Mi bonsái ha tenido un hijo. Por Juan María Calvo

Todos sabemos que la manera más habitual que tienen los vegetales para reproducirse es por semillas. Pero los cultivadores de bonsáis tenemos otras maneras de hacer que “aumente la familia”, logrando en unos pocos meses el “nacimiento” de un “retoño”, que parece un árbol con varios años de edad.

Se trata de la técnica del acodo por la que se provoca la formación de raíces en una rama. Y lo hacemos de dos maneras: introduciendo una rama baja en la tierra, o eligiendo otra que esté en la parte alta del árbol, en la que hacemos unos cortes en la corteza y la cubrimos con tierra que sujetamos con un plástico.

IMG_1113_1La mejor época para acodar es al comienzo de la primavera. Y en otoño, si todo se ha hecho correctamente, se descubre el acodo, se corta la rama y se planta en otra maceta. Es una técnica (también podemos decir que es un arte) que requiere cierta habilidad, pero que está al alcance de cualquier persona cuidadosa.

De esta forma, un boj de origen gallego que cultivo desde hace un decenio se ha embellecido puesto que la rama acodada lo recargaba demasiado y he logrado además tener un proyecto de bonsái, que poco a poco iré dando forma.

Si alguien quiere aprender a hacer acodos (o a cultivar este tipo de árboles en pequeñas macetas) puede dirigirse a cualquier club de aficionados al bonsái. Yo pertenezco a la Asociación Bonsái Mirasierra

Dirección Peña Sirio, 20, 28034 Madrid
Teléfono 917 349 024
email: info@bonsaiabm.com
Sitio web www.bonsaiabm.com




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