Agenda de sostenibilidad para la próxima legislatura. Por (*) F. Prieto e I. Marinas (OS)

Agenda de sostenibilidad para la próxima legislatura. Por (*) F. Prieto e I. Marinas (OS)

Ya es hora de introducir la sostenibilidad en todas las políticas y de ponerla en el centro de las decisiones políticas económicas, de infraestructuras, agrarias, forestales, energéticas e incluso las de empleo, de fiscalidad, de I+D, de educación, de sanidad, etc. este tema esencial. A partir de ahora se deberá tener en cuenta muy claros los efectos ambientales, y sociales de todas las políticas en una continua rendición de cuenta para ver que efectos tienen las decisiones tomadas. Hay que retirar algunas leyes recientes que van en contra directamente de la sostenibilidad tales como la ley de montes, la ley de evaluación de impacto ambiental, la ley de costas o el decreto del autoconsumo, y hay que hacer unas nuevas, leyes de energías renovables, ley de transición energética y cambio climático, o iniciar la prohibición de los transgénicos,o del glifosato, también hay que evitar las subvenciones perjudiciales, por ejemplo en combustibles fósiles, La mayoría de las amenazas que se ciernen sobre la biodiversidad están permitidas, en muchas ocasiones por las diferentes administraciones. El ciudadano de a pie contempla horrorizado cómo se legisla contra natura con sus propios impuestos.

El objetivo último es mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos, el aprovechamiento sostenible de los recursos, la lucha contra el cambio climático, la defensa de los bienes comunes y el mantenimiento de la biodiversidad. En este nuevo tiempo es necesario realizar una planificación realista e innovadora y un tratamiento de choque que ayude a recuperar nuestro maltratado patrimonio natural y mejorar el degradado ambiente. Lo mismo sucede con las empresas; hay sectores en los que el problema es mucho más evidente como el agrario, el forestal, el energético o la construcción; pero también los servicios (¿alguien concibe el turismo en un sitio degradado?) y por supuesto a la banca o los seguros.

Algunos temas concretos, para empezar por algún sitio, pueden ser los siguientes. Es necesario empezar a instalar ya, este mes de Junio, el primer millón de tejados solares al igual que Australia o California, para crear empleo, disminuir el precio que se paga por la electricidad y disminuir la dependencia energética. Es necesario cambiar el mercado eléctrico para no seguir teniendo una de las energías más caras de Europa, con una empresas que son las que más gases de efecto invernadero, las que más dinero ganan. El alto precio de la electricidad además de los consumidores finales afecta a las empresas en su competitividad. Es necesario potenciar las renovables y realizar actuaciones para aumentar la eficiencia. Respecto al cambio climático, nuestro país ocupa de los últimos lugares de toda Europa en cuanto a reducción de emisiones totales y el penúltimo en porcentaje de reducciones, siendo uno de los países europeos con mayor riesgo de sequías, incendios, etc.. Entre 2016 y 2017 el economista J. Santamarta estimó un aumento de emisiones de CO2 del 4%, mientras las empresas energéticas y petroleras aumentaron sus emisiones un 10% ese mismo año. Estamos en el furgón de cola de la UE con el modelo productivo aplicado sin conseguir el desacoplamiento necesario entre modelo productivo y emisiones de gases de efecto invernadero. Son necesarios planes serio de adaptación al cambio climático, en ciudades, administraciones y sectores económicos. Se realizará un plan de reducción de emisiones y de adaptación al cambio climático en ciudades y en sectores productivos mediante la colaboración de las empresas, los ciudadanos y la administración.

Biodiversidad

En biodiversidad sigue el declive. Imparable en grupos como anfibios o reptiles y otras especies. Y aunque en algunas especies emblemáticas, como el lince, se ha detenido ese descenso, aún distan mucho de tener poblaciones suficientes y estables. Los linces siguen muriendo atropellados en unas cuantas carreteras o envenenados por una deficiente planificación del control de las medidas de protección. El lobo, especie emblemática de la península Ibérica, está extinguida en gran parte del país y se sigue cazando incluso en zonas protegidas, (con el beneplácito de la propia administración). El oso solo sube ligeramente su población en uno de los tres núcleos donde existe, mientras sigue en grave peligro en las otros dos a pesar de las enormes sumas de dinero gastados. Ecosistemas de gran valor natural como humedales, bosques maduros o estepas siguen en peligro. Es cierto que se ha declarado una gran superficie protegida, si bien de una forma desigual por comunidades autónomas, que ya ha merecido un apercibimiento por la UE y sin realizar una planificación integral.

Los ecosistemas forestales han sido abandonados a su curso, con unas tasas de ordenación que no llegan ni al 10% del total, mientras los incendios siguen asolando el territorio según la climatología caprichosa de cada año, como éste pasado con 170 mil hectáreas quemadas, con varias víctimas, millones y millones de euros perdidos y graves efectos ecológicos. Es necesario un gran plan de rescate ecológico con el objetivo de restaurar y vertebrar el país. Este gran plan realizará infraestructuras verdes, que aseguren la conectividad ecológica entre diferentes zonas protegidas y con las zonas ecológicas de interés, como bosques, ríos y montañas; de esta forma se completará la planificación de la red natura. El plan debe de ser acompañado de políticas complementarias: se prevendrán los incendios forestales creando empleo estable durante todo el año con el fin de que no pase lo que ha sucedido en el año 2017 con más de 170 mil hectáreas quemadas. Se hará un plan de regeneración del medio rural para fijar población y asegurar la vida digna en el campo, aprovechando este grandísimo espacio sin utilizar que es un problema incluso de inseguridad nacional. Se respetará la biodiversidad, (por ejemplo, en la protección de grandes vertebrados, limitará la velocidad en carreteras que pasen por zonas linceras), se protegerá por ley el lobo en todo el territorio. Es necesario cambiar la Ley de especies exóticas . Es imprescindible iniciar actuaciones para adaptar los bosques al cambio climático quitando eucaliptos y otras especies pirófitas, o gastando más en prevención y desarrollo rural y menos en extinción o intentando llenar la España vacía con actividades agrarias productivas y ganadería extensiva para solucionar la soberanía alimentaria y surtir de agricultura ecológica a todo el país.

Agua

Foto: A. Larena para "EFEverde.com, el periodismo del medio ambiente"

Fuente de Benamira, Soria, Foto: A. Larena para “EFEverde.com, el periodismo del medio ambiente”

El agua, sigue siendo gestionada desde el aumento de la oferta y no desde la gestión de la demanda. Más como un recurso productivo, que como uno escaso y renovable. Y resulta ser la gran olvidada, sobre todo cuando llueve, sin considerar la alternancia entre periodos húmedos y secos. Acaba de finalizar un periodo seco pero habrá sequías severas y el recurso será cada vez más escaso en un escenario de cambio climático. La falta de gestión científica del trasvase Tajo-Segura dará muchos problemas en el futuro. La calidad de los ríos deja mucho que desear, muchos ríos siguen oliendo mal. La depuración de muchas poblaciones es inexistente, por lo que también vamos a pagar multas a la UE. En la planificación se han primado las obras y se ha pospuesto las mejoras en el estado ecológico de las aguas y permitiendo numerosas excepciones a las normas y esto es insostenible. Es necesario adaptarse al nuevo escenario y adecuar los cultivos a condiciones cada vez más cálidas, con menos agua. Se impulsará un plan de depuración de todas las aguas residuales y de recuperación de la calidad ecológica de las masas de agua; se diseñara un plan contra la pobreza hídrica y se recuperará la gestión pública del agua.

En la costa, es necesario dar un paso atrás con la urbanización, permitiendo espacios verdes para las generaciones futuras. Ante la especulación brutal solo detenida durante la crisis es necesario tomar iniciativas como el PATIVEL diseñado por la Comunidad valenciana, y cambiar la legislación de costas del último gobierno del PP que posibilitaba una mayor urbanización, y el indulto de una serie de municipios de una forma aleatoria e iniciando una carrera sobre quién va a construir cada vez más cerca del mar en contra del propio turismo y olvidando los graves riesgos crecientes originados por el cambio climático.

La economía circular debe ser un eje de las actuaciones para el cambio de modelo. Hay que cerrar los ciclos. no se puede seguir con el modelo de encomia lineal. hay que volver al enfoque de” la cuna a la cuna” de los productos. El plástico, los residuos electrónicos, los aceites usados,neumaticos, etc etc.. deben de ser minimizados No puede haber miles de toneladas de residuos sin tratar, contaminando mares, ríos o campos. es necesario minimizar la producción de cada residuo y al final gestionarlo, minimizando la incineración. Extremadura y Euskadi por ejemplo ya ha iniciado os primeros pasos.

En las ciudades se deben programar actuaciones para aumentar la resilencia y se blindarán las infraestructuras estratégicas como las captaciones y depuración de aguas. Las administraciones deberán dar ejemplo de comportamiento responsable respecto al cambio climático iniciando los planes de actuación en cada una de sus áreas de responsabilidad. Deben de iniciarse ya actuaciones para crear anillos verdes en las ciudades, como en la ciudad de Vitoria. Aumentar la biodiversidad y las zonas verdes disminuir la contaminación, servir de amortiguación a los aumentos de las temperaturas. La calidad del aire está empezando a ser tomada en cuenta por los gobernantes por la enorme población afectada y de las evidencias de su afección a la salud. El problema no son las multas o no sino la aplicación de medidas estructurales para cambiar las condiciones. y aunque la movilidad sea un 80% del problema sigue habiendo industrias, incineradoras, e infraestructuras que siguen siendo determinantes de esa mala calidad del aire. La movilidad sostenible y el control de las emisiones de las industrias y las centrales energéticas tampoco se han enfrentado con valentía.

Las administraciones darán ejemplo de actuaciones de sostenibilidad, realizarán planes de compra y contracción verde, pondrán placas solares en todos sus edificios, fomentaran el transporte sostenible, abastecerán por ejemplo, a sus comedores y a los colegios con productos de agricultura ecológica. Se potenciará el comportamiento verde de las industrias propiciando un cambio de modelo productivo sobre todo en la industria agroalimentaria. Se prohibirán, por supuesto, soluciones basadas en el carbono o las que no se hayan evaluado los efectos ambientales adecuadamente, (es decir el fracking y los transgénicos), en todo el territorio.

La burbuja inmobiliaria también era de infraestructuras. El AVE es carísimo, se ha hecho una de las mayores redes del mundo sin pensar en los costes de explotación, ni por supuesto en los de mantenimiento que hacen que los costes actuales le hagan insostenible económicamente. La burbuja de los aeropuertos, la injustificada construcción de autopistas en concesión recién rescatadas y la excesiva sobrecapacidad portuaria, chocan con el desmantelamiento directo de las infraestructuras ferroviarias para mercancías que obligan a ir por carreteras. Pese a todo ello el transporte de personas y mercancías sigue yendo, mayoritariamente, por carretera, que también están sobredimensionadas, y sobre todo en vehículo privado.

Modelo energético

En definitiva se plantea un cambio de modelo energético y productivo que busque un modelo bajo en carbono, “más silicio y menos carbono”, es decir más ordenadores y más investigación y desarrollo. La protección del medio ambiente y la regeneración del medio rural crearán empleo productivo para el común.

Cualquier tipo de política pública que pretenda ser sostenible en el futuro deberá tener en cuenta el medio ambiente, la ecología y, por supuesto, los límites al desarrollo existentes en cada territorio. Necesitamos urgentemente que la defensa de nuestro bien común más preciado -el territorio debidamente equipado y mantenido- sea realmente una cuestión de Estado. La ecología no puede seguir siendo tratada como un problema de segundo nivel, marginada por las políticas económicas y las sociales. Es necesario un nuevo contrato social que incluya a los bosques, las aguas, las costas, como parte de nuestra naturaleza. Cuanto antes lo hagamos mejor.

Muchas de estas actuaciones aunque parezcan futuribles u opcionales son en realidad, inevitables y obligatorias. Cuanto antes se hagan mejor. Es decir, cuanto antes se incluyan los elementos preventivos y de integración de los criterios ambientales y de sostenibilidad en la economía y en las políticas territoriales, más dinero ahorremos posteriormente. Igual que con el cambio climático o con la contaminación atmosférica en las ciudades o en la prevención de los incendios forestales, existe el coste de no actuar que supera en mucho al de la prevención y al de la realización de actuaciones tempranas. Por todo ello, es preciso que la s sea tomada en serio por el nuevo Gobierno, incorporándola en el núcleo duro de las actividades prioritarias tendentes a rescatar España.

ODS

Además de las grandes decisiones del gobierno central para llevar las actuaciones a temas concretos, actuar es necesario fomentar que las comunidades autónomas, las ciudades y los individuos inicien al igual que en Estados Unidos,   asociaciones como American Pledge para luchar contra el cambio climático. California u otros estados llevan años marcando la iniciativa. Nueva York acaba de demandar a las grandes compañías petroleras. Ciudades y empresas de todos los tamaños, asociaciones de todo tipo y ciudadanos tienen una enorme capacidad para influir y tomar decisiones en compra pública verde, transporte y urbanismo sostenible, biodiversidad, cese de subvenciones perjudiciales al medio ambiente, etc.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible pueden ser un eje decisivo para buscar un diagnostico comparado y una rendición de cuentas, sobre temas como la desigualdad, la falta de empleo, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero buscando la des carbonización de la economía, una economía verde y circular para logar una economía desmaterializada y una minimización de residuos, son instrumentos que buscan una sociedad con menos desigualdad, más justa y cohesionada. Y todo lo que hagamos en este sentido no solo beneficiará a las próximas generaciones, sino sobre todo, y ya, a nosotros mismos. En este nueva legislatura, se pueden iniciar y seguir muchas de estas líneas de actuación.. cuando acabe se podrán evaluar los resultados buscando una rendición de cuentas. 2018 puede ser el inicio de la lucha por un futuro más sostenible

(*) Fernando Prieto (ecólogo), Ignacio Marinas (ingeniero) del Observatorio de Sostenibilidad




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Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com