Dentro de ese concepto se incluyen los alimentos que no han sido consumidos a gran escala en la UE antes de mayo de 1997, como las algas, los hongos o los insectos.
Para su aprobación definitiva, las normas todavía necesitan recibir la luz verde del pleno de la Eurocámara, que votará la normativa el próximo septiembre u octubre, y del Consejo (países de la Unión).
Tal como habían pedido los diputados, el texto acordado cubre específicamente los alimentos procedentes de animales clonados.
También incluye la comida que consiste o ha sido producida a partir de cultivos de células o de tejidos de animales, plantas, microorganismos, hongos o algas.
El resultado del voto de hoy sobre alimentos nuevos «es una buena noticia para nuestra industria alimentaria», ha declarado hoy el diputado británico de los Conservadores y Reformistas europeos, James Nicholson, ponente del informe.
«Nuestro sector agroalimentario está en un proceso de cambio constante y debe ser mejorado. Necesitamos un marco legislativo que nos permita tener en cuenta los desarrollos tecnológicos de los últimos veinte años, por ejemplo en relación a la nanotecnología y a los cultivos de células y tejidos», ha recalcado Nicholson.
Análisis caso por caso
Con las nuevas normas, a la hora de decidir si autoriza un alimento nuevo, la Comisión Europea deberá aplicar el principio de precaución cuando la seguridad no puede ser evaluada o en el caso de que exista incertidumbre desde el punto de vista científico.
El texto establece asimismo que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (Efsa, según sus siglas en inglés), deberá llevar a cabo un análisis caso por caso, cuando un alimento sea susceptible de tener efectos sobre la salud humana.
La nueva regulación reducirá de 9 a 7 meses el tiempo límite para que la CE decida si un alimento nuevo puede ponerse en el mercado, y le dará un mes para referir la solicitud a la Efsa.
Además, facilitará las posibilidades de poner en el mercado los alimentos tradicionales de terceros países. EFEverde




