Cemento y biodiversidad, una alianza posible. Por (*) Dimas Vallina García (CEMA)

Dimas Vallina García, director gerente de la Fundación Laboral del Cemento y el Medio Ambiente, www.fundacioncema.org.

La pérdida de biodiversidad es uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la Tierra y la humanidad. El Índice Planeta Vivo 2016, elaborado por la organización ecologista WWF, ha revelado que la biodiversidad mundial se ha reducido en un 58% entre 1970 y 2012 debido a las actividades humanas, previéndose una disminución de hasta un 67% hasta 2020.

La biodiversidad constituye uno de los conceptos más desconocidos en lo que a aspectos ambientales se refiere. Más allá de hablar de especies en peligro de extinción o de paradisiacos paisajes, la biodiversidad tiene una trascendencia mucho mayor e implica, en general, hablar de “servicios ecosistémicos”. Esto es que muchos bienes y servicios, vitales para los seres humanos y de los que dependemos, tienen su origen en la naturaleza. Desde el oxígeno, el alimento, el agua o las medicinas, todos provienen, en última instancia, de la biodiversidad.

También las materias primas con las que se construyen los núcleos urbanos donde vivimos y los equipamientos e infraestructuras que nos rodean tienen su origen en la naturaleza. Hospitales, colegios, depuradoras, canalizaciones, puertos, autopistas, túneles y todo tipo de construcciones necesitan cemento y hormigón para ser una realidad. Conviene recordar que el hormigón es, hoy en día, el segundo producto más consumido en el mundo por detrás del agua y que el 70% de la población mundial vive en edificaciones con estructuras de hormigón.

Cemento y biodiversidad

Es evidente que la extracción de materiales para la producción del cemento (uno de los principales componentes del hormigón) tiene impactos ambientales significativos para la biodiversidad y los ecosistemas. La extracción implica transformación de los hábitats empleados, posible afectación a poblaciones de especies, modificación del paisaje y del uso del suelo y, por tanto, de las características ecológicas del mismo (pendientes, propiedades del suelo, elementos que lo conforman, etc.). Por otra parte, la gestión adecuada y proactiva de la biodiversidad por parte de las empresas cementeras es una oportunidad para evidenciar nuestro compromiso con el medio ambiente.

Así, en el “II Estudio sobre la Responsabilidad Social Empresarial en el sector cementero” elaborado por la Fundación CEMA y Forética, además de analizar el grado de avance de las políticas de RSE en la industria cementera, se ha puesto este año el foco en cómo se están gestionando desde nuestro sector los retos que plantean los impactos sobre la biodiversidad. El trabajo incluye también ejemplos de buenas prácticas de los nueve grupos cementeros que operan en España, en materia de biodiversidad.

Y es que la explotación racional de los recursos no es contraria a la conservación y potenciación de un medio natural con alta calidad paisajística y ambiental, y las oportunidades que se plantean en la restauración de canteras tras la fase de explotación son un perfecto ejemplo a este respecto. No perdamos de vista que, en la mayoría de los casos, el uso del terreno previo a la actividad de la cantera (agricultura y ganadería, masas forestales de monocultivos, etc.), ha provocado la degradación y contaminación del suelo, fragmentación de los hábitats y pérdida de vida silvestre. Además, en muchas ocasiones, la restauración de las canteras permite la creación de hábitats de reproducción y refugio para especies animales, logra la reintroducción de plantas autóctonas de alto valor ecológico y mejora, a menudo, las condiciones que presentaba el territorio antes de su uso industrial.

Restauración de canteras

Según datos del citado estudio sobre RSE, la mayor parte de las restauraciones en las canteras del sector cementero (67%) tienen que ver con la creación de un bosque natural, la recuperación de hábitats naturales (prados, humedales, estanques, etc.) o el desarrollo de espacios para la agricultura tradicional. También son frecuentes las restauraciones cuyo objetivo es la creación de ecosistemas acuáticos, como los lagos, o bien la regeneración de bosques tradicionales para la explotación maderera. En menor medida, se desarrollan también acciones para el disfrute humano como parques o rutas naturales, entre otras.

Otra información relevante del estudio centrada en el grado de madurez del sector cementero en gestión de la biodiversidad, hace referencia a su implicación en este ámbito. Así, más del 55% de las empresas cuentan con un compromiso formal, ya sea a través de una política concreta o de un manifiesto público. Además, un 22% adicional, aunque aún no dispongan de compromiso formal, si han puesto en marcha acciones que mejoran su impacto positivo en la biodiversidad. Todo ello pone de manifiesto que la mayor parte de las empresas consultadas han identificado la importancia de involucrarse en esta área.

Inversión ambiental

El presupuesto económico que cada compañía dedica a determinados temas es un buen indicativo de la importancia dada a dicho aspecto en su política global de gestión. Así, la inversión en proyectos vinculados específicamente a biodiversidad supone en torno a 46.000 € de media por empresa, cerca de un 14% del total del gasto destinado al medio ambiente. El estudio también destaca como aspecto positivo el desarrollo de alianzas y acuerdos de colaboración entre la industria cementera y sus grupos de interés —universidades, asociaciones conservacionistas, ONGs, asociaciones vecinales, etc.— enfocados al desarrollo de proyectos para el fomento de la biodiversidad.

Los datos expuestos en el estudio no dejan lugar a dudas: el sector cementero es consciente de su huella sobre la biodiversidad y de la importancia que ésta tiene. Por esa razón, entre sus áreas de trabajo prioritarias se encuentra minimizar su impacto y buscar oportunidades para incrementar la biodiversidad. Todo ello configura un entorno de trabajo que, sin duda, supone un ejemplo de trabajo para otros sectores con una huella medioambiental similar.

 

Once pasos 

Por Dimas Vallina García, director gerente de la Fundación Laboral del Cemento y el Medio Ambiente, www.fundacioncema.org.

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de tribunas de @cdoverde que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.

Fotografía principal: Archivo, cedida por SEO/Birdlife

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