Construyamos el mundo que quieres. Connie Hedegaard, comisaria europea de Acción por el Clima

Connie Hedegaard, comisaria europea de Acción por el Clima   Todos los días nos llegan noticias de récords: récords de emisiones de CO2, de derretimiento del casquete polar, de sequía, de precipitaciones, de precios de los alimentos… no es de extrañar que el cambio climático nos irrite y nos preocupe. El año pasado la Comisión …

Connie Hedegaard, comisaria europea de Acción por el Clima

 

Todos los días nos llegan noticias de récords: récords de emisiones de CO2, de derretimiento del casquete polar, de sequía, de precipitaciones, de precios de los alimentos… no es de extrañar que el cambio climático nos irrite y nos preocupe.

El año pasado la Comisión hizo un sondeo al que respondieron 27.000 europeos. Personas de todo el continente dijeron estar más preocupadas ahora por el cambio climático que antes de la gran cumbre del 2009 en Copenhague. Lo que tampoco es ninguna sorpresa. A nadie se le escapa que el problema del cambio climático no va a hacernos el favor de desaparecer solo porque ahora estemos más ocupados con la crisis económica.

Y sin embargo, pese a crecer la conciencia del problema, hay demasiada poca gente en todos estos países que haga algo por combatirlo. Muchos ni siquiera hacen ciertas cosas que podrían ahorrarles tiempo y dinero. Es en parte una cuestión de barreras y de falta de incentivos. Pero también creo que algo tiene que ver el hecho de que solo el miedo es capaz de motivarnos como hace falta. Los seres humanos necesitamos tener algo por lo que luchar y trabajar. Tenemos que saber muy concretamente lo que hay que hacer. Y tener muy claro que se trata de algo importante.

Pues bien, para decirlo claro: SÍ, es importante. De importancia literalmente mundial. De aquí a 2020 podríamos reducir una cantidad de emisiones de CO2 equivalente a la que juntos emiten al año Irlanda, Francia, Finlandia, Bélgica y Portugal. Bastaría que todos los europeos cambiaran, entre otros hábitos, los de alimentación, compras, transportes o calefacción.

Por eso la Comisión Europea ha lanzado una nueva iniciativa sobre cambio climático en toda Europa. El mes pasado puse en marcha la campaña “El mundo que quieres, con el clima que quieres” en el City Hall de Londres. Me acompañaban Ed Davey, ministro de Clima y Energía del Reino Unido, Federico Ramos de Armas, Secretario de Estado de Medio Ambiente de España, Colin Firth, reciente ganador del Óscar, y una serie de representantes del mundo de la empresa y la sociedad civil.

“El mundo que quieres” es una plataforma de diálogo sobre las soluciones al cambio climático. ¿Y eso qué quiere decir? En primer lugar, que, en vez de centrarnos exclusivamente en el problema, queremos fijarnos en todo lo que puede hacerse con soluciones que ya están ahí. Soluciones a grande y pequeña escala que reducen las emisiones de CO2 y mejoran nuestra calidad de vida. No he estado en un solo país de la UE que no me mostrara soluciones originales e innovadoras. Arquitectura alucinante: sedes de empresas, ayuntamientos, hospitales, hoteles y hasta barrios enteros que respetan el medio ambiente. Soluciones de transporte inteligente, con nuevas tecnologías que reducen a la vez el tráfico y la contaminación. Restaurantes con estrella Michelin donde solo se utilizan ingredientes locales.

En segundo lugar, queremos ir más allá de la comunicación unidireccional. Basta de sermonearle a la gente, de decirle cómo tiene que vivir. Lo que queremos es compartir ideas: por ejemplo, sobre cómo mejorar la salud y abaratar la factura de energía. Pero también queremos escuchar y saber qué impide a las personas aplicar ideas que son evidentemente buenas. Por ejemplo, ir al trabajo en bici. En promedio, los habitantes de las grandes ciudades europeas pasan al año ocho días enteros metidos en atascos. Con la bicicleta se ahorra dinero. Se ahorra tiempo. Se ahorra CO2. Por ahorrar, se ahorran hasta ocho kilos de grasa corporal al año. En serio: ¿qué más se puede pedir? Y lo mismo pasa con el ahorro de energía en casa. Solo hay que poner la calefacción un grado más baja para que la factura anual sea entre un 15 y un 10% más barata.

Si la gente todavía no hace este tipo de cosas, tiene que ser o porque no lo saben, o porque hay algo que se lo impide. Tenemos que entender mejor cuáles son esos impedimentos para poder hablar con los gobiernos de los Estados miembros sobre la forma de eliminarlos.

Por eso invitamos a los ciudadanos a entrar en el debate. Como también invitamos a las empresas y organismos que colaboran con nosotros. Les presentamos una web y una serie de eventos a modo de muestrario de las soluciones que pueden aplicar. Podrán participar en un premio a la solución mejor y más original para reducir las emisiones de carbono. Para nosotros es fundamental ofrecer un valor añadido a las organizaciones que apoyan la iniciativa. Crear asociaciones está en el ADN de la campaña. Y vaya toda nuestra gratitud por el interés abrumador que han mostrado organizaciones de toda Europa. Al inaugurarse la campaña ya se habían inscrito como socios oficiales 100 entidades de todos los Estados miembros, entre asociaciones empresariales, ONG, universidades y organismos de las administraciones públicas.

Cada día aparecen nuevas iniciativas y asociaciones. La semana pasada, sin ir más lejos, una de las principales revistas austriacas de negocios nos brindaba espacio publicitario y la Confederación de Industrias danesa se ofrecía a organizar una visita de representantes empresariales a una serie de fábricas que están en la vanguardia de la maximización de beneficios mediante la eficiencia energética. La alianza internacional Sustainia, que preside Arnold Schwarzenegger, anunció su apoyo a “El mundo que quieres”. A lo largo del próximo año trabajaremos todos juntos para lanzar el diálogo sobre cuáles son las políticas que pueden cambiar los comportamientos y generalizar las soluciones climáticas.

Este es mi llamamiento a los gobiernos, empresas y ciudadanos de Europa: súmense a nosotros. Ayúdennos y presenten iniciativas concretas. Ayúdennos a compartir las soluciones. Ayúdennos a elegir el mejor proyecto europeo bajo en carbono. Ayúdense a ustedes mismos a ahorrar tiempo y dinero.

Y ayudémonos todos a crear el mundo que queremos.

HECHOS:
“El mundo que quieres” dura hasta finales de 2013. Su objetivo es dar a conocer soluciones que ya están ahí para alcanzar el objetivo de la UE de reducir en un 80-95 % las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2050.
Web de la campaña: www.world-you-like.europa.eu




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