Grupo Gorriones
Un grupo de gorriones. FOTO: EFE/Manuel Única
ORNITOLOGÍA ENTREVISTA

Ramón Martí: “El declive de algunas especies de aves comunes demuestra que algo grave está sucediendo en nuestros ecosistemas”

PREGUNTA- ¿Cómo fueron tus comienzos en la actual SEO/BirdLife?

RESPUESTA- Comencé a colaborar con la Sociedad Española de Ornitología mientras estudiaba biología en la Universidad Autónoma de Madrid. Lo hice a través de las actividades del grupo ornitológico Monticola, que organizó inicialmente Eduardo de Juana, nuestro actual presidente y por entonces profesor mío. Me hice socio y comencé a participar en actividades y censos. Hacia 1987 comencé a colaborar en algunos proyectos relacionados con la emigración de ciertas especies que fueron encargados por el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA).

En 1991 fui contratado para hacer una revisión del inventario de áreas importantes, que aún hoy es uno de los documentos de referencia en SEO/BirdLife. Desde entonces trabajando en diferentes puestos. Mi actual misión como Director de Coordinación Territorial es asegurar el buen funcionamiento y el desarrollo de la estrategia entre las ocho delegaciones territoriales que tenemos en España, así como su coordinación con la oficina central que tenemos en Madrid.

¿Cuáles son los principales proyectos que desarrolla en la actualidad la organización?

Tenemos más de un centenar de proyectos abiertos. En SEO/BirdLife trabajamos con las aves como herramientas, como indicadores ambientales, pero abordamos a través de su estudio y conservación multitud de problemas ambientales más generales.

Basamos nuestro trabajo en tres componentes principales: la investigación, los proyectos de conservación y la divulgación y concienciación de la población. Tratamos de obtener una buena información científica por nuestros propios medios y aplicamos esa información a nuestras campañas y proyectos de conservación. Por último, intentamos hacer difusión de ese trabajo, mediante la divulgación y la concienciación de la población, Esos tres componentes se aplican, con las adaptaciones necesarias, a cualquiera de nuestros proyectos,

Por ejemplo, estamos trabajando en un proyecto Life+ de comunicación que pretende dar a conocer mejor la red natura 2000, la red de espacios naturales protegidos que se extiende por toda la Unión Europea y que constituye una de las principales redes de espacios protegidos del mundo.

También tenemos en marcha un ambicioso proyecto para reflejar de nuevo la distribución de las especies reproductoras en España y compaginar esta información trabajos de seguimiento de aves comunes. Esto nos permite establecer tendencias de población de largas series de años, de forma que podemos tener unos índices muy fiables de su evolución.

Otros proyectos están relacionados con la directiva marco del agua, con el cambio climático y con otros muchos temas.

¿Ha cambiado en estos últimos años la percepción de la población española respecto a las aves?

Aunque queda mucho por hacer, se ha avanzado mucho en legislación, en concienciación de la población e incluso en el ámbito de los responsables políticos.

Además nos enfrentamos a una serie de problemas ambientales que son muy conocidos por la población. La gente busca, e incluso exige, una mejor calidad de vida, unos alimentos más sanos y un medio ambiente limpio y bien conservado,

Se ha avanzo mucho incluso en cuanto a legislación específica. Recientemente hemos asistido a uno de los acontecimientos más importantes en la trayectoria de nuestra organización. Se trata de la declaración de la red de zonas de especial protección para las aves en el mar. Esta declaración viene a completar la red terrestre que ya existía. Este tipo de redes han surgido en respuesta a la demanda de la población por un medio mejor conservado, pero también por las demandas del propio sector pesquero, que pide regulación de capturas o el establecimiento de áreas de reserva. Quieren que sea compatible la práctica de la pesca con la conservación de otros recursos marinos o de otros seres vivos en el mar. Esa preocupación también se observa en los agricultores.

Hay una concienciación importante con el uso de determinado productos, pese a que sigue habiendo muchas cosas que solucionar. Por ejemplo, la problemática con la plaga de topillos en Castilla y León y recurso fácil al uso de veneno para controlarlo demuestra que hay que avanzar todavía mucho más en ese sentido.

En general, todos los colectivos están incorporando precauciones ambientales a su funcionamiento, en parte debido a la mayor presión social y a la mayor divulgación y concienciación de la población, que demanda un medio ambiente más sano. Un reflejo claro lo tenemos en el incremento de socios en nuestra organización, que ha ido creciendo imparablemente en estas últimas décadas y que puede tomarse como botón de muestra de ese creciente incremento de la concienciación ambiental.

¿Ha crecido la conciencia ornitológica en España?

Sí, es evidente que el interés por las aves en España ha crecido mucho. SEO/BirdLife es una organización científica, que basa su trabajo en el rigor y en el método científico. Sus socios, aunque son pocos comparados con otras ONG, tienen un perfil muy fiel y participativo. Se trata de personas muy activas que quieren hacer tareas de voluntariado, participar en censos de especies, en seguimientos, en trabajos de restauración de hábitats. Es probable que sea ese perfil de socio el que nos haya ayudado a resistir esta crisis económica de manera satisfactoria. Nuestro número de asociados ha seguido creciendo durante estos cuatro o cinco años, mientras que lamentablemente otras ONG han perdido un número muy importante de socios, llegando a pérdidas de hasta el 20 o el 30 por ciento.

Además, la ornitología es una afición que, convenientemente dirigida hacia una legión importantísima de voluntarios, puede utilizarse para con lo que se llama ahora “ciencia ciudadana”. Se trata de utilizar una afición compartida por muchas personas que, convenientemente orientadas y entrenadas, pueden conseguir ingentes cantidades de información que, una vez analizada y estudiada, permiten obtener información muy válida. De forma que ese componente científico de la organización se puede trasladar a nuestros socios y voluntarios, invitándoles a participar en proyectos de seguimiento que obtienen una información tremendamente válida. Esto nos permite, por ejemplo, ilustrar la tendencia de especies comunes en España y establecer con los socios estrategias de conservación adecuadas.

¿Qué ha supuesto la incorporación de las nuevas tecnologías al ámbito ornitológico?

Como en cualquier otro campo, las nuevas tecnologías han supuesto un cambio radical en nuestro campo de trabajo. No solo por la utilización de redes sociales, a través de las cuales es posible llegar a miles de seguidores de una manera ágil e inmediata para difundir noticias o convocatorias, sino también por la incorporación de la tecnología en otros ámbitos. Por ejemplo, en el seguimiento de especies. Mediante la incorporación de emisores vía satélite y marcadores GPS a determinados ejemplares de aves migratorias, se está obteniendo una información sobre sus movimientos que no se había conseguido jamás con muchos ejemplares anillados. La inmediatez de esa información y la localización precisa de los datos están permitiendo tener un conocimiento mucho más preciso e incluso en algunos casos han posibilitado descubrir novedades muy interesantes en las rutas migratorias de ciertas especies.

Otro ejemplo es nuestra APP con la enciclopedia de las aves de España para dispositivos móviles, que facilita una identificación en el campo mucho más allá de las tradicionales guías en papel

¿Cuáles son las especies más vulnerables en nuestro país?

Lamentablemente la lista de especies vulnerables es larga. Hay ejemplos muy emblemáticos y conocidos, como la situación del águila imperial, el quebrantahuesos, la avutarda o el urogallo. Pero nuestra mayor preocupación en estos momentos es la tendencia tremendamente negativa de muchas especies de aves comunes. Se trata algunas de las especies más ampliamente distribuidas, generalmente asociadas a los medios agrícolas y urbanos, que reflejan que algo no funciona bien.

En el caso de un águila imperial, por ejemplo, tenemos muy identificadas sus necesidades de hábitat y alimentación. Depende directamente del conejo y si conseguimos tener unas poblaciones saludables de estas presas, seguramente el águila imperial no tendrá problemas. Todo esto, claro, una vez eliminados los problemas que pueden derivarse de electrocución de tendidos eléctricos, del uso ilegal de veneno o de disparos ilegales.

Pero en el caso de caso de aves comunes, como el gorrión, la golondrina u otras muchas, las causas son mucho más preocupantes porque están menos identificadas. Debe haber un abanico amplio de causas, desde problemas de contaminación, cambio climático, hasta la modernización de las infraestructuras, que impiden que algunas de estas especies encuentren lugares de nidificación adecuados.

Especies de medios agrícolas, como el sisón común, muestran también una tendencia negativa muy preocupante, derivada sin duda de cambios en usos agrícolas, la homogeneización del territorio, la concentración parcelaria o la eliminación de linderos donde se alimentan y se refugian. La propia perdiz roja, una especie tan importante también en términos de actividad cinegética, y está mostrando también una tendencia muy negativa.

Por el contrario, las especies forestales están mostrando en general una tendencia más positiva, incluso las rapaces forestales. Se trata de especies que, debido al abandono de muchos medios rurales y a la regeneración del arbolado, están encontrando hábitats adecuados. Pero el balance en conjunto es muy negativo.

Por ejemplo, en el caso de la golondrina, el programa de Seguimiento de Aves Comunes Reproductoras está reflejando una caída de población de aproximadamente un millón de ejemplares por año. Aunque todavía mantenemos niveles de población importantes, la tendencia es muy preocupante y puede llevar a una situación muy difícil en pocas décadas. Deben plantearse unas estrategias de conservación enfocadas a especies más comunes como indicadores de la salud del ecosistema y de nuestra propia viabilidad a futuro. La falta de insectos por uso masivo de plaguicidas y por modificación de los cultivos puede ser la punta del iceberg de problemas de conservación mucho más graves que van afectar a la propia calidad de vida del ser humano.

Es lógico preguntarse qué puede estar pasando para que una especie tan común, abundante y adaptable como el gorrión común sufra una tendencia negativa. Eso significa que algo grave está sucediendo. Además, si eso afecta a nuestro vecino el gorrión, evidentemente el efecto sobre la salud humana, sobre el bienestar de la población sin duda se va ser importante. En este sentido, las aves cobran un papel destacado como indicadores biológicos. Su ausencia de los medios en los que están presente habitualmente demuestra que hay algún problema importante que hay que abordar.

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