones Unidas, de Río 92, por su visión para abordar todo lo anterior, y en Marraquech, en los próximos días  lo haremos de nuevo, pues como nos dijo en Soria en Marzo de 2001, al proponernos crear en España, y en Soria, la Agencia  de Desarrollo Sostenible  de Naciones Unidas, somos la primera generación que tenemos la responsabilidad de nuestro propio futuro y por tanto la obligación de guiarnos por valores espirituales, morales y éticos, única posibilidad de que ello se inculque en las personas, para poner en práctica los acuerdos globales de manera efectiva .

Esta es la clave para que Marraquech, pueda mostrar de manera efectiva que París constituyó un éxito.

Todos los estudios y la técnica, de nada servirán si no apelamos con urgencia a la mejor herencia moral que acumulamos a través de los siglos, es decir, a lo mejor de nuestra cultura, al igual que en la de cualquier parte de los demás continentes; y al igual que nos enseña, asimismo, la “sabia” naturaleza, cuando sabe hacer sostenibles y fuertes los ecosistemas, manteniendo una gran diversidad y variedad.

Cultura, como tuve ocasión de presentar en la COP 21 de París, al proponer a Numancia con la ayuda, asimismo, de Portugal, como símbolo universal de la unión entre cultura y sostenibilidad; es ya el cuarto pilar de un desarrollo sostenible e inteligente, y además el que hace posible el equilibrio de los otros tres: el Progreso económico, el social, y la defensa del medioambiente que nos acoge. He tenido la suerte de poder acudir en Soria, el mismo día de la ratificación del acuerdo de París, al seminario del Foro Internacional de la Fundación Antonio Machado, para hablar de la protección y desarrollo de la naturaleza y el medioambiente, tan excelentemente conducido por su presidente, el profesor, Manuel Nuñez Encabo.

Machado, poeta universal, y poeta de la humanidad, como le ha calificado la UNESCO, nos enseña en Campos de Castilla – Campos de España, a comprender a las personas, a los paisajes y al medioambiente. En suma a la naturaleza. Lo mejor de su enseñanza, invita a nuestras conciencias al respeto, a educar nuestros sentimientos y al trabajo en bien de todas las personas y de su dignidad. Nos muestra la mejor esencia de nuestra cultura, que deben asumir nuestros responsables en todos los órdenes, y desde luego el mejor marco de actuación, absolutamente necesario, para que Marraquech y la COP 22, sea el éxito que se requiere, para poner en marcha los acuerdos de París, en bien de la humanidad.

Incorporar la Cultura al problema del Cambio Climático, es innovador, pero también estratégico. Que el crisol de culturas, que baña el Mediterráneo, traiga a la COP 22 de Marraquech, que acaba de comenzar, el plan de acción necesario y urgente, hacia un desarrollo sostenible y humano.

(*) Amalio de Marichalar y Sáenz de Tejada

Conde de Ripalda.

Presidente del Foro Soria 21 para el Desarrollo Sostenible. 

Miembro del Board of Trustees de la European Environement Foundation, Freiburg, Alemania. 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

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