Comer de forma sostenible

Comer de forma sostenible

Comer de forma sostenible

Es esencial alimentarnos de manera saludable para mantener nuestro bienestar.

Una dieta variada y equilibrada desde la infancia contribuye a que podamos crecer sanos y fuertes, y ayuda a que nuestro organismo trabaje de forma correcta, pues necesitamos nutrientes que un solo tipo de alimento no nos puede aportar.

De ahí la necesidad de comer de forma heterogénea sin abusar de ningún refrigerio, tomando de todo y en la cantidad correcta.

Eso sí, no debemos olvidarnos de degustar a diario alimentos como frutas y verduras pues son una fuente natural de vitaminas, minerales y fibra, y llenan de sabor nuestros platos como esta ensalada árabe o este postre de naranjas frescas.

De forma sostenible

¿Cómo conseguir nuestro objetivo sin caer en esas tentaciones azucaradas o saladas que saturan los establecimientos?

Girl with fruit lying on the grass

Girl with fruit lying on the grass  © Halfpoint/ iStock

Alimentos con doble beneficio

Sabemos que la clave para disfrutar de buena salud, está en el equilibrio y variedad de los alimentos que conforman nuestros menús. Pero, ¿comprendemos que nuestra dieta también puede contribuir a preservar el medio ambiente, si ésta es sostenible?

Para entenderlo mejor, podemos recurrir a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que nos habla de dieta sostenible como aquella con un bajo impacto medioambiental al proteger y respetar la biodiversidad y los ecosistemas, y que además de ser adecuada nutricionalmente, segura y saludable, permite optimizar los recursos humanos y naturales.

Eco word made of green organic sprouts

Eco word made of green organic sprouts © pawel_p/ iStock

Te mostramos una serie de productos con los que podrás cuidar de tu entorno y comer sano:

  • Alimentos de origen ecológico. Según nos señala el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, los productos agrícolas y ganaderos con esta procedencia, eliminan el uso de elementos químicos de síntesis como son los fertilizantes, plaguicidas o antibióticos.

Al hablar de productos orgánicos, estamos señalando un tipo de alimentos que emplean técnicas de cultivo respetuosas, buscan garantizar el bienestar de los animales o respetar los ciclos de vida naturales, con el objetivo de minimizar el impacto del hombre sobre el medio y lograr la sostenibilidad y la preservación del planeta.

Saber si lo que adquirimos y consumimos es realmente bio, es tan sencillo como mirar las etiquetas y comprobar si aparece el correspondiente sello de producción ecológica.

  • Alimentos de cultivo local. Se les denomina productos de “kilómetro cero” debido al escaso espacio que recorren desde su zona de cultivo o producción, hasta su lugar de venta. A su frescura, añadimos haber sido recolectados en su momento óptimo de maduración y no requerir congeladores para su transporte al no tener que transitar largas distancias. Además, contribuyen a reducir las emisiones de CO2 y son un impulso para el desarrollo de la economía local.

  • Alimentos de temporada. Los alimentos estacionales mantienen intactas sus propiedades, haciendo que su aroma, sabor o textura sea insuperable, de ahí que la Fundación Dieta Mediterránea nos indique que comer frutas y verduras de temporada es “consumirlas en su mejor momento”.

Son un claro ejemplo de respeto al crecimiento natural y reducción del uso de técnicas de conservación y maduración artificiales, y son más económicos, ya que las cosechas de frutas u hortalizas o el ciclo reproductivo de pescados, nos proporcionan determinados comestibles a lo largo del año, haciendo que en ese período su disponibilidad, sea mayor.

  • Alimentos de comercio justo. A través de relaciones comerciales más equitativas, estos productos permiten reducir la pobreza y desigualdad, e instaurar mejores condiciones de vida para los productores y productoras de los países más desfavorecidos.

El comercio justo fomenta prácticas medioambientales y el uso de métodos de producción responsables, que implican por ejemplo el empleo de materias primas y embalajes sostenibles, o la apuesta por la agricultura ecológica.

Podrás identificarlos con facilidad gracias al sello Fairtrade que los avala.

La FAO nos indica que las tendencias y patrones de consumo, así como la producción de alimentos, influyen sobre el medio ambiente. De nosotros depende que nuestros hábitos alimenticios además de ser saludables, sean sostenibles. ¡Anímate a consumir de forma consciente y todos disfrutaremos con los beneficios!

Ingredientes que suman


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Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

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Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Efeverde Efefuturo

     



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