¿Logística verde? Es posible Por (*) Juan Carlos Moro (DB Schenker)

¿Logística verde? Es posible Por (*) Juan Carlos Moro (DB Schenker)

¿Logística verde? Es posible Por (*) Juan Carlos Moro (DB Schenker)

El sector de la logística, al igual que el resto de los sectores de la economía, afronta hoy en día uno de sus mayores retos: ser verdaderamente responsable en términos medioambientales y reducir al máximo la huella que deja su actividad en el planeta. Este año más que nunca, la industria celebra el Día Mundial del Medio Ambiente como un momento clave. Un momento que nos hace reflexionar acerca del daño real que estamos provocando con nuestras acciones, porque el perjuicio que causemos probablemente no tenga solución en el futuro.

Es una realidad que la actividad logística deja su impacto en tierra, mar y aire. Pero este impacto puede medirse y, sobre todo, puede reducirse. Por ello, en DB Schenker creemos que es importante dar prioridad a métodos de transporte de mercancías que sean respetuosos, porque existen soluciones ecológicas para todos ellos. El uso de motores y combustibles innovadores, por ejemplo, en consonancia con la implantación de medidas de eficiencia energética y de responsabilidad medioambiental en el almacenaje, pueden ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos.

En cuanto a la movilidad verde, el tren es un pilar fundamental, ya que constituye el medio de transporte menos contaminante. El transporte ferroviario es responsable de una emisión de CO2 mucho menor que la del coche, el avión o el barco: representa solo el 0,7% de las emisiones totales de dióxido de carbono a nivel mundial, a pesar de que alcanza el 9% de la demanda de movilidad. Si bien es cierto que el transporte por carretera, como decimos, es más dañino, empiezan a jugar un rol esencial los vehículos eléctricos y de gas, como los camiones ligeros totalmente eléctricos, cuyo desarrollo impulsa poco a poco la I+D+i y permite a grandes empresas como la nuestra empezar a ser ECO.

Asimismo, el Internet de las cosas (IoT), nos permite calcular mejor los flujos de consumo y, en base a esto, planificar mejor los métodos de transporte y las cargas que se envían. Todo ello, favorece la optimización de los tiempos y los costes de la cadena de suministro, mejorando el desarrollo productivo de cada fase y aumentando la eficiencia. Hoy en día, las nuevas tecnologías marcan la hoja de ruta, y nuestro sector no permanece ajeno a esta revolución. Dada la complejidad de nuestra actividad, estamos convencidos de que la automatización y la digitalización de los distintos procesos nos hace avanzar y, además, ser más sostenibles.

La clave del reciclaje

Por increíble que parezca, otra pata necesaria en la que se sostiene el negocio de la logística es el reciclaje. En la cadena de suministro, al igual que en otras actividades, todos los materiales con los que se trabaja son reutilizables, desde el papel y el plástico hasta la madera o los residuos metálicos. Pueden tener otra vida. Para ello, creemos que el uso de materias primas secundarias, en lugar de primarias, es imprescindible.

DB Schenker asumió hace ya varios años, concretamente en 2006, este desafío medioambiental, ya que somos muy conscientes de la problemática a la que nos enfrentamos y, sobre todo, del potencial que tenemos para ayudar a cambiar las cosas. Como compañía líder en gestión y logística de la cadena de suministro, nos hemos impuesto medidas muy ambiciosas con las que queremos aportar nuestro granito de arena en el compromiso global de proteger al planeta, ya que estamos convencidos de que nuestro deber es comprobar, controlar y evaluar las consecuencias que tienen nuestras actividades.

Nada mejor que los datos para ilustrar todos estos mensajes: de cara a 2020, DB Schenker habrá reducido sus emisiones de CO2 UN 30%. En 2030, nuestra ambición es haber disminuido esta huella en un 50%. Para ello, la consolidación de cargas, el uso de medios de transporte sostenibles o la renovación de la flota son medidas clave. Además, como la compañía logística pionera en responsabilidad medioambiental, permitimos a nuestros clientes calcular y optimizar la huella de dióxido de carbono de sus actividades con nosotros en toda la cadena de suministro, cerrando el círculo y haciendo del compromiso con el medio ambiente un trabajo de equipo.

Transporte terrestre y emisiones

Nos enorgullece poder decir que, solo en 2018, redujimos las emisiones de gases de efecto invernadero en un 25,8% en transporte terrestre, un 9,3% en transporte aéreo y un 61,2% en transporte marítimo respecto a 2006. En trece años, el crecimiento ha sido imparable. Asimismo, apostamos por la reducción del consumo de energía en nuestros almacenes para alcanzar el -18% en 2020. En cuanto a nuestra flota, tanto en la del personal como en la del transporte de mercancías se ha disminuido la huella, reduciendo el consumo un 25% gracias a los híbridos y avanzando hacia la utilización de vehículos híbridos, eléctricos y de carga a gas.

Todos estos gestos a gran escala van acompañados de una acción imprescindible a pequeña escala: la concienciación, que nosotros practicamos con nuestros empleados. Pero ¿cómo influimos en las acciones de quienes nos rodean? Incentivando el consumo responsable de agua, papel, calefacción o aire acondicionado. También es importante impulsar el cambio global de la iluminación convencional a la iluminación LED y renovar, poco a poco, todos los elementos que sea necesario cambiar por piezas ECO. En nuestro caso, incluso nuestros proveedores forman parte de la revolución de este cambio y, por ello, les solicitamos la renovación responsable de su flota antigua. Tratamos de ser sostenibles en nuestras alianzas, porque estamos convencidos de que este compromiso es común.

Logistica verde

En suma, creemos que el sector de la logística tiene la capacidad de traducir acciones muy sencillas para preservar el medio ambiente, que todos podemos hacer en nuestra casa, a su actividad: desde reciclar y reutilizar residuos hasta economizar espacio o ahorrar energía. Nuestra mayor ambición con ello es ser proveedor líder de servicios de logística verde, pero creemos que la industria, de forma global, debe tomar conciencia real y asumir estas medidas como una necesidad y un proyecto en el que todos podemos participar, ya que indudablemente todos nos beneficiaremos de sus resultados.

La idea es sencilla: una logística verde es posible. En nuestro caso, más de 140 países, una red de más de 2.000 oficinas y un equipo de 72.000 personas son testigos del compromiso con el medio ambiente y trabajan cada día para hacer que el término “logística” lleve asociado, para siempre, el adjetivo “verde”.

(*) Juan Carlos Moro, CEO Iberia Cluster en DB Schenker

 Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de EFEverde 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

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