Según un comunicado de la Ong medioambiental, la realimentación de las playas en la costa mediterránea se ha realizado en las últimas décadas con el objetivo de fomentar el turismo, puesto que la urbanización y construcción de paseos marítimos o puertos y su consecuente modificación del litoral han ido vaciando las costas de arena.
Además de una pérdida continuada de arenales, la «presión urbanística» en la costa ha motivado la «incapacidad» de las playas para regenerarse de forma natural después de los temporales de invierno, argumentan.
«Realimentación» con arena y piedras
En la actualidad, la «realimentación» de las playas se suele desarrollar con arena o piedras traídas desde un yacimiento submarino de arena, o desde una cantera terrestre hacia otras playas.
«Estas prácticas provocan un círculo vicioso, unas playas pierden arena a costa de otras, y así hasta el infinito» ha señalado Beatriz Hernández Pino, portavoz de Ecologistas en Acción, además de que «no se regenera ningún ecosistema ni unidad paisajística».
Además, EA ha advertido que esta técnica supone un «elevado gasto» a las arcas públicas con una actividad que no está dando «buen resultado».
«Derroche de recursos económicos»
La denuncia se enmarca en la campaña estival de la Ong, ‘El velero Diosa Maat en Acción’, durante la que recorrerán el litoral andaluz y Melilla y que, en su parada en Granada, han aprovechado para advertir que la realimentación de playas en esta provincia ha supuesto diez millones de euros en los últimos diez años, según datos de la organización.
Por todo esto, Hernández Pino ha señalado que «es urgente y necesario terminar con esta manera de sobreexplotar la costa» así como con «el derroche de recursos económicos y con la destrucción del medio ambiente». Efeverde




