Acuerdo de París. ¿Qué significa su entrada en vigor para el sector empresarial? Por (*) Alberto Carrillo,

Acuerdo de París. ¿Qué significa su entrada en vigor para el sector empresarial? Por (*) Alberto Carrillo,

Acuerdo de París. ¿Qué significa su entrada en vigor para el sector empresarial? Por (*) Alberto Carrillo,

Por  (*) Alberto Carrillo, Líder de Objetivos basados en ciencia, WWF  .- Hace unos días entró en vigor el Acuerdo de París, el primer acuerdo de carácter global que busca hacer frente a los riesgos provocados por el cambio climático. La entrada en vigor de este acuerdo es histórica no sólo por su alcance, que abarca a más de 105 países que lo han ratificado y que representan más del 75% de las emisiones a nivel global, sino también por el hecho de que fija una visión común y una trayectoria que definirá el rumbo de la economía en las próximas décadas.

A pesar de ser un acuerdo internacional negociado entre países, la implementación del Acuerdo de París supone la participación de una amplia gama de actores que incluyen a los gobiernos nacionales, sub-nacionales, ciudades, empresas, al sector financiero y a la sociedad civil.

Marruecos clima

La implementación del Acuerdo de París implica una amplia transformación de la sociedad y una transición tecnológica de magnitudes históricas. El acuerdo fija la meta de reducir progresivamente y eventualmente eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), causadas en gran medida por la combustión de hidrocarburos. La magnitud de esta transformación puede dimensionarse si se pondera que al día de hoy, la mayor parte de la electricidad se genera a través de la combustión de combustibles fósiles; que nuestros medios de transporte siguen siendo impulsados mayoritariamente por la combustión de hidrocarburos; y que la actividad industrial, agropecuaria y la actividad económica en general generan una gran cantidad de gases de emisiones de efecto invernadero, tanto por la combustión de hidrocarburos cómo por otros procesos de transformación.

El sector empresarial, responsable de hasta un 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero es uno de los sectores que más se verán impactados por esta transición. Así mismo, las empresas juegan un rol fundamental en el cumplimiento de las metas adoptadas en el acuerdo de París y en la transición hacia una economía baja en carbono que sea resiliente a los impactos del cambio climático. Saber anticiparse y adaptarse a esta transformación de la economía puede representar no solamente una estrategia de sustentabilidad, sino también una forma de asegurar la competitividad y encontrar el crecimiento de las empresas ante un nuevo sistema económico.

Clima y sector empresarial

Con esto en mente, a continuación se enlistan 3 estrategias que las empresas pueden implementar para catalizar la transición hacia una economía baja en carbono y posicionarse a la vanguardia en la agenda de sustentabilidad y cambio climático:

 

  1. Fijar metas ambiciosas de reducción de emisiones basadas en ciencia

 

Las metas adoptadas en el acuerdo de París establecen una ruta clara de reducción de emisiones de GEI a nivel global. De acuerdo a la los distintos escenarios contenidos en la literatura científica, es posible traducir estas metas globales en trayectorias de decarbonización a nivel sectorial y en metas de reducción de emisiones para empresas de manera individual. La iniciativa Science Based Targets, liderada por WWF en colaboración con CDP, el World Resources Institute y el Compacto Mundial de las Naciones Unidas, proporciona herramientas que las empresas pueden usar para modelar sus metas de reducción de emisiones de acuerdo a los objetivos establecidos en el acuerdo de París. A la fecha, casi 200 empresas a nivel global se han sumado a esta iniciativa comprometiéndose a adoptar metas de reducción de emisiones basadas en ciencia. Esto incluye a empresas como ENEL, Grupo Financiero Banorte, Ikea, Nestlé, Sony y Walmart entre otras.

 

  1. Aprovisionar fuentes de energía renovables para impulsar sus operaciones

 

La caída en los costos de las tecnologías para generar energía a partir de fuentes renovables, ha hecho que estas tecnologías se vuelvan cada vez más estratégicas para asegurar la competitividad de las empresas a través de la disminución de costos energéticos, reduciendo la exposición a la variabilidad en los mercados energéticos y contribuyendo a las metas de sustentabilidad corporativa. Con esto, cada vez más empresas fijan metas para aprovisionar su energía de fuentes renovables, a través de iniciativas cómo RE100, y se suman a plataformas que catalizan el liderazgo del sector corporativo para transformar a los mercados energéticos y ampliar el acceso a fuentes renovables de energía. Ejemplo de estas plataformas incluyen a la Alianza Corporativa de Compradores de Energía Renovable (REBA por sus siglas en inglés), una iniciativa liderada por una coalición de organizaciones no gubernamentales cómo WWF, el World Resources Institute, el Rocky Mountain Institute, y BSR, y que incluye a gigantes informáticos como Google, Facebook y Microsoft, y a un creciente número de empresas en otros sectores como General Motors, Nestlé y Procter & Gamble.

 

  1. Identificar y disminuir la vulnerabilidad en las cadenas de suministro

 

Los impactos del cambio climático pueden magnificar riesgos en las cadenas de suministro de las empresas y en algunos casos incluso causar disrupciones. Esto es particularmente cierto para los sectores cuyas cadenas de suministro son más susceptibles a variabilidades climáticas, cómo es el caso de la industria alimentaria. Los incrementos graduales de temperatura, los cambios en los patrones hidro-meteorológicos, y los eventos climáticos extremos, entre otros, pueden comprometer la disponibilidad de suministros críticos y afectar la viabilidad de infraestructura y modelos de negocio. Hoy día existen herramientas cómo la Herramienta de Riesgos de Abastecimiento (Supply Risk Tool), desarrollada por WWF,  que permite a las empresas identificar los principales riesgos sociales y ambientales en sus cadenas de valor. Así mismo, herramientas cómo el Water Risk Filter permiten a las empresas identificar y mitigar riesgos hídricos tanto para sus operaciones, cómo para las comunidades y ecosistemas en las cuencas en las que operan.

 

A través de la implementación de estas estrategias y herramientas, el sector corporativo en Latinoamérica puede fortalecer su posición de liderazgo ante distintos actores, incluyendo gobierno, inversionistas, consumidores y sociedad en general y poner su granito para transitar hacia una economía baja en carbono y resiliente a los impactos del cambio climático.

El Comité de las Regiones CdR de la UE pide mas cooperación entre gobiernos y territorios en favor clima en COP22.

COP22. EFE/M. Messara

Otras tribunas en: WWF y el Clima en Marruecos, la COP22 de Cambio Climático

Esta tribuna puede reproducirse libremente, citando el origen y a sus autores.

 




Secciones:   
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com