¿Cómo sobrevivir a la marabunta de estándares ESG? Por (*) Juan José Ortiz

Las compañías españolas notan cada día más la presión interna y externa para formalizar y medir su compromiso respecto a los requisitos ASG –aspectos Ambientales, Sociales y de Gobernanza-, siglas más conocidas internacionalmente por su traducción al inglés –ESG-.

El buen o mal desempeño de una compañía respecto a los criterios ESG representa ya un riesgo reputacional más, que debe ser gestionado casi al mismo nivel –y así apunta la tendencia-, que otros de control más habitual, como el financiero, el operativo o la ciberseguridad, entre otros.

El problema para las empresas es cómo gestionar este riesgo ante la avalancha de estándares, certificaciones y proveedores de ESG disponibles en el mercado. Mientras todo se aclara, las empresas deben actuar.

El mejor camino es contar con una evaluación propia, usando métricas estandarizadas. Esto ayuda a las compañías a entender mejor los conceptos de ESG e interiorizarlos y disponer de una herramienta que les permita establecer los objetivos y los planes de acción en este terreno.

Los estándares o certificaciones de más utilidad en cuanto a ESG son los siguientes:

  • ISO 26000: guía de referencia en materia de Responsabilidad Social. Ofrece una visión holística sobre cómo las empresas deben organizarse para garantizar un desarrollo sostenible.

  • ISO 14001: certificación imprescindible para la implantación de un sistema de gestión medioambiental.

  • ISO 9001: certificación que establece los requisitos para un sistema de gestión de la calidad para ser más eficientes y mejorar la satisfacción del cliente.

  • Estándares GRI: por constituir el marco de control más extendido en cuanto a reporting de métricas de sostenibilidad.

  • SASB: por proporcionar el detalle de aquellos aspectos que deben considerarse relevantes o no en una organización por su grado de materialidad.

  • EMAS: por ser un instrumento que permite medir y evaluar el desempeño medioambiental, permitiendo a las empresas marcarse objetivos medioambientales y reducir sus riesgos asociados.

Según un estudio reciente de ESADE, el 90% de las compañías españolas –sobre todo las cotizadas- utiliza el estándar GRI de reporting en materia de sostenibilidad, aunque ya un numeroso grupo de compañías ha introducido o está valorando introducir en sus modelos los estándares SASB y TFCD, en línea con la demanda de algunos inversores institucionales de referencia.

Por otra parte, durante la COP26 hemos sabido que la fundación IFRS, organización dedicada a la elaboración de estándares internacionales de información financiera y no financiera, ha creado un nuevo consejo  -el International Sustainability Standards Board (ISSB)- destinado a desarrollar una “exhaustiva plataforma global de estándares de información sobre sostenibilidad de alta calidad”, que confluirá con las iniciativas en esta área de Climate Disclosure Standards Board (CDSB) y de Value Reporting Foundation (VRF).

Sea como sea, no hay que obviar el entorno geopolítico. Las compañías españolas, por pertenecer a un estado miembro de la UE, independientemente de su actividad, se verán obligadas a ligar sus planes de negocio a los objetivos ESG mucho antes de lo que se pueda pensar.

Acabo resumiendo lo que se debe y no se debe hacer al gestionar los riesgos que implican la multiplicidad de estándares ESG:


– Aciertos:

  1. Diseñar un plan de acción que cuente con el sponsor del Consejo de Administración y la alta dirección.
  2. Contar con una oficina de ESG que coordine e informe sobre los niveles de cumplimiento del plan de acción.
  3. Definir una estrategia acorde a los sectores y competidores, con la implicación de todas las áreas de la compañía.

-Errores:

  1. Contemplar los criterios ESG como una exigencia regulatoria, que impide el desarrollo del negocio.
  2. No involucrar a toda la organización en la política de sostenibilidad.
  3. No implementar políticas internas sencillas y prácticas: el reciclaje, la diversidad o programas sociales, etc., que sirvan de ejemplo a los empleados.

 

(*) Juan José Ortiz es responsable del área de Riesgos y Sostenibilidad de la consultoría internacional Axis Corporate.

 

 

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de EFEverde 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

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