El siglo XXI, es el siglo también del medio ambiente, que deberá ser aquel en el que los valores humanísticos y éticos que necesitamos recuperar y mantener, contribuyan a eliminar las discriminaciones, afiancen el papel de la mujer y promuevan aún más la paz y la cooperación internacional.
En su alocución, Felipe VI garantizó que será un jefe de Estado «leal y dispuesto a escuchar» y apeló al acuerdo entre las fuerzas políticas en asuntos de «interés general» y a mirar hacia adelante para construir «juntos», la España renovada del futuro.
En su discurso, de 26 minutos, dirigiéndose a los parlamentarios e invitados ha señalado que el bienestar de los ciudadanos -hombres y mujeres-, exige situar a España en el siglo XXI, en el nuevo mundo que emerge aceleradamente; en el siglo del conocimiento, la cultura y la educación.
«Tenemos ante nosotros el gran desafío de impulsar las nuevas tecnologías, la ciencia y la investigación, que son hoy las verdaderas energías creadoras de riqueza; el desafío de promover y fomentar la innovación, la capacidad creativa y la iniciativa emprendedora como actitudes necesarias para el desarrollo y el crecimiento», ha afirmado.
Todo ello es, a mi juicio -ha dicho el Rey- imprescindible para asegurar el progreso y la modernización de España y nos ayudará, sin duda, a ganar la batalla por la creación de empleo, que constituye hoy la principal preocupación de los españoles. EFEverde




