El director general de Evaluación Ambiental madrileño, Mariano González, ha visitado hoy estos trabajos de impermeabilización y sellado en la Vereda del Camino de la Carrera, dentro de la Senda de las Merinas, que podría extenderse a otros tramos de la región afectados por un uso intenso.
Ese producto, asegura la Consejería de Medio Ambiente en una nota, es respetuoso con el medio natural, sella y compacta el terreno y evita su reblandecimiento.
De esta manera se refuerza la estructura del terreno y se minimiza la aparición de baches o deformaciones del terreno al dotarlo de mayor resistencia a la compresión y reducir su permeabilidad, añade.
Los técnicos han destacado el carácter no contaminante del «pegamento» y que su utilización es «más barata» que el asfaltado.
González ha recalcado que la Comunidad es la región con mayor número de vías pecuarias (más de 1.700) y kilómetros (más de 4.000), por lo que además de «facilitar la funcionalidad propia de estas infraestructuras -ganadero y agropecuario-, que son de dominio público, también facilita usos alternativos y complementarios como son los vinculados al ocio, al ecoturismo, cicloturismo, turismo ecuestre y otros usos que son perfectamente compatibles, y que permiten el conocimiento de esta importante Red».
Ese tramo de la Vereda, de unos 80 metros, forma parte del denominado Corredor Casa de Campo-Sierra de Guadarrama -de 53 kilómetros de longitud-, que arranca en las tapias de la Casa de Campo y acaba en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, y sirve de enlace entre el área metropolitana y el Parque Regional del Curso Medio del Guadarrama.
El Gobierno regional ha invertido desde 2008 cerca de 10 millones de euros para la conservación, protección, mantenimiento y promoción de las vías pecuarias, acondicionando unos 120 kilómetros de estas vías al año, según datos de la consejería. EFE




