El calentamiento global ha elevado la temperatura del mar lo que ha contribuido a disminuir el número de algas y ha rebajado la cantidad de peces en la zona marina de la prefectura de Fukuoka.
Por ello los pescadores y voluntarios locales han construido unos arrecifes con bambú local con el objetivo de que los peces vuelvan a desovar en ellos y aumente la biodiversidad marina en el área.
El área de Munakata fue nominado por el Gobierno japonés como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2015. Efeverde




