El auge de las alternativas vegetales al queso en la lucha contra el cambio climático. Por (*) Cristina Tomás

¿Puede la alimentación de las personas ayudar a luchar contra el cambio climático? La respuesta está clara: por supuesto que sí. Cada pequeña acción en nuestra manera de consumir, desplazarnos, e incluso, comer, tiene un impacto directo en el medio ambiente. Cada persona con sus acciones individuales es una pieza clave para ayudar a proteger la naturaleza y el futuro de las próximas generaciones.

Así lo demuestran los datos: las alternativas vegetales producen entre 50 y 90% menos de emisiones de CO2 que los productos de origen animal.

De hecho, si el conjunto de la sociedad española siguiera una dieta basada en plantas, podríamos ahorrar alrededor de 1,7 billones de litros de agua, 10 millones de hectáreas de tierra y más de 62 millones de toneladas de CO2 al año[1].

Por eso hoy, con motivo del Día Mundial del Queso, queremos poner en valor la importancia de este alimento tan importante en la dieta española, presente en nuestro país desde el Neolítico y que en la actualidad cuenta con 150 variedades.

Un alimento cuya alternativa vegetal se ha convertido en la punta de lanza del movimiento plant-based y el futuro de la alimentación sostenible.

Un movimiento protagonizado por aquellas personas preocupadas por el planeta, los efectos secundarios de la carne y los productos lácteos y el bienestar animal.

En los últimos años las dietas basadas en productos de origen vegetal se han convertido en una tendencia en alza, una nueva forma de ver las cosas y una nueva actitud ante la vida.

La categoría de alternativas vegetales al queso ha duplicado su valor en 2020 con un crecimiento de +198% y ya se sitúa como la cuarta categoría de mayor crecimiento, por detrás de la leche, la carne y los yogures[2].

Este mercado supone 2,9 millones de euros[3] y en la actualidad está presente en más de 370.000 hogares españoles[4] y cada vez hay más cadenas que ofrecen opciones veganas en sus restaurantes como Telepizza, Burger King o Ikea.

Un movimiento en el que desde Violife nos sentimos especialmente orgullosos de participar con nuestra amplia gama de alternativas vegetales al queso.

Con opciones para todas las necesidades y ocasiones, apto para todas las personas, incluso aquellas con intolerancias alimenticias.

Porque creemos que todas las personas, independientemente de si eligen ser vegetarianas o veganas, pueden contribuir con su alimentación a luchar contra el cambio climático reduciendo su consumo de productos de origen animal.

Además, en España, las alternativas vegetales al queso todavía tienen un gran potencial de crecimiento.

Estudios demuestran que las personas reducetarianas y con una alimentación plant-based prefieren ver en los supermercados las alternativas vegetales al queso.

Aunque casi la mitad de las personas (42,52%) lo han consumido en los últimos tres meses, la tasa es mucho más baja entre personas reducetarianas (13,07%), lo que indica que puede ser un sector con mucho potencial de penetración.

Además, casi tres cuartas partes de las personas encuestadas piensan que todavía hay pocas opciones de estos productos en los supermercados[5].

Unos datos que contradicen la enmienda 171 que el Parlamento Europeo debatirá las próximas semanas, que pretende censurar las alternativas vegetales a los productos lácteos.

Una enmienda a la que más de 414.000 consumidores ya se han posicionado en contra a través de la campaña ‘¡Detén la censura a los lácteos vegetales!’.

De aprobarse, podría prohibir, entre otras cosas, la inclusión de información esencial sobre alérgenos como “no contiene leche”, o el uso de afirmaciones sobre el impacto medioambiental basadas en datos científicos que comparan los alimentos vegetales con los lácteos, como “produce la mitad de emisiones de carbono que la mantequilla láctea”.

En un momento clave en la lucha contra el cambio climático como en el que vivimos actualmente, no podemos permitirnos censurar información esencial en el etiquetado de las alternativas vegetales como las alternativas vegetales al queso.

Unas restricciones que dificultan que el consumidor pueda tomar una decisión de compra consciente e informada.

La huella ambiental o el perfil nutricional de un producto interesan cada vez más a los ciudadanos y desde Violife abogamos por una transparencia total en el etiquetado.

Porque no solo nos lo están exigiendo los consumidores, sino que también lo necesita el planeta.

 

(*) Cristina Tomás es jefa de Proyecto de Violife España.

 

 

[1] Proveg, estudio ‘Más allá de la carne’ 2019

[2] Proveg, ‘El mercado de las alternativas vegetales en España’ 2021

[3] Nielsen Scantrack  MAT P1 2021

[4] KantarWorldpannel

[5] ProVeg ‘Consumidores de alternativas vegetales en España’ 2021

Fotografía: © Violife

 

 

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de EFEverde 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde

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