El sector BIO somos todos. ¿Hacia dónde va el sector ecológico español?

El sector BIO somos todos. ¿Hacia dónde va el sector ecológico español? Por (*) Oriol Urrutia

El sector BIO somos todos. ¿Hacia dónde va el sector ecológico español? Por (*) Oriol Urrutia

La alimentación ecológica será mainstream y ocupará -ocupa- parte cada vez más importante de prácticamente todos los lineales. En un fenómeno parecido al de la eliminación del plástico y la evocación por parte de numerosos actores del canal convencional de los ‘valores’ y ‘acciones’ en pro de la sostenibilidad, la transformación de los lineales a alimentos eco será -es- el paso natural del sector alimentación en España. ¿Un paso con el canal convencional al frente?

Podríamos hablar de la diferencia entre impacto ambiental y social de los modelos de negocio del canal convencional versus los del canal especializado, de los valores que se defienden o del modelo de sistema propuesto, pero, siendo pragmáticos, hay una duda que se vislumbra conforme el ‘convencional’ avanza a pasos agigantados en España en su transformación hacia lo bio y su adquisición de empresas, marcas o productos que hasta hace bien poco habían estado completamente en las manos del sector ecológico especializado.

A nivel de negocio, ¿Hacia dónde va el sector bio y sus actores?

Quizá, en primer lugar, habría que plantearse qué es el “sector bio”. Pareciera lógico afirmar al respecto que es el conjunto de actores, profesionalmente articulados, que forman parte del proceso de producción, distribución, compra y venta de productos ecológicos. Por ecológico entendemos, evidentemente, alimentos certificados con la euro hoja. Esto no deja nadie fuera que no quiera estarlo. 100% inclusivo. Ser BIO está en tus manos como productor o empresa y no hay nada ni nadie que te lo pueda impedir ni que tenga autoridad moral por encima de ti. Faltaría más. Ahora bien, ¿qué pueden hacer los actores del sector ecológico especializado para diferenciarse y no sucumbir tras la entrada y aumento de cuota de mercado del canal convencional?

Según el último avance de datos publicado por el MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), la superficie de agricultura ecológica en España aumentó un 8% en 2018 y se situó en 2.246.474 hectáreas y, a nivel de consumo, el gasto per cápita en España se sitúa ya en 46,5 euros por habitante y año, cifra que duplica los 21,85 euros que se gastaban en productos eco en 2013. Aún sin datos al respecto, cabe pensar que la mayor parte de este aumento del consumo se lo ha ‘llevado’ el canal convencional. En la mayor parte de países europeos esto ha sido así con el aumento de consumo bio, pero no en todos.

El ejemplo francés: darle un valor añadido a lo ecológico especializado. ¿Bio + Local + Premium?

Parecería casi una locura pensar ahora mismo en crear un sello ‘bio’ extra que tuviera en cuenta más estándares de calidad a parte del bio. Ya hay bastantes sellos para ello: quien quiere un producto eco premium o eco con valor añadido basta que compre local y/o biodinámico, por ejemplo. ¿Pero cómo puede el sector especializado hacer bandera de ello y convertirlo en su seña de identidad? Con la cercanía. Con su garantía de calidad. Y valores. Y profesionalización.

Según el ICEX, en su informe ‘El mercado de productos ecológicos en Francia’, el mercado de alimentos ecológicos en Francia se encuentra en plena expansión. Desde 2015 se constituyó como el tercer mercado ecológico a escala mundial, con una cifra de negocios de 5.900 millones de euros, lo que representa el 7% del mercado total. La gran distribución es predominante, con una cuota de mercado del 45%, pero los especialistas son muy y muy importantes, con un porcentaje en la distribución del 37%. Hace once años, en 2008, los porcentajes eran justamente a la inversa. El liderazgo se ha alterado, pero el sector eco especializado ha sobrevivido muy fuerte y ha seguido creciendo sin parar. La prueba es Biocoop, con más de mil, ¡mil!, puntos de venta. Mil puntos de venta con frutas, verduras y huevos frescos, ecológicos y locales.

Según el informe del ICEX, “El consumidor francés apuesta por los productos locales, sobre todo el consumidor de productos ecológicos, ya que tienen un valor añadido de cara al público por cuestiones de idiosincrasia, orgullo y cercanía. Al consumir productos ecológicos locales, los franceses protegen la preservación del medio ambiente y reducen ciertas dificultades al contar con cadenas de suministro más cortas, al mismo tiempo que apoyan el comercio del prójimo”. Las tiendas bio españolas pueden también tomar buena nota de esto. Una apuesta fuerte por el producto local, especialmente en huevos, fruta y verdura, es la clave de la tienda especializada bio que tiene en el público de su pueblo, ciudad o barrio la llave del éxito.

De hecho, la receta funciona y el comercio ecológico especializado francés es el que más está creciendo a nivel europeo: según el informe con datos de la Agence Bio presentado este 2019 por la feria internacional Natexpo, que se celebrará del 20 al 22 de octubre en París, la cuota de mercado bio del canal especialista es de hecho de un 36%, pero con un crecimiento de un 15% respecto a 2016.

Si algo caracteriza también a este sector bio francés especializado es que está altamente articulado y que cuenta con organismos de sector muy potentes: Natexbio, Synabio, diferentes agrupaciones de regiones o productores locales, etc. Deberíamos tomar nota en España: el sector debe fortalecer las agrupaciones con las que cuenta y, por qué no, quizá apostar por un organismo fuerte a nivel nacional. También deberíamos tomar nota de como publican la información y estadísticas de sector, con datos actualizados y accesibles. En realidad esto es común en Europa: ver aquí repaso del mercado bio europeo en 2018 (sin España), elaborado por BIOFACH en colaboración con diferentes países este año.

Países, mentalidades y mercados distintos, sin duda, pero algunos de los puntos que han funcionado en Francia creo que serían de óptima aplicación y resultados incluso a corto plazo para el sector ecológico español. El sector bio junto es más fuerte, y que el convencional esté entrando cada vez con más fuerza no debe ser preocupación sino oportunidad. Oportunidad para mejorar. Como puntos de venta, como marcas productoras y como sector en general. Mejorar para seguir creciendo. Hay sitio para todos. Al fin y al cabo, el sector y la producción bio son imprescindibles para hacer frente a los retos del hoy y del mañana. Profesionalización, trabajo y… ¡muchas cestas de la compra bio!

 

(*) Oriol Urrutia, Co-Editor de Bio Eco Actual | www.bioecoactual.com




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