La energía solar no es solo fotovoltaica y el 50% de toda la energía que consumimos es calor. Por (*) Alejandro del Amo

España sigue batiendo récords en el desarrollo de la energía solar. Somos uno de los países de Europa con mayor número de horas de sol —Alemania cuenta con un 40% menos de irradiación— y la mayor parte de los proyectos europeos enfocados en esta energía han apostado por nuestro país. 

Hay más proyectos e inversiones que nunca, y el Gobierno destinará el 9% del presupuesto del Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia para fomentar la transición energética y posicionaros estratégicamente como líderes en el desarrollo del sector.

Con todas estas variables, contamos con un privilegio que no podemos dejar escapar.

Sin embargo, el sector de la energía solar debe replantearse.

Los avances logrados en el sector van destinados únicamente a la producción de electricidad —en 2019 se instalaron el triple de paneles fotovoltaicos que en toda la década entre 2009 y 2018—, y una gran parte de la población no sabe que los paneles solares también pueden orientarse a la producción de energía térmica para conseguir agua caliente sanitaria, calefacción y refrigeración.

Producción de energía térmica

Por ello, es necesario dar a conocer y ser muy conscientes de que, aunque los avances en el sector son excepcionales, su desarrollo para la producción de energía térmica es alarmantemente bajo.

El calor supone más del 50% del total de energía que consumimos a nivel mundial, un volumen muy superior al 17% que necesitamos de electricidad en todo el planeta, según el informe Renewables 2020 Global Status Report, elaborado conjuntamente por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Red de Políticas de Energías Renovables para el siglo XXI (REN21).

Es necesario por tanto replantear nuestras necesidades y redirigir el curso de la evolución del sector para hacerlo más rentable y eficiente.

No debemos cegarnos por los logros conseguidos y sí situar el foco en la generación sostenible de energía térmica.

Por ejemplo, un panel híbrido de Abora Solar, capaz de generar de forma simultánea electricidad y agua caliente por medio de células fotovoltaicas y un sistema hidráulico, es capaz de producir la misma energía que cinco paneles fotovoltaicos.

La tecnología aHTech®, basada en una serie de capas aislantes, permite reducir al mínimo posible las pérdidas térmicas del panel y maximizar la producción de la electricidad.

La energía del sol puede aprovecharse directamente para la climatización de espacios —tanto para calentarlos como refrigerarlos—, o procesos industriales como el secado de alimentos y el tratamiento de aguas residuales.

Estos usos de la energía solar son una alternativa real para la descarbonización del sector térmico y el cumplimiento de los objetivos europeos que buscan neutralizar la huella de carbono.

Autoconsumo

La instalación de paneles destinados al autoconsumo sigue creciendo a pasos agigantados. En España hay 352.000 hectáreas de tejados disponibles que suponen el 0,7% del área total del país.

Si utilizáramos un 25% de los tejados disponibles se podrían instalar 775GW de paneles híbridos aHTech® —la misma superficie con fotovoltaica tendría una potencia de 175 GW— logrando casi un millón de GWh (950.797 GWh/año).

También a gran escala nos encontramos con un potencial enorme todavía ignoto. Para ello, es indispensable acelerar el desarrollo y el apoyo en infraestructuras para el almacenamiento de energía térmica.

Uno de los obstáculos a los que se ha enfrentado el sector es el almacenamiento de energía; obstáculo que se ha contenido gracias a una solución tan fiable como la acumulación solar estacional y que ya se ha implementado en el norte de Europa.

Esta práctica se basa en el almacenamiento de los excedentes de calor que se producen en los meses más calurosos para después utilizarlos en los meses más fríos. Gracias a este sistema sólo perdemos el 10% de la energía acumulada.

La próxima década es clave para el desarrollo del sector, la reducción sustancial del CO2 y la mitigación del impacto del cambio climático.

Y en esta tarea, que nos incumbe a todos de forma global, España cuenta con la posibilidad de fortalecer la industria y asentar una cadena de suministros local más eficiente y sostenible que permita la creación de puestos de trabajo, desde la fabricación hasta el mantenimiento de las instalaciones pasando por todos los agentes de la cadena de valor.

En definitiva, tenemos la oportunidad de convertirnos en un país clave y referente mundial en el sector.

 

Alejandro del Amo es director general de Abora Solar.

 

 

 

 

 

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de EFEverde 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

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