La apicultura del no hacer. Una alternativa sostenible. Por Oscar Perone

La abeja de la miel británica, una de las especies de abejas más comunes en el Reino Unido, se encuentra al borde de la extinción a causa del cambio climático y los pesticidas, según un estudio científico. En la foto de archivo, una abeja en una flor. EFE/Patrick Pleul

Autor: Oscar Perone  La PermApicultura es una técnica apícola basada en un profundo respeto por las abejas. Variante de la Permacultura del australiano Bill Mollison e hija filosóficamente de la Agricultura Natural o del “No-Hacer”, del japonés Masanobu Fukuoka, significa una vuelta a lo natural, a la producción óptima de alimentos sin contaminar. Después de …

Autor: Oscar Perone 

La PermApicultura es una técnica apícola basada en un profundo respeto por las abejas. Variante de la Permacultura del australiano Bill Mollison e hija filosóficamente de la Agricultura Natural o del “No-Hacer”, del japonés Masanobu Fukuoka, significa una vuelta a lo natural, a la producción óptima de alimentos sin contaminar.

Después de más cuarenta años trabajando sobre este terreno –en América Latina está sobradamente instalada esta técnica- no me da miedo decir que las malas prácticas ejercidas durante años por quienes han trabajado la apicultura tradicional son la verdadera razón por la que las abejas de apicultor están en este momento en franca desaparición en todo el planeta, agravada esta situación, por los cada vez más polucionados entornos donde se pretende que las abejas trabajen.

En contraposición a estas prácticas que han llevado al fenómeno global del Colony Colapse Disorder (desaparición de colmenas completas), la PermaApicultura cuida a las abejas, ofreciendo además la posibilidad para el apicultor, de, en algunos casos, elevar la producción de miel hasta en cuatro veces.

A través de “colmenas automáticas”, el permapicultor no interviene para nada en la producción, logrando con ello, además, reducir sensiblemente los gastos de explotación junto a notables aumentos de cosecha.

Cuando desarrollé mi colmena para la PermApicultura no me quise apartar del standard en apicultura, en cuanto al material utilizado, que es la colmena desarrollada por Langstroth. Pero hemos aprendido que tratar de adaptar las colmenas llevadas con otros sistemas a la PermApicultura, no es lo más indicado, pues aún en los mejores casos, ninguna alcanza los resultados que ofrece la colmena Perone, de muy bajo coste de construcción y que brinda resultados espectaculares si las condiciones donde está colocada son las adecuadas para que las abejas nos demuestren su verdadero, desconocido hasta, ahora potencial.

Por ello, puedo asegurar que para implementar la permapicultura se necesita muy poco capital, y muy poco trabajo, pues solo hay que fabricar colmenas con materiales de bajo precio, que se colocarán en sitios adecuados, y con poblaciones que cuando lleguen a adultas, brindarán cosechas año tras año, -si las condiciones climáticas lo permiten-, única actividad esta, -la de cosechar-, que realizan los permapicultores, siempre de noche y con luz roja (invisible para las abejas) detalles todos que configuran este nuevo método.

Por otra parte, he diseñado un traje de apicultor, el único conocido que impide, totalmente, que las abejas lleguen al cuerpo de la persona que lo tiene puesto, y que a la vez evita que las abejas mueran, motivo por el que fue diseñado: para salvarlas.

En pro de todo ello hemos fundado la ONG “Salvemos a las abejas”, con la intención de producir un movimiento a nivel internacional que nos lleve a saber convivir junto a ellas, de manera absolutamente sostenible y en armonía con la naturaleza.

Sobre el autor:

Oscar Perone es Consultor Apícola.

Creador de la Permapicultura




Secciones:   
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com