Los lobos marinos del Parque Nacional Archipiélago Espiritu Santo

Los lobos marinos del Parque Nacional Archipiélago Espiritu Santo. Por (*) Manuel González

Los lobos marinos del Parque Nacional Archipiélago Espiritu Santo. Por (*) Manuel González

Los lobos marinos de California que viven en el Parque Nacional Archipiélago Espíritu Santo son uno de los motores del desarrollo económico del municipio de La Paz, en el estado mexicano de Baja California Sur.

En este parque vive la mayor concentración de lobo marino de todo el golfo de California. Entre las diferentes áreas de reproducción o loberas, se calcula que hay unos 500 ejemplares de lobos marinos. Entre todas destaca la que está situada en Los Islotes, al norte del Parque. En ella viven unos 300 animales.

Las hembras y los individuos jóvenes toleran bien la proximidad de los humanos. A menudo permiten que los bañistas y los buceadores puedan acercarse hasta pocos metros. Incluso son ellos mismos los que se aproximan. Quieren observar a estos torpes humanos que, a diario, van a visitarles. Pero los machos son menos amigables. Parece que tienen actitudes más agresivas cuando quieren alejar a estos molestos intrusos.

Desde el año 2017 la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México ha restringido el acceso a la lobera de Los Islotes durante los meses de junio a agosto.

El motivo es el incremento de ataques de lobos marinos a los visitantes durante estos meses. Esto se debe a que los machos de la colonia compiten entre sí para aparearse con las hembras adultas. En consecuencia se vuelven más agresivos.

Con estas medidas restrictivas se quiere evitar que se produzcan estos ataques y que los visitantes interfieran en la vida de los lobos marinos durante el apareamiento y la reproducción. Este es un periodo crucial para la conservación de la especie.

La zona marina que rodea la isla Espíritu Santo y La Partida, junto con la de algunas islas e islotes, forman el Parque Nacional Archipiélago Espíritu Santo. En total son casi 600 kilómetros cuadrados.

Desde el 14 de julio de 2005, las islas y áreas naturales protegidas del Golfo de California forman parte de la lista de sitios Patrimonio Natural Mundial de la Humanidad de la UNESCO.

Esta área marina protegida y la parte emergida de las islas tienen un gran interés ecológico. Además son un gran atractivo turístico.

La lista de hábitats que pueden verse en este Parque Nacional es larga. Destacan los manglares, los fondos arenosos, los arrecifes rocosos con grandes colonias de coral duro, los esteros y las bahías solitarias. Aquí los visitantes se detienen unas horas para hacer un pícnic y para descansar.

La parte emergida es de gran interés ecológico, tanto por la gran diversidad de especies vegetales y animales pero el gran tesoro está en la zona marina. En estas aguas se producen avistamientos de tiburones ballena, hay estaciones de limpieza de grandes peces que van allí a desparasitarse, es el caso de la manta raya y del tiburón martillo. Cabe indicar, además, que el 80 % de las especies de mamíferos marinos de México y el 25 % de las especies a nivel mundial se encuentran en el Golfo de California. Esto junto con la alta biodiversidad de los fondos rocosos y los de coral duro además de los grandes cardúmenes de peces pelágicos hacen que estas aguas tengan una extraordinaria riqueza biológica. No en vano Jacques Cousteau las denominó “el gran acuario del mundo”.

Desde La Paz hasta el extremo sur de la isla Espíritu Santo hay que navegar unos 25 kilómetros. Hasta Los Islotes, el recorrido se alarga hasta más de 60. Sin duda estas distancias no son ningún impedimento para que anualmente el Parque reciba a muchos millares de turistas.

Se estima que es el área natural protegida más visitada de Baja California Sur. Esto la convierte en un importante motor de desarrollo económico de La Paz. Aquí se pueden realizar actividades relacionadas con el turismo de naturaleza. Entre otras destacan el buceo, el kayak, la navegación, la observación de flora y de fauna o la fotografía.

Para ayudar a conservar la gran riqueza de estas islas y de la zona marina protegida y que esto no sea incompatible con el desarrollo turístico de La Paz y de su área de influencia el año 2015 se estableció una zonificación y se aprobó un Programa de Manejo y una normativa que regulan las actividades que pueden realizarse en cada zona. Además se han instalado boyas de amarre para reducir el impacto de las anclas sobre el arrecife rocoso. Están ubicadas a una distancia prudencial para que las embarcaciones estén alejadas de las rocas donde viven los lobos marinos, una de las especies más emblemáticas del Archipiélago Espíritu Santo.

Todas estas medidas tienen como objetivo la conservación de uno de los espacios naturales marinos con mayor biodiversidad.

(*) Manuel González (BIOIMATGEwww.buscandoelazul.com

Más información en Bioimatge y Buscando el azul

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