Agenda conjunta de actores estatales y no estatales. Por (*) Patricia León-Melgar, Directora, WWF-Perú

Agenda conjunta de actores estatales y no estatales. Por (*) Patricia León-Melgar, Directora, WWF-Perú

Foto: Credit: © WWF / Simon Rawles
El cambio climático sigue siendo el mayor reto que enfrentamos hoy en día. El histórico Acuerdo de París de 2015 reforzó la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza y ha tenido una temprana entrada en vigor el 4 de noviembre pasado, apenas una semana antes de que comenzara la Vigésimo Segunda Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático (COP22) en Marrarrakech, lo que demuestra el compromiso para la acción climática en el mundo.

Foto: Credit: © WWF / Simon Rawles

Al ratificar el Acuerdo de París, los países se comprometen a mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de las recomendaciones científicas de los 2 grados centígrados y aspirar a limitarla a 1,5 grados centígrados y poner en marcha medidas e inversiones para lograr un futuro sostenible, resiliente y bajo en emisiones de carbono a través de las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC por sus siglas en inglés).

Contribución Nacional de Perú

Desde julio de 2015 Perú cuenta con una contribución nacional que tiene opciones de mitigación y metas de adaptación. El NDC de Perú tiene la meta de reducir un 30% de GEI al 2030 en cinco sectores priorizados: Energía, Transporte, Agricultura, Residuos Sólidos y USCUSS (Uso de Suelo, Cambio de Uso de Suelo y Silvicultura). Este último es el sector con mayor porcentaje de reducción; por ello, se han establecido una serie de actividades y condiciones habiilitantes para aumentar la captura de carbono a través de manejo de bosques y aumentar su crecimiento, forestación, restauración de bosques degradados y agroforestería; asi como, para prevenir la liberación de carbono ya fijado, mediante la conservación de ecosistemas forestales, manejo forestal sostenible y protección contra incendios.

The Migratory Species of the Juruena River Expedition, May 2014. © Zig Koch / WWF

Inferno rapids – Juruena river, Mato Grosso-Amazonas States, Brazil. The Migratory Species of the Juruena River Expedition, May 2014.

La COP22 en Marrakech nos muestra avances sobre la implementación de las NDC y los nuevos objetivos a largo plazo, catalizando los compromisos de los actores estatales y no estatales; asimismo, el establecimiento de una arquitectura internacional con ciclos regulares de cinco años incrementando la ambición de mitigación, adaptación y las finanzas. Adicionalmente, para Salaheddine Mezouar, Presidente de la COP22, esta conferencia ha sido “una oportunidad para poner las voces de los países más vulnerables frente a los cambios del clima, en particular los países africanos y estados insulares”.

El Peru, durante la COP22, ha priorizado contar con herramientas para facilitar la implementación de su NDC, metodologías y métricas para la contabilidad de la emisiones a fin de ir monitoreando su reducción. Asimismo, establecer la estructura administrativa del Acuerdo, en cómo se reportarán los avances paulatinos que hagan los países en materia de reducción de emisiones, y finalmente, en el esquema de financiamiento para el acompañamiento de dichas actividades.

Como actor de la acción climática nacional resaltó y reiteró que, es hora de un trabajo en conjunto y agendas concertadas entre los actores estatales y no estatales para implementar con eficiencia las contribuciones nacionales; para ello, urge definir un hoja de ruta sobre la implementación de NDC, teniendo en cuenta la primera revisión global de reducción de emisión que se hará en el 2018 y el rol de los actores no estatales, como se tuvo durante la elaboración y construcción de la misma.

Hoja de ruta climática

Dicha hoja de ruta deberá fortalecer el acercamiento de todos los diferentes grupos de interés, con énfasis del sector privado, a través de alianzas público-privadas porque la implementación de la contribución nacional requiere una economía más competitiva y una mayor participación del sector financiero y de la banca multilateral, de lo contrario se hace más difícil el cumplimiento de la meta. Requiere, también, mejorar las capacidades de los actores estatales y no estatales para cumplir con los compromisos asumidos, como el de los pueblos indígenas, que tienen a los bosques como eje principal de sus actividades y se han compremetido a conservar 240 millones de hectáreas de bosques bajo su manejo en la Amazonia.

En tal sentido, la siguiente COP23 deberá ser una ventana para la acción climática conjunta destinada a conservar las diversas funciones de la naturaleza y crear un hogar equitativo para los ciudadanos de cada país en un planeta finito, teniendo en cuenta los grandes hitos de revisión de la meta del Acuerdo de París en el 2018, 2030 y 2050, como, la agenda de desarrollo 2030 y los objetivos de desarrollo sostenible.

 

Otras tribunas en: WWF y el Clima en Marruecos, la COP22 de Cambio Climático

Esta tribuna puede reproducirse libremente, citando el órigen y a sus autores.




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com