COP25: una de cal y dos de arena. Por (*) Gustavo Catalán Deus

(*) Gustavo Catalán Deus.- Más de lo mismo. La Cumbre del Clima ha terminado como en otras ocasiones: entre luces y sombras. Desde hace una década, siempre acaba igual, una de cal y dos de arena. Y de esa manera no se terminan de poner los cimientos de una acción global que actúe de manera contundente contra el cambio climático.

Así se han expresado la mayoría de los países que el domingo adoptaron in extremis y fuera de plazo las dos decenas de documentos que tenían sobre la mesa. Todos expresaron su decepción por no haber avanzado más, pese a la emergencia climática declarada por la ONU una semana antes de empezar la maratoniana COP25 celebrad en Madrid.

Los dos objetivos más relevantes, regular el mercado de derechos de emisión y lograr el compromiso al alza de reducción de emisiones se quedó, una vez más, en el tintero. Será para el año que viene, en la COP26, que tendrá lugar en Glasgow, Reino Unido.

Aplazar las grandes decisiones es ya una seña de identidad de estas convenciones multilaterales, en un mundo cada vez más unilateral. Se ha notado, y mucho, la llegada de los populismos en países y regiones como EEUU, Asia e Iberoamérica. A ello se añade la turbulenta situación de países latinoamericanos, en plena crisis política y económica. Hasta ahora, Sudamérica había jugado un papel más activo, pero el horno ya no está para bollos. A ellos se ha sumado China, que llevaba un buen trecho ganado y que se ha frenado con tantas incertidumbres económicas y guerras comerciales.

El descafeinado Acuerdo Chile-Madrid, es tiempo de actuar, es un tímido avance ante la urgencia del momento. Es cierto que el plazo acordado en el Acuerdo de París -ellos retrasaron las decisiones cinco años- cumple el año que viene; pero ha sido decepcionante para casi la totalidad de los implicados, las ONG, la Prensa, los expertos y los científicos que han seguido durante dos semanas lo que se cocía a fuego demasiado lento en el IFEMA Madrid.

Acuerdos relevantes

No obstante, se han adoptado acuerdos relevantes. Por ejemplo, la consideración crucial del papel de los océanos en la regulación de clima. Brasil estuvo a punto de bloquear este punto -que también considera el papel de los indígenas- fundamental en la regulación del clima. Finalmente, el país de Bolsonaro aceptó, ante la avalancha de posiciones contrarias, este avance que no compromete a nada, pero que sitúa en la agenda mundial la importancia de proteger los mares ante la amenaza de plástico, gases de efecto invernadero y acidificación que sufren.

Es de destacar que 109 países, 14 regiones, 398 ciudades, 786 grandes empresas y 16 grandes inversores han anunciado que ya están trabajando para alcanzar la meta de de cero emisiones de dióxido de carbono para 2050. Pero sólo “están trabajando”, no comprometidos de momento.

UE y ambición climática

Como hasta ahora, la UE es la que lidera la ambición climática. Hace unos días la Comisión Europea anunció su compromiso con la meta señalada. Es decir, los 28 (en breve 27), entre ellos España, se tendrán que remangar para lograr esa transición ecológica que cambiará radicalmente nuestra manera de transportarnos, alimentarnos o vestirnos para 2050.

Va a ser la gran revolución del Siglo XXI. Y lo vamos a notar desde ya. Sobre todo en nuestro país, donde vamos muy atrasados -aunque no seamos el último de la fila- en reducción de emisiones. En una década tendremos que conseguir el objetivo intermedio de 2030 para reducirlas en un 55%, algo que va a dejar una indeleble huella en nuestras vidas.

El esfuerzo merecerá la pena. Ciudades menos contaminadas. Más silenciosas gracias a los vehículos eléctricos. Transporte público mejorado. Edificios mejor aislados y ahorro energético. Alimentos de más calidad. Ropa sostenible. Eficiencia y ciencia… Calidad de vida: dos de cal y una de arena.

(*) Gustavo Catalán Deus es periodista ambiental

Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Efeverde y Efefuturo

   

 




Secciones:   
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com