Economía circular, transformar la sociedad por un futuro sostenible

Economía circular, transformar la sociedad por un futuro sostenible. Por (*) María Luisa Castaño

Economía circular, transformar la sociedad por un futuro sostenible. Por (*) María Luisa Castaño

Uno de los principales objetivos acordados hace cinco años en la Cumbre del Clima de París apuesta por mantener el calentamiento global por debajo del límite de los dos grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales. Para ello, necesitamos llevar a cabo una transformación radical de nuestro modelo de sociedad, que nos permita fomentar una economía más sostenible centrada en la reducción de las emisiones contaminantes, el uso de los recursos disponibles de forma más eficiente y la consolidación de un mix energético acorde con este cambio de paradigma.

Uno de los principales objetivos acordados hace cinco años en la Cumbre del Clima de París apuesta por mantener el calentamiento global por debajo del límite de los dos grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales. Para ello, necesitamos llevar a cabo una transformación radical de nuestro modelo de sociedad, que nos permita fomentar una economía más sostenible centrada en la reducción de las emisiones contaminantes, el uso de los recursos disponibles de forma más eficiente y la consolidación de un mix energético acorde con este cambio de paradigma.

La economía circular es parte de la solución, puesto que mejora los resultados productivos, optimiza el uso de los recursos, minimiza los flujos de materiales y energía y reduce la generación de residuos, garantizando rutas mejoradas de bienes y servicios. Tal como contemplan las estrategias europeas, tiene un papel clave en la descarbonización de la economía al fomentar la consecución de los objetivos en medio ambiente, sostenibilidad y energía. En su comunicación en enero de 2017 sobre «El papel de la transformación de los residuos en energía», la Comisión Europea subrayaba la importancia de respetar la jerarquía de residuos y ahondar en los procesos tecnológicos que permitan conjugar el reciclado de materiales con la recuperación de energía.

La gestión adecuada de los residuos es un tema que preocupa a Europa y también a España, ya que nuestro país se encuentra entre los Estados miembros identificados por la Comisión Europea en riesgo de no alcanzar el objetivo del 50% de reciclaje de residuos urbanos en 2020. Y no solo residuos urbanos, sino también los residuos agrícolas y ganaderos, lodos de depuradoras, residuos forestales y los procedentes de la industria agroalimentaria y en general todo residuos con importante potencial energético no utilizado. Nos enfrentamos a millones de toneladas de basura orgánica generadas por la actividad humana, que no están siendo tratadas de forma sostenible ni eficiente. 

La posibilidad de obtener gas renovable a partir de los residuos orgánicos es una solución tecnológicamente viable y una manera interesante de producir energía, permitiendo la valorización de los residuos y aportando una vía de eliminación de gases contaminantes a la atmosfera, procedentes de los vertederos. Este es el caso de los procesos de biometanización, capaces de trasformar los residuos orgánicos en biogás, uno de ejemplos más claros del concepto de economía circular. Además, este gas renovable, que puede ser inyectado en la red de infraestructuras gasistas, ser utilizado directamente por quien lo genera o incluso ser comercializado por terceros, disminuye nuestra dependencia energética exterior y es generador de nuevos modelos de negocio energético. 

Y no solo tiene importancia en el ámbito urbano sino también en el rural. Alternativas como el gas renovable suponen un impacto socioeconómico beneficioso al implantarse en estas zonas, generando oportunidades para los grupos de interés implicados. Además de afrontan desafíos mundiales de protección del medio ambiente, desarrollo económico e inclusión social, estas actividades logran regenerar el capital humano, económico y natural, contando con empresas y personas del entorno local. En este sentido, la Comisión Europea estima que la implantación de la Economía Circular puede aumentar un 7% el producto interior bruto europeo y generar más de 170.000 puestos de trabajo directos hasta 2035. 

Para lograr un despliegue significativo de la economía circular es importante actuar en tres niveles: el social, el empresarial y el político. Es imprescindible continuar sensibilizando a la sociedad sobre el necesario cambio de patrón de consumo, apostar por industrias verdes que basen su competitividad en modelos de negocio respetuosos con el medioambiente, pero sobre todo diseñar políticas sólidas y bien planificadas acompañadas de un marco regulatorio estable que fomente las necesarias inversiones asociadas a la profunda transformación energética y al cambio de modelo de una economía lineal a la economía circular. Solo así conseguiremos la sostenibilidad

María Luisa Castaño, Directora del Departamento de Energía del CIEMAT

María Luisa Castaño

ambiental, energética, social y de mercado imprescindible para frenar la crisis climática.

 

 

(*) María Luisa Castaño, es Directora General de Investigación en innovación tecnológica  de la consejería de ciencia, de la comunidad de Madrid. Ha sido Directora del Departamento de Energía del CIEMAT

 

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Creadores de Opinión Verde (@cdoverde) es un blog ambiental colectivo coordinado por  Arturo Larena, director de EFEverde

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

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