Royal se mostró «consternada» en un comunicado por el dictamen de la ECHA, que servirá de base para que la Comisión Europea (CE) decida a finales de año si autoriza o no la utilización del glifosato como sustancia activa en los plaguicidas.
División entre los expertos
Hizo notar que los expertos «están divididos» también en Estados Unidos respecto a la utilización de un herbicida que supone la «primera fuente de contaminación» de los ríos franceses. Además, hizo un llamamiento a los ministros europeos del Medio Ambiente para oponerse a la renovación de la sustancia.
La ministra francesa había estado en la iniciativa para que la Comisión Europea renunciara el pasado año a autorizar el uso de esta sustancia para un periodo de 15 años, y lo limitara a unos meses con vistas a examinar más en profundidad su potencial peligrosidad.
Glifosato y químicos para la agricultura
El glifosato es uno de los productos más conocidos de la multinacional Monsanto, proveedora de productos químicos para la agricultura en las categorías de insecticidas, herbicidas y transgénicos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo clasificó en 2015 como «probablemente cancerígeno» y un grupo de organizaciones, entre ellas Ecologistas en Acción y Amigos de la Tierra, han lanzado una campaña europea para recoger reunir un millón de firmas exigiendo su prohibición.
La ECHA concluyó que, a partir de las pruebas científicas disponibles, no se dan los criterios para clasificar el glifosato como cancerígeno, mutágeno o tóxico para la reproducción. EFEverde
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