ÁRBOLES CONCURSO

Ocho árboles españoles compiten por el título europeo

Ocho árboles españoles compiten por el título europeo Concurso Árbol del Año

Un carballo, un tejo, un encino, un conjunto de olmos, un ciprés, un pino galapán, dos pinos y un plátano de sombra concurren a la elección como ejemplar representativo de España para participar en el concurso Árbol Europeo del Año 2018.

Estos ejemplares fueron elegidos por su singularidad por un jurado experto de entre todos los candidaturas presentadas hasta el 30 de septiembre en la web www.arboleuropeo.es.

Carballo de Mourente (Pontevedra)

Con 500 años de antigüedad, es el árbol más famoso de Galicia, símbolo cultural, natural, etnográfico, histórico y artístico; de él se han recogido leyendas y costumbres en varias publicaciones y existen referencias en decenas de obras literarias, pictóricas o ambientales.

Su carácter de testigo vivo de la historia y las tradiciones gallegas y su reflejo en multitud de publicaciones no ha conllevado la debida protección del árbol y su entorno.

Vecinos, asociaciones locales y varias entidades vienen reclamando atención especial a su deteriorado estado y un plan de protección y puesta en valor de su entorno, cargado de historia.

Ciprés de los pantanos (Sevilla)

Uno de los árboles más representativos y conocidos de Sevilla, está ubicado en la glorieta del Parque María Luisa donde se levanta el monumento erigido en memoria del poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer.

Fue plantado allá por 1850, cuando esos jardines formaban parte de la vivienda de los Duques de Mompensier, y destaca su fusión con la escultura, que ha sufrido diversas modificaciones en su estructura para adaptarse al crecimiento y ensanche del tronco.

Encino de las tres patas. Mendaza (Navarra)

Se le calcula unos 1.200 años de edad, lo que convierte a esta encina en una de las más antiguas de su especie de toda la Península Ibérica.

En su larga vida ha sufrido la furia de varios vendavales que ocasionaron el derrumbe de varias de las ramas y rasgaron alguna de las más grandes; en 1993, ante el estado que presentaba, el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, a través del Servicio de Montes, le colocó dos grandes tornillos de acero, que “cosían” la grieta que se le había producido en su parte inferior, un parche insuficiente, ya que continuaba el progresivo vencimiento del árbol por esa zona, hasta que en el año 2000, unos vecinos decidieron colocarle el zuncho metálico que tiene en la actualidad, lo que ha salvado el árbol de su segura caída.

Se trata además de una encina espectacular, porque toda ella se apoya sobre tres grandes pies o patas y es completamente hueca por su interior, cabiendo en su interior unas 7 personas.

Olmos centenarios de Cabeza de Buey (Badajoz)

Situados en el Santuario de Nuestra Señora de Belén, se trata de un conjunto de árboles de más de 150 años de edad muy apreciado por la población como lugar de descanso y la última representación de las olmedas urbanas de Extremadura, con un alto valor ambiental.

A pesar del peligro de la grafiosis, este conjunto de 7 árboles centenarios, han conseguido permanecer en pie y, aunque debido al deterioro de los años han tenido que ser acordonados y apuntalados para evitar daños, siguen presidiendo todo el entorno de la ermita.

Pino castrejón. El Hoyo de Pinares (Ávila)

Pertenece a la especie Pinus pinea (pino piñonero) y tiene un porte inconfundible, cuya silueta es apreciable en la distancia, al situarse en un prado donde no hay vegetación arbórea dominante.

La amplitud máxima de su copa es de 25 metros, debido a las extensas ramas horizontales que parten de su cruz; la misma es de forma aparasolada, típica de la especie en los ejemplares maduros; se cuenta que ha llegado a producir hasta 2.000 piñas en una única temporada.

Es además uno de los pinos piñoneros más gruesos de la Comunidad de Castilla y León y el de mayor grosor de la provincia de Ávila, un ejemplar único que se encuentra catalogado por la Junta de Castilla y León en el año 2.005 y protegido por la legislación autonómica.

Pino galapán. Santiago de la Espada (Jaén)

El nombre de Galapán le viene “por ser tan espigado y buen mozo”, aunque otros aseguran que un ladrón que se llamaba Galapán escondía sus tesoros robados en una cueva cercana al árbol.

No se sabe el motivo que hizo que el árbol no fuera talado, pues se tiene constancia de que en la Edad Media uno de los pilares en que se basaba la economía de la comarca era la extracción de madera, especialmente de pino laricio por su excelente calidad.

Este árbol de gran porte es seguramente el más grande de la especie, aunque no es muy viejo; no muy lejos, existen pinos retorcidos y pequeños, con edades cercanas a los mil años.

Plátano de sombra del Mas de Traver (Valencia)

Según la tradición oral, este plátano fue plantado a finales del siglo XIX en el paraje del Mas de Traver, junto a un pozo de huerta, lo que le ha convertido en un reclamo para celebrar las salidas campestres de Pascua a cobijo de su sombra.

Este ejemplar se encuentra a una distancia de unos 60 metros del río Túria y a lo largo de su historia ha superado las inundaciones del año 1957, grandes incendios en sus proximidades y sobre todo actuaciones antrópicas relacionadas con el PAI de Traver y los procesos urbanísticos que amenazaron su hábitat a principios del siglo XXI.

El 7 de noviembre del 2005 fue declarado árbol de interés local a través de una Ordenanza Municipal. Y desde 2016 forma parte del Catálogo de Arbolado Monumental de la Comunidad Valenciana con el nº 707.

Tejo de Bermiego (Asturias)

Con mil años de edad, este tejo está declarado Monumento Natural por el Principado de Asturias y en el año 2008 obtuvo el premio al árbol más longevo, al ser de los más viejos de la Península ibérica y uno de los más bellos de Europa.

Además de su monumentalidad y presentar gran vigor a pesar de su edad, se encuentra en un paraje de gran belleza, muy bien conservado, a unos 746 metros de altitud, con unas espléndidas vistas del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, Reserva de La Biosfera, en el Paisaje Protegido de la Sierra del Aramo.

Constituye un emblema, tanto para los vecinos de Bermiego como para los quirosanos y asturianos en general, siendo muy visitado todo el año al ser fácilmente accesible a pie desde el pueblo.

El concurso europeo

La votación, abierta a todos los internautas, se abrió el pasado 1 de octubre y que se prolongará hasta el 31 de este mes, mientras que las votaciones de la fase europea (con el candidato que gane en la fase española) serán del 1 al 28 de febrero del 2018.

Bosques Sin Fronteras convoca el Premio Árbol Nacional y Europeo del Año, dirigido a significar y valorar árboles que por diversas características son merecedores de un reconocimiento y respeto social.

Este premio es de participación gratuita y están dirigidos a los propietarios de los árboles, tanto particulares, como instituciones públicas o privadas y se convocan con periodicidad anual.

Se creó en el año 2011 con el objetivo de dignificar árboles viejos de gran valor y el importante patrimonio natural y cultural de los lugares donde habitan.

El concurso no sólo valora la belleza, el tamaño o la edad del ejemplar, sino la historia y su conexión con las personas.




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Redactora de la Agencia EFE, adscrita al departamento de EFEverde. Licenciada en Ciencias de la Información, año 1989 Fecha de nacimiento: 21 septiembre 1966 Lugar de nacimiento: Madrid

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