¿Cómo lograr que el acuerdo de Cancún no sea Papel Mojado? Por (*) Juan Carlos Atienza (SEO/Birdlife)

Sobrevivieron los corales del género Orbicella, según el STRI, por lo que los científicos piensan que este grupo de corales "seguirán adaptándose a los cambios climáticos futuros debido a su alta diversidad genética".

(*) Juan Carlos Atienza, Director de Conservación de SEO/BirdLife .- El papel lo soporta todo, más aún cuando se redactan en el marco de grandes convenios. En todas las conferencias internacionales se aprueba uno nuevo. Aquí, la 13ª Conferencia de las partes del Convenio de Diversidad Biológica (CBD), como no podía ser menos, se aplaudió a rabiar un nuevo texto, pero, ¿es un texto más o realmente supone un avance significativo?

Foto: archivo EFE/Poch Ceballos

El texto que ha precedido a esta COP13 se ha negociado a nivel de ministros y se ha bautizado con el nombre de la ciudad que acoge la cumbre, la  Declaración de Cancún. Había mucha expectativa en este documento ya que -no es un secreto-, según las evaluaciones llevadas a cabo no se cumplirá el objetivo de detener la pérdida de biodiversidad para 2020, y las metas que el mundo se fijó en 2011 en la ciudad japonesa de  Aichi.

Acuerdo de Cancún

Así que en el acuerdo de Cancún se depositaba gran parte de las esperanzas para corregir el rumbo y conseguir tapar cuanto antes las heridas por la que se desangra la biodiversidad del planeta: 1) las políticas sectoriales insostenibles, sobre todo la agrícola, pesquera y forestal y 2) la falta de acción decidida de los Gobiernos.

El problema no está en la falta de conocimiento científico sobre la cuestión -está documentada la pérdida de biodiversidad como consecuencia de la acción humana a una velocidad equivalente a las grandes extinciones en el planeta-; ni de consenso, ya que casi 200 países aprobaron el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 y las mencionadas Metas de Aichi en el marco de la CBD. El problema, como se ha reflejado en los informes de progreso del secretariado de este convenio, está en la inacción de los Estados y en las políticas sectoriales que se desarrollan y que no integran el objetivo de frenar la pérdida de biodiversidad.

El Gobierno mexicano y el Secretariado de la CBD, conscientes de ello, han promovido junto a la Organización para la Alimentación y la Agricultura de Naciones Unidas (FAO), un documento para intentar meter en cintura a las políticas agrícolas, pesqueras y forestales -que son las que producen mayor pérdida de biodiversidad-, y ya que es sencillo, también a las turísticas. El resto de sectores los dejan para la siguiente Conferencia dentro de dos años.

Lo cierto es que se ha abordado un tema muy espinoso y se ha sacado un compromiso de mínimos en el que nuevamente los países se comprometen a “asegurar que las políticas, planes y programas sectoriales e intersectoriales, así como las medidas legales y administrativas y presupuestos que establezcan nuestros Gobiernos, integren de forma estructurada y coherente acciones para la conservación, utilización sostenible, gestión y restauración de la diversidad biológica y los ecosistemas” e incluyen un anexo con más detalles sobre las cuatro políticas tratadas. Así que es un avance, y hay que aplaudirlo, pero que como los anteriores acuerdos, puede quedarse en papel mojado por ausencia de un mecanismo claro de control.

Los Gobiernos no están movilizando recursos ni cambiando sus políticas para frenar la pérdida de biodiversidad y, si lo hacen, es de forma insuficiente. Por eso, desde BirdLife International pedimos que en la Declaración de Cancún se instase a las Partes –entre ellas, España-, a elaborar hojas de ruta nacionales sobre la agricultura, el turismo, la pesca y la silvicultura sostenibles, con metas claras y medibles, y mecanismos de supervisión que se presenten a la COP14 dentro de dos años. También solicitamos que se incorporen las metas de diversidad biológica en todas las políticas sectoriales, en los procesos de toma de decisión y en las prácticas. En España podría traducirse por ejemplo en que, antes de aprobar una ley, las Cortes conozcan el impacto de su contenido sobre la biodiversidad, al igual que se hace con su impacto económico o en la política de igualdad de género.

También pedimos que la biodiversidad se refleje claramente en los indicadores de desarrollo socioeconómico; identificar iniciativas eficaces de integración a nivel regional y local, y proporcionar las formas reglamentarias, institucionales y financieras para ampliarlas. Las acciones a nivel subnacional son muy importantes para todos los países, pero más aún en países con modelos federales o autonómicos como España.

Así que durante estos 15 días que durará la COP 13, habrá que trabajar duro para que las directrices incluidas en la Declaración de Cancún se concreten en acciones eficaces por parte de los gobiernos.

(*) Juan Carlos Atienza, Director de Conservación de SEO/BirdLife .-

Biodiversidad amenzada @deunvistazo

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Efeverde Efefuturo

     

]




Secciones: